EL 7 DE MAYO DE 2011, EN ALBERIC, SU PUEBLO, SE LE DEDICABA UN GRAN HOMENAJE A UN MÚSICO EJEMPLAR MIGUEL IBORRA,

POR ALFONSO ROVIRA MARÍN.CRONISTA OFICIAL DE ALZIRA (VALENCIA)

El maestro Miguel Iborra Climent

Quizás, la crónica de hoy podría llevar como título “Memoria de un nonagenario”. Hoy, día 23 de febrero aquel 23F, este “escribidor”, Alfonso Rovira, cumple 90 años… y sigue escribiendo, después de 75 años en la comunicación.

El “camino” lo inició a los 15 años en la Compañía Telefónica; después siguió en Correos en la Estafeta de Alzira. En el servicio militar, fué radiotelegrafista y desde el 23 de julio de 1955 hasta finalizar 1991, en Radio Alzira de la Cadena SER, donde le llegó la jubilación, siendo director del medio.

Días después, cuando comenzaba el mes de enero de 1992, este “plumilla” inició una serie de crónicas semanales de Alzira, en el diario Levante el Mercantil Valenciano, que tuvo una duración de 28 años, con la entrega de 1.146 crónicas.

Colaboración que terminó el 13 de marzo de 2020, por la aparición del “bicho”, que tanta desgracia ha causado a todo el mundo. Entre el 3 de abríl de 1981 y el 12 de julio de 1984. Ejerció de corresponsal del diario Las Provincias en la comarca de la Ribera.

Desde hace diez años, pertenece a la Asociación Española de Cronistas Oficiales, como Conista Oficial de Alzira, gracias a las gestiones del también cronista oficial e historiador Aureliano Lairón. Desde marzo de 1982 es bombero honorífico -posiblemente el único con este título en España-, del Parque de Alzira, donde cada año participa ataviado con el equipo correspondiente, en la “cremá” de las fallas de Alzira. Y, para seguir en la “brecha”, continúa publicando crónicas “musicales” en “Nuestras Bandas de Música”.

Homenaje al maestro Iborra

Pasando a la crónica de hoy, el teatro Liceu de Alberic (Valencia) acogió el viernes 7 de mayo de 2011, un sentido homenaje a la figura de Miguel Iborra Climent, gran músico y mejor persona, que nos había dejado hacía unos meses.

Por mi profesión en la radiodifusión, en Radio Alzira de la Cadena SER, estuve -lo sigo estando- vinculado a las bandas de música de esta tierra nuestra, cuna de músicos. En una ocasión, el 1 de diciembre de 2002, coincidí con Miguel Iborra, extraordinario músico, en la fiesta a Santa Cecilia, en l’Alcudia (Valencia), con los músicos de la Agrupación de Veteranos de la Ribera del Xúquer.

Casualmente me llegó la noticia de que en su lugar de nacimiento, Alberic, el 7 de mayo de 2011, se le tributaba un cariñoso homenaje, en el que iba a actuar la banda de Veteranos y la de Sociedad Unión Musical de Alberic. No lo dudé y allí estuve deleitándome de la música “fabricada” por las dos agrupaciones, aparte de saludar a Teresa Iborra, su hija, acompañada de la familia.

Miguel Iborra, al día siguiente de este concierto, hubiera cumplido 94 años. Era el mejor intérprete de tuba que nos había dejado el 7 de diciembre de 2010, en Alicante, donde residía con su familia.

Comienza a desarrollar su afición musical a los siete años, tocando el trombón en la banda de su pueblo, que por el año 1924 dirigía el “mestre” Abelardo Alfonso. Como anécdota recordaremos que, el domingo de Ramos de 1928, a los 11 años, salió airoso de su actuación con la tuba en un concierto que la banda daba en la ermita de Santa Bárbara. Con 19 años de edad, en 1936, obtuvo plaza en la banda militar de la Comandancia de Valencia, volviendo a opositar en 1944 en otra banda militar donde se presentaban 18 candidatos, obteniendo el número uno de la oposición y dos años después a la Banda Real, consiguiendo la plaza de tuba solista. En esta banda militar, permaneció 29 años.

No es extraño que el señor Iborra también realizara algún pluriempleo; por aquellos años era imperiosamente necesario; así que por la tardes actuaba en con la Orquesta del Teatro de la Zarzuela de Madrid, como trombón titular, actuando con la Compañía Lírica Nacional. Por la mañana tocaba la tuba y por la tarde el trombón; dos instrumentos que cambian mucho y de los dos era “número uno”. A los 55 años se jubila y regresa a Alberic, dedicándose a la docencia como profesor en el Conservatorio de Carlet (Valencia) y al mismo tiempo en la Escuela de Música de Alberic. El 19 de di diciembre de 1969, la directiva de, la Sociedad Musical de Alberic, acordó nombrar a Miguel Iborra, “Mùsico ejemplar”, por se vinculación a la banda local.

Después formó parte de la Junta Directiva, llegando a presidente, cargo que más tarde pasaría a presidente honorífico. Pocos años después, mermada la salud, teniendo que abandonar su banda y su pueblo y trsladarse a Alicante con su hija Teresa. Dejar aquello que más había querido, supuso un sacrificio enorme. Marchó con él una forma de tocar la tuba; la estima de sus alumnos, pero todo quedó el recuerdo de todas las personas que en algún momento de su vida disfrutaron de su agradabe compañía.

Al finalizar el concierto de las dos bandas, citaron al estrado a Teresa, hija del mestre, a quine el alcalde, de Alberic, Faustino Sala, le hizo entre+–ga de una placa recordatorio, en la que iba añadido el cariño del un pueblo hacia su padre. Juan Bautista Meseuer, autor del pasodoble “Miguel Iborra”, que se había interpretado al iniciar la segunda parte del concierto, le hizo entrega de la partitura. Por último, Teresa Iborra pronunció unas emotivas palabras de agradecimiento..

Fuente: del propio autor en su 90 cumpleaños. Felicidades

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