CATALINA, LA SABIA

POR JOSÉ ORTIZ GARCÍA, CRONISTA OFICIAL DE MONTORO (CÓRDOBA)

Hace ya ocho años concluyó el primer libro que realicé, por indicaciones de Catalina Morales Alanzabes (qepd.), última hija de Catalina «La Sabía», sobre la vida y obra de su madre.

Pero el libro no se inició y finalizó en aquel momento, sino que comenzó casi ocho años antes con una llamada de teléfono a mi casa donde, a los pocos días de ser nombrado Cronista Oficial de Montoro, una mujer mayor me invitó a bajar al Retamar para que escribiese un libro. Cuando pregunté que donde debía de ir me dijo: A la casa de Catalina «La Sabia».

Obviamente no sabía el lugar exacto donde vivía, pero mi madre me acompañó hasta dicho hogar. Al entrar ví un lugar repleto de humildad con dos ancianos entrañables: Juan y Catalina, Catalina y Juan.

Emocionados me abrieron la puerta, y ella me indicó: «No me preguntes el porqué, pero tienes que escribir un libro de mi madre». Yo le dije que por supuesto, y que no sería difícil ya que había mucha gente que me diría anécdotas. Ella me respondió: «Vas a tardar años, pero por favor hazlo antes de que yo muera».

Aquella mujer llevaba razón, cuando comencé a decir que me contaran vivencias fueron muchas las personas que lo hicieron, pero muy pocas querían que sus nombres salieran a la luz. El libro quedó parado. Era 2004.

En 2011 paseando por el Retamar, volvía encontrarme con Catalina que me preguntó como llevaba el libro, y le dije: «Sin acabar Catalina. Casi nadie quiere que ponga nada», y ella desde su andador me respondió: «Hazlo ahora, te van a contar muchas cosas».

Así sucedió.

A los pocos meses el libro estaba escrito y misteriosamente muchos vecinos quisieron que su nombre fuese publicado. Las primeras correcciones se las leí en septiembre de 2012, tenía que perfilar algunas faltas y discordancias gramaticales que quedaron sin corregir en aquella primera tirada de escasos 150 ejemplares agotados, ya que al comentárselo a la anciana me dijo: «Niño, este déjalo así, corrige los siguientes, mi madre no sabía leer ni escribir, y está bien».

El libro sé que se encuentra agotado desde hace años, (incluso en mi poder tan solo tengo uno), pero quiero compartirlo públicamente puesto que una re-edición es por el momento inviable.

Para poderlo leer podéis hacerlo en este enlace, donde espero que sea de vuestro agrado.

https://www.academia.edu/

Sin Comentarios.

Responder

Mensaje