EL CEGA CIEGO DE APULEYO SOTO PAJARES, CRONISTA OFICIAL DE BRAOJOS DE LA SIERRA (MADRID)

POR JAVIER DE MONTINI, PERIODISTA, EX -DIRECTOR DE “LECTURAS”

Apuleyo Soto Pajares, escritor, poeta y cronista. Autor del libro «El Cega ciego»

 De la mano de Apuleyo Soto he disfrutado del «recorrido singular» de este río de Segovia  El Cega que el escritor nos propone en su libro «El Cega Ciego» (Oportet Editores»).

Un río corto, de esos que ni como afluentes aparecía en la lista de ríos de España que aprendí de niño, qué lejos quedan mi infancia y mis maestros, en la escuela rural de Carrandi.

Va de la sierra de Guadarrama, vertiente norte, y desemboca, tras serpentear 150 kilómetros, en el Duero, muy cerca ya de la ciudad de Valladolid. En unos versos de mi paisano Ramón Pérez de Ayala se dice que «nace el río de las canas sienes/ de las montañas eminentes» y que «eso son las aguas del río:/ nieve que el sol ha derretido». El Cega no se ajusta al poeta, el Cega nace de un manantial, Fuente del Mojón, en Navafría.

Viene a cuento que recuerde a mis inolvidables maestros rurales y a Don Ramón Pérez de Ayala, un histórico del periodismo español a quien visité en su casa poco antes de su muerte, porque Apuleyo Soto es, autor de «El Cega Ciego» es maestro y periodista. Segoviano de Cozuelos/ Fuentidueña, Apuleyo Soto Pajares, (n. 7/10/1942), ha dedicado 67 años de su vida a la docencia desarrollando a la vez su vocación de escritor con cuentos, poemas, comedias y farsas teatrales para los alumnos que Antonio Buero Vallejo comparó con las de Alejandro Casona, Federico G. Lorca y Valle-Inclán.

Ha creado personajes que perviven en los colegios, ahí está el fantasma Pepín Pepino. Apuleyo Soto ha publicado ¿40 libros? La mitad dirigidos a los niños aunque siempre nos serán provechosos a los adultos. En «El Cega Ciego» nos cuenta, pienso que palmo a palmo, la geografía del río, pero no limitándose a la naturaleza sino enriqueciendo el paisaje con la vida de villas, pueblos y lugares. Esto es, con la vida de las gentes de Navafría, Pedraza, Cuéllar, Aguilafuente, Fuentepiñel, Frumales, La Velilla, Turégano, Castilnovo, Mata de Cuéllar, Cogeces, Megeces, Valledo. de Boecillo y Viana donde la corriente del Cega, cegada y acrisolada por un arenal, se convierte en oro de uno de los grandes ríos de España: El Duero.

La idea de esta larga caminata viene de su fascinación por el río «desde la infancia». Cuando se puso en marcha, lo tuvo claro: «Voy a atravesar el Cega de arriba abajo». En el relato de la travesía, se ve al maestro que sabe y quiere saber más, al periodista que conversa y entrevista a lugareños de ricas e interesantes vivencias, al poeta siempre asistido de las musas para animar el cauce del río, el barranco, la aldea, el pinar, los álamos, los pueblos, las gentes…con romances de sabor clásicos, quintillas, coplas, jotas y poemas de todo tipo, «Mi vida es un río andando/ con pie de plomo en el agua,/ agua que me va lavando/ por donde extiende su enagua.// Pasa conmigo la vida/ con sus horas y trabajos,/ con sus idas y venidas,/ con sus altos y sus bajos…» Hermoso canto al Cega, río de la infancia de Apuleyo Soto.

Como lo son otros ríos de sus libros: «Por el Duratón al Duero, un viaje sentimental» y «A lo largo del río Riaza». Tres ríos que ha cruzado varias veces, «siempre con el solo peso de una pluma, un cuaderno y la vista en el horizonte».

Herramientas bastantes en la cabeza mágica de un poeta con duende para descifrar el misterio de la naturaleza. ¡Que las musas te sigan bendiciendo, Apuleyo Soto!

Fuente: https://www.facebook.com/apuleyo.sotopajares

 

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