INAUGURACIÓN DE LA CAJA DE AHORROS DE PLASENCIA EN TRUJILLO. 26 DE FEBRERO DE 1922

POR MANUEL GARCÍA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ)

Esta ha sido mi contribución para la Revista Comarca de Trujillo, especial Fiestas Patronales 2020. La Revista Comarca está editada por la Hermandad de la Virgen de la Victoria, Patrona de la ciudad de Trujillo. Corresponde al período: agosto-septiembre, Año XXXIX, en su número 396. La fuente documental para elaborar el trabajo ha sido el diario Correo de la Mañana, Badajoz 4 de marzo de 1922, crónica redactada por Juan Parrilla. Transcribo aquí un resumen del artículo.

La Caja de Ahorros de Plasencia llegó a Trujillo gracias a las peticiones que había hecho la “Asociación de la Clase Media”. La Caja de Plasencia fue fundada en 1911, con el impulso de la Iglesia de Plasencia y el Círculo de Obreros Católicos, siendo obispo de Plasencia don Francisco Jarrín y Moro (Salamanca 1843-Ibahernando 1912), con un fondo inicial de 12.500 pesetas y que al cabo de pocos años, logrando redimir para siempre de la usura a su fértil comarca, se desenvuelve en una vida próspera y fecunda, con una cartera que alcanzaba el 31 de diciembre pasado, la enorme suma de 4.839.142,09 pesetas.

Trujillo supo corresponder al inmenso beneficio de esta obra social asistiendo en masa, en fervorosa y nutrida manifestación de simpatía y gratitud a todos los actos públicos de la solemnidad inaugural. Asistieron el muy ilustre, don José Polo Benito (1879-1936), deán del Cabildo de la Catedral de Plasencia y presidente de la Caja de Ahorros de Plasencia; el secretario y varios vocales del Consejo de Administración y una representación de las sucursales de Navalmoral de la Mata, Jaraíz de la Vera y Hervás. Por Trujillo asistieron el alcalde, señor Nevado y varios concejales. El primer director de la Caja en Trujillo fue don Antonio Civantos Rodríguez.

FUENTE INAGOTABLE DE REGENERACIÓN Y PROSPERIDAD

El escenario elegido fue el Teatro Gabriel y Galán. Participó en él la Banda Municipal, dirigida por el maestro Maíllo. Tras un breve y elocuente discurso del señor Nevado, alcalde de Trujillo, que en representación del pueblo saludó a las comisiones y expresó la gratitud que la obra merece de todos los trujillanos. Hizo uso de la palabra el consejero de la Central, el notable abogado y entusiasta propagandista social, don Pedro Sánchez Ocaña. Tras esta intervención lo hizo el presidente de la caja placentina, don José Polo Benito. Estas fueron algunas de las palabras que pronunció: “La institución social que inauguramos es fuente inagotable de regeneración y de prosperidad, que recibe sus aguas de un río que nace del ahorro popular y va a vosotros por un cauce tranquilo y fecundo de otro río: el préstamo. Queremos con el capital de reserva de nuestra Caja central, iniciar la gran obra de compenetración entre todos, y, mirando al cielo y a la verdad, cumplir nuestro deber de ayudaros. Ahora bien, pregunta el sacerdote Polo Benito, ¿se ahorra en Trujillo? No. En el mapa del ahorro nacional, Extremadura es mancha negra y vergonzosa. Sólo Cáceres y Plasencia dan nota blanca. Y es tanto más triste y vergonzosa esta mancha, por ser nuestra provincia casi tan grande como Bélgica.

Trujillo no ahorra ni puede ahorrar sin una reforma radical y profunda de sus costumbres. Y es que en esta ciudad hermosa, que tiene todo mi cariño, hay un número incontable de tabernas y garitos y el tapete verde tiene en Trujillo un trono y en cada casa una víctima, sentenciaba el presidente de la Caja de Ahorros de Plasencia. La clase media y la obrera, si ha de salir de la postración en que viven, si ha de poder en días azarosos enjugar sus lágrimas y librarse del préstamo hipotecario y del pacto de retro que devoran sus energías, tienen necesidad de ahorrar.

