«UNES ENTRADINES» Y UN VERMUTÍN PERUCCHI DE LA REAL CASA

POR JOSÉ ANTONIO FIDALGO SÁNCHEZ, CRONISTA OFICIAL DE COLUNGA (ASTURIAS)

Dícese que ya los griegos conocían «truquillos» para modificar los sabores de los vinos macerando en ellos ciertas sustancias como la miel, ciertas hierbas aromáticas, etc. Y cuéntase también que no fue hasta tiempos del siglo XVIII cuando algunos monjes y personas entusiastas de la alquimia y de la química se decidieron por retomar las enseñanzas griegas y adecuarlas al gusto europeo.

Una de las hierbas añadidas a los vinos era y es el AJENJO (Artemisa absenthium), conocida popularmente como «hierba santa» por sus múltiples aplicaciones médicas (estimulante del apetito, alivia la indigestión, tónica, febrífuga, antihelmíntica…), si bien su consumo abusivo acarrea situaciones de relativa gravedad.

Les cuento.

Hay en Villafranca del Bierzo (León) un monasterio edificado por los jesuitas, hace de esto muchos años, y actualmente regido por Padres Paúles. En él hay un Museo de Ciencias Naturales extraordinariamente interesante, digo de ser visitado y admirado con mucha calma.

Tiene, como buen convento, una cuidada bodega. Cuando yo lo visité por primera vez, hace más de 30 años, cuidaba de la bodega el Padre Pérez, un orensano de cierta edad, que cuidaba de la elaboración de vinos, de vinos de misa y de vermut. Estos dos bajo la marca CONVIVIUM.

Era un poco -bastante sordo (como yo ahora) y al preguntarle por «el secreto» de las hierbas utilizadas para el vermut, me contestó: «Ya sabe usted. Salgo al campo y según vea voy seleccionando las que creo oportunas y que estén en sazón…Unas veces son unas, otras veces son otras y de todas ellas salé el CONVIVIUM».

Ya, insistí, pero ¿cuántas y cuáles? Respuesta: «Depende de lo que el campo y el monte quieran regalar».

Callé, compré unas cuantas botellas, pagué… y nos reímos mucho porque nos entendimos perfectamente.

Según leí los primeros vermuts elaboración en España tienen origen catalán (PUNT e MES. Reus, 1870) y andaluz (SAENZ. Huelva 1870); a los que siguen las marcas PERUCCHI, elaborado por Agustín Perucchi en Badalona en 1876, e IZAGUIRRE, con data de 1884.

El PERUCCHI GRAN RESERVA, que responde a la indicación de PROVEEDOR DE LA REAL CAS, es extraordinario en aroma y sabor, con su toque de amargo que lo define como aperitivo (en el sentido de estimulante del apetito) sabroso y eficaz.

Yo lo consigo en HEMARK-COVIRAN, calle Ezcurdia, Gijón) donde Marta y Juan ofrecen productos de alta calidad a precios muy tentadores. Juan y Marta no son como el Padre Pérez y no tienen secretos para sus clientes, aunque como él sí regalan cariño y amistad.

Y con el vermut PERUCCHI (léase Peruqui), ¿qué hay «pa picar»?

En CASA PRUDO preparamos una entradina con » estes cosines»: Jamonín de Monterrubio de la Serena; choricín de Tineo, quesín zamorano y unos «canapés» (es decir, pinchinos) de pan de molde, queso de untar, y media salchicha de «franfur» envuelta en jamón de york de pavo, adornados con media aceituna verde.

Y anímense. Ya estamos en fase 3 y hasta vamos a cantar aquello de

«Alegría , que ya viene el día,
ya nos ilumina con sus rayos el sol,
para darle los muy buenos días
a la Inmaculada, pura «Concepción»

En el pueblo decíamos «Concención» y no es cosa de cambiar ahora. Yo escuché a ministros decir CONCETO y no se cortaron lo más mínimo ¡Faltaría más!

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