CANTO A LA TIERRA

POR JOSÉ JULIO ORTIZ CHISVERT, CRONISTA OFICIAL DE COBEÑA (MADRID)

Como decía aquella canción popular:

«Por fin llegó la cosecha. Llegó la cosecha hermano. Que ya parieron sus frutos regadíos y secanos.

Atrás quedaron temores, hielos, pedriscos, nublados, sufrimientos y sudores. Coge tu cosecha, hermano.

Por fin llegó la cosecha, venga alegría, vente a la fiesta. Canta y baílale a la vida nueva, que ya llegó la cosecha, que ya llegó la cosecha».

Esta canción que puso de moda el grupo musical «Jarcha» en los años 70 del siglo pasado fue cantada durante muchos años por todos los españoles.

Y así, Cobeña, que ha sido eminentemente rural y agropecuaria desde sus orígenes hace más de 1000 años, sigue hoy en día, cogiendo la cosecha, «hermano».

Antaño, dese junio hasta casi finales de agosto; segadores gallegos o valencianos, venidos de lejos, en cuadrillas, hoces en mano cortaban la mies, ese cereal que ya está maduro para ser recolectado. Trigo, cebada, avena, centeno… y luego acarreando los haces a las eras, estos eran triturados por trillos tirados de mulas.

Para después alvelar al viento y con la pala, para separar la paja del grano…

Y por fin a la cámara, al granero, silos del pasado.

Cómo cambiaron los tiempos. Pues hoy todo esto en quince días, y el término está cosechado.

El miércoles comienza julio y tal vez, para ese día todo estará recolectado. ¡Cómo cambian las cosas! ¡Cómo todo ya ha cambiado!

Fotografías propias, tomadas en Cobeña el sábado 27 de junio a las 7:30 de la mañana por el Valle de Arriba.

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