Trujillo no ahorra ni puede ahorrar sin una reforma radical y profunda de sus costumbres. Y es que en esta ciudad hermosa, que tiene todo mi cariño, hay un número incontable de tabernas y garitos y el tapete verde tiene en Trujillo un trono y en cada casa una víctima, sentenciaba el presidente de la Caja de Ahorros de Plasencia. La clase media y la obrera, si ha de salir de la postración en que viven, si ha de poder en días azarosos enjugar sus lágrimas y librarse del préstamo hipotecario y del pacto de retro que devoran sus energías, tienen necesidad de ahorrar.

Es hora de que se regenere esta gran ciudad, en cuyos palacios señoriales habitan hoy arriba las cigüeñas, abajo los administradores. Y vosotras, mujeres trujillanas, fomentad el trabajo y el ahorro. Educad vuestros hijos en el cumplimiento de estos sagrados deberes con el ejemplo de austera feminidad fervorosa que no haga señoritos inútiles”.

VEINTE LIBRETAS GRATUITAS CON CINCO PESETAS

Al día siguiente del acto que acogió el Teatro Gabriel y Galán, se celebró una misa solemne en la iglesia de San Martín, durante la cual el señor cura párroco dirigió al pueblo una sentida y elocuente plática ensalzando la obra que se inaugura, junto con un solemne Te Deum, cantado a gran orquesta, terminando con la entrega de veinte libretas gratuitas, con imposición de cinco pesetas, cada una, a otros tantos niños y viudas, verificada en el salón de sesiones del Ayuntamiento ante una numerosa concurrencia y a los acordes de la banda municipal. En las primeras horas de la tarde, como digna coronación de las fiestas, extraordinariamente lucidas, se celebró un espléndido banquete de treinta y cinco cubiertos, servido por don Timoteo Yuste en su hotel “La Madrileña”.

Durante la comida reinó la más afectuosa cordialidad, señalaba Juan Parrilla en su reportaje, y al destaparse el champagne, se volvió a escuchar la palabra elegante, ardorosa, de alta y persuasiva elocuencia del doctor Polo Benito, que ofreció por segunda vez todo el apoyo de la Caja central para Trujillo, para el suspirado ferrocarril y de un modo singular para la implantación del Monte de Piedad.

¿QUIÉN LA AMPARA? LA VIRGEN DE LA VICTORIA

En nombre de los trujillanos, don Alfonso Higuero dio las gracias a los generosos visitantes en brindis grandilocuente y magistral. Ensalzó las excelencias de la obra social de cuyo éxito no duda, diciendo: ¿Quién la ampara? La Virgen de la Victoria ¿Para qué? Para aliviar al desvalido, al que lucha por la existencia para sí y para los suyos. ¿Quién la protege? La caridad cristiana. ¿Quién la dirige? Una alta mentalidad, un luminoso entendimiento cultivado por el estudio que llega y toca las altas cumbres del saber humano y significadamente las del orden social que son sus amores, una gloria para Extremadura, uno de sus redentores: don José Polo Benito.

La oficina en Trujillo de la Caja de Ahorros de Plasencia nacía cuando el Gobierno español negociaba con Mohamed ben Abd el Krim el Jattaby, el rescate de prisioneros de la llamada Guerra de Marruecos. En Roma era elegido Papa Pío XI. Días después de la publicación del artículo de la inauguración de la Caja, caía el Gobierno de Maura, que fue sustituido por el de José Sánchez Guerra. Howard Carter, en Egipto, hallaba el primer vestigio de la tumba de Tutankamón. A finales de 1992, el Gobierno español disolvía las Juntas Militares de Defensa, prohibiendo que los militares se asociaran.

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