ESTAMPAS NAVETAS. DESDE «DORA» A «BELLA», PASANDO POR «ERNEST»

POR LEOCADIO REDONDO ESPINA, CRONISTA OFICIAL DE LA NAVA (PRINCIPADO DE ASTURIAS)

Castañera, nevado

“En acabando noviembre, quién no sembró que no siembre”, dice el refrán. Y el caso es que, si en noviembre predominó el buen tiempo, en general, no ocurrió lo mismo en diciembre, pues ya al principio la borrasca “Dora” nos hizo llegar el frío, la lluvia y la nieve, y fue después la llamada “Ernest” la que nos siguió azotando, con la inclusión de fuertes vientos, viniendo a coincidir todo ello con el puente de la Constitución y la Inmaculada, aunque luego el tiempo se fue normalizando, para terminar el mes, y salir del año, con otra borrasca, de nombre “Bella”, que se encargó de aportar para estas fechas un menú bastante completo, a base de frío, viento, lluvia, granizo y nieve, que me trajo a la mente aquel sugerente dicho que reza: “En diciembre, leña y duerme”.

En otro orden de cosas cabe decir que, desde el pasado 23 de noviembre, no tuvimos que anotar ningún deceso en el concejo hasta llegar al sábado 19 del corriente, fecha en la que, por cierto, registramos un par de ellos. Pues ese día nos dejaba, en la Residencia Tiroco, de Pola de Siero, Trinidad Onís Enguita, Chata, a los 96 años. Vecina de El Matón, parroquia de Tresali, La Chata era viuda de Ricardo Marcos Marcos, que fue, entre otras cosas, pescador de río de reconocido prestigio en su tiempo, con el que había tenido los hijos siguientes; Loli, Mari, Ricardo, Carmen y Miguel. Y también faltaba en la misma fecha Raúl Teresa Teresa, que finó en Oviedo a los 85 años. Raúl, que era de Verdera y residía en Pola de Siero, fue vigilante en Solvay, y estaba casado con Oliva Alonso Pérez, con la que tuvo como descendientes a María del Carmen, Bernardo (Ito), Raúl e Irene.

Luego, el lunes 21 entraba el invierno, y el 22 nos dejaba en Gijón, donde residía actualmente, la que fue vecina de Tresali Ana María Noriega Mayor, a los 87 años. Fue Ana María, por cierto, autora de una extensa y variada obra poética, no muy conocida excepto en su ámbito más cercano, al no estar publicada. Lo cual nos hizo recordar que un caso parecido ocurre con la obra manuscrita que dejó Celestino Canto Mayor. Luego, el 26 finaba en Oviedo Carmina Ordoñez Canteli. Natural de La Rubiera, Santuyano, Bimenes, Carmina fue también estimada vecina de la calle de La Colegiata, en esta villa. Y, recientemente, hemos tenido conocimiento de la falta de José Manuel Martínez Teja. Nacido en este concejo, José Manuel, que estaba casado con María Isabel García Delgado y tenía tres hijos, Aida, Isabel y José Manuel, finó el pasado 26 de noviembre en Las Palmas de Gran Canaria.

Por otra parte, y cambiando de asunto, al intentar hacer un repaso de lo ocurrido en estos últimos doce meses, vemos que, desde primeros de marzo, la rutina y la normalidad en la vida cotidiana de la gente han quedado suspendidas o modificadas, de modo que el resultado ha sido un lapso de tiempo, y de vida, perdido, insustituible e irrecuperable. Y vale, como ejemplo reciente, el hecho de que, en un mes tan cargado de fiestas y celebraciones como es tradicionalmente el de diciembre, en este año han pasado, pese al esfuerzo, prácticamente desapercibidas. Así pues, como escribió Verlaine, “Tembloroso recuerdo/esta huída del tiempo/que se fue”.

Para terminar el repaso anual, no podemos dejar sin reseñar un hecho de especial relevancia histórica para nuestro concejo que tuvo lugar en este año concreto, como fue el de cumplirse el 750 aniversario de la concesión del Fuero de Población, o Carta Puebla a la Pola de Nava por el rey Alfonso X el Sabio, privilegio fechado en Burgos el lunes 22 de junio de la Era 1308, correspondiente al año 1270.

Ahora, si la salud nos acompaña, tenemos un nuevo año por delante. El ciclo vital se repite y renueva, y ya empezaron a crecer los días, que es cosa a tener en cuenta.

 

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