(30).- MATERIALES PROTOHISTÓRICOS EN EL MUSEO HISTÓRICO

POR FERNANDO LEIVA BRIONES, CRONISTA OFICIAL DE FUENTE-TÓJAR (CÓRDOBA)

Con la vista de los materiales de -amplia cronología- contenidos en esta vitrina (LÁMINAS 1 y 2) se da por finalizado el recorrido por la Sala I. Tanto las piezas contenidas aquí como en la vitrina anterior y las de la Sala II (Mundo Ibérico) se relacionan con la Protohistoria (etapa de transición entre la Prehistoria y el comienzo de la Historia), aproximadamente entre la última fase de la Edad del Bronce (Bronce Final Tartésico o Hierro Inicial, en torno al s. X a.C.) y el cambio de Era, que es cuando Fuente-Tójar entra realmente en la Historia. En aquel tiempo, al igual que en otros lugares, se produjeron intensos cambios merced a las relaciones mantenidas entre los nativos con los pueblos semitas y griegos originarios del Mediterráneo Oriental. Fruto de aquellos contactos apareció la Cultura Tartésica en las proximidades del Guadalquivir, desde donde dicha civilización penetrará en la Campiña y en la Subbética cordobesa, ora en el Bronce Final Precolonial, ora en el Orientalizante. Su máximo esplendor sería entre los siglos VIII al VI a.C. siendo nota importante su carácter urbano con ciudades amuralladas comandadas por los reyes legendarios. En Fuente-Tójar, al igual que en otras zonas limítrofes, desde mediados del siglo VIII a. C., los antiguos pobladores empezaron a recibir directa o indirectamente estímulos e influencias de los colonizadores semitas asentados en sus factorías de las costas andaluzas y que llegarían hasta aquí atraídos por sus minerales (almagra, sal común) y, sobre todo, por sus recursos agrícolas y ganaderos. Se asiste a un nuevo enriquecimiento poblacional con pequeños núcleos localizados en las inmediaciones de los grandes poblados amurallados (caso de ILITVRGICOLA). Ejemplos que han llegado hasta nuestros días en el minúsculo territorio actual de tan sólo 25 km cuadrados, en comparación con lo que debió ocupar en aquellos tiempos, son los yacimientos establecidos, p. e., en los cerros de La Dehesa, Difuntos y de La Mesa dependientes del oppidum con murallas ciclópeas situado en Las Cabezas. Tanto uno como los otros fueron puntos de vigilancia y avanzadilla y sus alzados se construyeron con adobes y zócalos hechos de piedras trabadas con barro y techos cubiertos con ramas de árboles, cañas y barro. Esos puntos han suministrado numerosos molinos abarquillados de piedra para la obtención de harina, yunques y martillos, ya esféricos, ya oblongos con sus características “gargantas” usados, unos y otros, por mineros y forjadores (LÁM. 3). Las vasijas se decoraban con tonos grises, negros, engobe rojo y motivos geométricos: círculos concéntricos, semicírculos, meandros, líneas verticales, horizontales, cruzadas (LÁM. 4 y LÁM. 5). A partir del s. VI aparecen vasos con las superficies rugosas, con impresiones, incisiones y digitaciones y para el tejido se modelan fusayolas (LÁM. 4). Fueron muy comunes las armas ofensivas: puntas de flecha con pedúnculo y aletas o con doble filo y arponcillo conseguidas en su mayoría por el método de la cera perdida (LÁM. 6). Otros objetos significativos expuestos son una plaquita ¿ponderal? de bronce, un asa de caldero de cobre, el borde de otro, un colgante de marfil decorado con finas líneas incisas (LÁM. 6), un trozo de cuerpo y borde de un probable braserillo y un bolsal adornado a “la ruedecilla” con doble círculo encerrando cuatro palmetas impresas a forma de cruz (LÁM. 7). Junto a este último (LÁM. 8 y 9) se muestran varios fragmentos de cerámica ática, probablemente focense, tanto de figuras negras como rojas y de barniz negro: de pátera o lekanis, de crátera, de kylix del denominado Grupo de Viena 116, de skyphos y de otros vasos traídos por los propios griegos o por los “nostoi”. Igualmente se exhiben unas cuantas monedas púnicas y un platito y dos fragmentos de un ungüentario fusiforme con las superficies cubiertas con el característico engobe fenicio. BIBLIOGRAFÍA: GARCÍA y BELLIDO, A. (1986): España y los españoles hace dos mil años, según la Geografía de Strabon. Espasa Calpe, Madrid 1978, 6ª Ed. MARCOS necrópolis ibero-turdetana de los Torviscales. Fuente-Tójar”. En Novedades de Arqueología Cordobesa. Exposición Bellas Artes´83”. VAQUERIZO, D., MURILLO, J. F. y QUESADA, F. (1994): Arqueología Cordobesa, Fuente-Tójar, Córdoba. LEIVA BRIONES, F. (1997): “Presencia material griega en Fuente-Tójar”. En XV Congreso Nacional de Cronistas Españoles y XXV Reunión Anual de Cronistas Cordobeses, pp. 295-310. Córdoba. ÍDEM. (2014): Fuente-Tójar (Córdoba): aproximación a su arqueología e historia antigua. Fuente-Tójar, Córdoba: Ayuntamiento de Fuente-Tójar.

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