JUNIO Y UNA CIERTA NORMALIDAD

POR LEOCADIO REDONDO ESPINA, CRONISTA OFICIAL DE NAVA (ASTURIAS)

Como una muestra de que una cierta normalidad ha vuelto, la noticia es que, el viernes 19, el Museo de la Sidra ha abierto sus puertas, novedad que nos da pie a entrar en el terreno cultural, y comentar que el viernes 26 tuvo lugar, en el citado Museo, la presentación del libro titulado “ Una vida natural al lado de un árbol, El manzano”, cuyo autor es José Riestra García, especializado en su cultivo y titular de una pumarada desde 1995. Nacido en Feleches, Siero, Pepe Riestra se casó, y vive, en Llames, Nava.

Y, sin abandonar el tema histórico-cultural, anotamos que el sábado 27, a la una de la tarde, en la plaza Dominganes, se inauguró, con una visita guiada, la exposición titulada “750 años de nuestra Carta Puebla”, que elaboró y organizó el Círculo “Amigos de Nava”. Los paneles de que consta la muestra están instalados en los escaparates de cuatro comercios de Nava que actualmente no tienen actividad, cedidos para la ocasión por sus propietarios, y en ellos permanecerán todo el verano.

En cuanto a decesos, apuntamos que el día 20, en el HUCA-Oviedo, finaba Agustín García Ovín, a la edad de 84 años. Natural de Sierra, parroquia de El Remediu, minero en Pumarabule y persona activa, Agustín estaba casado con Isolina Ovín Ovín, nacida en Ovín, Nava, y lugar en el que, por cierto, también residía el matrimonio, que tuvo dos hijas; Marisol y Ana.

Luego el 21, en Oviedo, nos dejaba Eladio Montes Argüelles, “Cordero”, a los 88 años. Natural de Tuenes, parroquia de Santuyano, Bimenes, y vecino de Nava en la actualidad, echaré en falta su figura alta y delgada, pues era un paseante habitual con el que me solía encontrar cuando efectuaba sus recorridos por los alrededores de la villa.

Después, el 25 fallecía en el HUCA-Oviedo Avelino Ángel Estrada Portal. Ángel, que contaba 81 años, estaba casado con María del Carmen Martínez Llano, con la que tuvo dos hijos, Ana y Javier. Facultativo de Minas, trabajó durante años en la oficina de la fontanería de Paco Fernández Arenas, en la época en la que la misma estaba ubicada en La Colegiata, y de ese tiempo viene nuestra amistad, y la costumbre, que compartíamos, de fumar en pipa. Aficionado a la caza, Ángel, que también fue concejal, regentó luego una tienda de deportes en la calle Luis Armiñán.

A continuación, el 27 finaba en el HUCA-Oviedo María Luisa Rodríguez Vega, a los 88 años. Mujer ocurrente y amiga, Luisa, que fue vecina de La Collá, vivió después en Nava, en cuyas calles era habitual su presencia, mientras pudo hacerlo. Era viuda de Alfredo Fernández Canteli, de Vegadali, con el que tuvo dos hijos, ya fallecidos, José Luis y Alfredo, que fue compañero ferroviario.

Seguidamente, el 28 nos dejaba en Gijón, donde residía, Eugenio Fernández Ardavín, a los 76 años de edad. Natural de Cereceda, Piloña, discreto y educado, Eugenio el maestro, como era conocido, apreciado y recordado en Nava, ejerció su profesión en Carcarosa, parroquia de Turón, concejo de Mieres; Tresali, Piloñeta y en el Colegio de Nava, inaugurado en 1975, en cuya Junta Económica coincidimos, él como maestro y yo como padre. Después, cuando empezó a funcionar el IES Peñamayor, Eugenio fue Jefe de Estudios. Muy identificado con nuestra tierra naveta, puedo añadir que fue amigo apreciado desde los tiempos en los que acudía a Ceceda para cortejar a su novia de entonces, María Julia, la misma María Julia Suárez Rodríguez que luego sería su mujer, de cuya unión nacieron María Xulia, Eugenio y Jaime. Por otra parte, la presencia en Ceceda de María Julia, que es natural de Tolivia, se explica porque era prima del médico Aurelio Buelga Rodríguez, también nacido en Tolivia, el cual, por aquel tiempo, ejercía en Ceceda su profesión.

Y, por último, el 29, finaba en su casa de Piñera, Cabranes, Enrique Vallina Fernández, a los 82 años. Sastre de profesión, y casado con Marisa Estrada Canga, el matrimonio tuvo una hija, Blanca, la cual, por cierto, se casó con el naveto José Martínez Evaristo, y tuvo un hijo, Enrique, dándose la circunstancia de que José es el actual presidente de la Sociedad Coral de Nava, y componente en la cuerda de tenores, como también lo es Blanca, en la cuerda de sopranos, por lo que la coral naveta, acompañando a la familia, actuó en el funeral celebrado en la iglesia de Santa María la Real, de Fresnedo, el miércoles 30, a las seis de la tarde.

Con esta apretada relación damos por cerrado junio, y nos aprestamos a entrar de lleno en el mes de julio, y a disfrutarlo, si las circunstancias lo permiten.

Publicado en La Nueva España. Sábado, 4 de julio 2020, página 10.

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