ALZIRA CUMPLE UN SIGLO EN ESCENA

POR ALFONSO ROVIRA MARÍN, CRONISTA OFICIAL DE ALZIRA (VALENCIA).

Cien años con mucho arte. El Gran Teatro lo ha celebrado todo. Con su telón representando el desaparecido “Pont de Sant Gregori”. El coliseo alcireño se abrió por primera vez al público la noche del 21 de septiembre de 1921, para representar la opereta de costumbres gallegas, “Mauxa”, de Amadeo Vives. El recinto que fue proyectado como teatro-circo ha acogido toda clase de espectáculos: combates de boxeo y catch, conciertos, zarzuelas, teatro, óperas y ballet. También todo tipo de actos festivos, políticos y sociales.

El Gran Teatro alcanza esta semana su primer centenario mientras se ultiman las obras de remodelación del coliseo.

Ha acogido todo tipo de representaciones escénicas y se ha convertido en ecocentro de grandes celebraciones.

Honorato Brunet, residente en París, era propietario de un terreno de 945 metros cuadrados -poco más de una hanegada- al lado del río Barxeta, en la Plaça dels Porcs, -hoy del Alborxí. En 1919 presentaba en el ayuntamiento, un proyecto del arquitecto Emilio Ferrer, para la construcción de una sala de espectáculos, con un costo de 75.000 pesetas, siendo aprobado por la Corporación que presidía Bernardo Llinares. De la obra se hizo cargo el veterinario Carlos Plasencia Contel, para explotarlo durante 25 años, tras los cuales pasaría a revertir al ayuntamiento como compensación del solar y sus rentas íntegras al Hospital Santa Lucía. Por otra parte, se obligaba a la empresa a dar dos sesiones gratuitas a beneficio del centro asistencial y ofrecer entradas también gratuitas a centros benéficos y tres entradas a cada centro de enseñanza`para premiar a los alumnos más aventajados.

El 6 de junio de 1921, Plasencia cede los derechos a la Sociedad Gran Teatro y se forma un consejo de administración que presidiría Vicente Sanchis, de la junta de explotación. En 1924 se construye una pared en la plaza del Alborxí para proyectar sesiones cinematográficas y así disponer de un cine de verano. Al cumplirse los 25 años legislados de la explotación, desde el 18 de septiembre el ayuntamiento abre una prórroga de tres años para compensar los tres años de la más “incivil de las guerras” en que fue incautado. El ayuntamiento que presidía Carlos Llinares, deniega esta solicitud y el 12 de noviembre de 1946 es precintado el local, pasando a revertir al ayuntamiento. El 20 de diciembre del mismo año, vuelve a hacerse cargo Miguel Zorita, quien lo explota a 50% con el ayuntamiento, más tarde. En 1947, el 10 de abril, se ordena sacarlo a pública subasta por 30.000 pesetas anuales, otorgando la concesión al empresario Juan Guardiola Martínez, por 33.000 pesetas, el 25 de agosto.

Varias reformas sufrió nuestro primer coliseo. En 1956, para mayor aforo, se presenta un proyecto para la construcción de un nuevo anfiteatro -lo que conocemos por la preferencia- proyecto que Guardiola llevó inmediatamente a cabo  el 23 de agosto de 1958, con un costo de 259.958 pesetas. El 11 de enero de 1960, una intensa nevada daña considerablemente el inmueble, invirtiéndose en la reparación 140.112 pesetas. Al fallecer el arquitecto Juan Guardiola, el 24 de diciembre de 1962, empresario del Gran Teatro y de los cines Cervantes, Giner y Casablanca, pasa a su hijo Rafael, que lo dejó, suspendiendo las sesiones cinematográficas el 30 de mayo de 1965, habiéndola llevado a cabo 18 años.

Por causas de carácter comercial, económico y administrativo, los herederos de Guardiola, cerraron los locales el 1 de noviembre de 1965. El 3 de enero de 1967, es procesada la reversión del Gran Teatro al ayuntamiento, siendo el presidente de la comisión, el concejal Rafael Andújar, al que acompañaron los ediles, Rafael Giner, Antonio Perelló y Agustín Forcadell. El arquitecto Andrés Herruzo,  el aparejador José Luís Enguix y el secretario municipal, Julio Tauroni Vitalis.

¿Quién era Juan Guardiola? Fue aparte de empresario de cines de Alzira, un gran arquitecto que diseñó y construyó en Alzira, el más bello teatro de verano de Europa, el Casablanca, además del edificio de Correos de Alzira y las viviendss de la barriada “Ana Sanchis”, en la misma población.

El Gran Teatro, que fue proyectado para teatro-circo, ha acogido durante sus cien años de actividad, toda clase de espectáculos; combates de boxeo y catch, conciertos, zarzuelas, óperas, y ballet. Al principio de los años treinta del pasado siglo, los hermanos Alfredo y Eduardo Brito, cubanos, debutaron con sus melodías. ¿Quién no recuerda a Marcos Redondo?. Vino a Alzira en varias ocasiones y siempre fue bien recibido. Actuaron también, Antonio Machín; los alcireños José María del Valle; los hermanos Núñez, Pachín y Enrique; Mari Carmen Solves, Emma Carol, Ana María León, Guillermo Palomar, Salvador Escolá “Gorreta”, Maribel Llorens, que actuó con Antonio Molina, sin olvidar el teatro valenciano representado por los actores Vicente Aledón y Joaquín Sanchis y compañía. Por otra parte el Gran Teatro ha sido por excelencia, la casa de los falleros alcireños.

De entre las actuaciones de distintos artistas que desfilaron por su escenario, podríamos destacar el “I Festival de Música y la Moda” que se les olvidó anunciar también el Deporte, cosa que les recordó a los organizadores, SAR don Alfonso de Borbón y Dampierre, duque de Cádiz, que había sido invitado para ser galardonado “por su labor en el deporte español de todos los ángulos y condiciones”. 

Fue la  noche del 26 de septiembre de 1985, que fue presentado por Miguel de los Santos, locutor de la Cadena SER y Maria Salerno, actriz y presentadora de TVE, con la participación de entre otros personajes, el escritor gallego, Camilo José Cela, al que acompañaban Imanol Arias, Ana Belén, Miguel Bosé, Antonio Gala, Rosa María Sardá, Javier Basilio, los motoristas Jorge Martínez y Ricardo Tormo; la actriz alcireña, Elisa Ramírez, el empresario Luís Suñer, el actor Alfredo Landa y la actriz Norma Duval. Fue un festival que patrocinó el ayuntamiento que presidía Francisco Blasco. Quisieron reunir la “flor y la nata”, los archifamosos de las distintas facetas profesionales, dándose cita en esta ciudad, convirtiéndola en la capital del Arte y la Moda. La fiesta terminó con un pase de modelos de Francis Montesinos.

Recordemos que mediada la década de los años 40 del pasado siglo,  se estrenó en el Gran Teatro la zarzuela “La que iba a la verbena”, letra del ilustre poeta y médico alcireño don Manuel Just, con música de don Juan Magraner. Los actores fueron los falleros de la falla “El Mercat” de Alzira, con la participación del barítono Antón Navarro. Fue un espectáculo muy “remojado” a causa de una gran tormenta, que no les dejó terminar la representación..

El futuro que auguramos al Gran Teatro, tras los arreglos últimos, le aguarda un segundo centenario; lo vemos muy esperanzador y de muchos éxitos.  Enhorabuena por el siglo que cumplió el 21 de septiembre último.

FUENTE:Alfonso Rovira, cronista oficial gráfico de Alzira

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