REÚNIÓN EN ALZIRA DE 20 CRONISTAS DE LA RIBERA DEL JÚCAR (VALENCIA)

POR ALFONSO ROVIRA MARÍN, CRONISTA OFICIAL DE ALCIRA-ALZIRA (VALENCIA)

El pasado viernes 9 de este mes de septiembre, convocados por Aureliano Lairón, cronista oficial de Alzira, 20 cronistas, pertenecientes a los pueblos de la Ribera Alta y Baja del río Júcar.

El anfitrión, Lairón, los reunió en el salón noble de ayuntamiento, antiguo palacio de los marqueses de Santiago, donde les dio la bienvenida Diego Gómez, alcalde de la ciudad, acompañado de Alfred Aranda, concejal de cultura, de Alberto Furió, del área Hacienda y de Xavier Pérez, concejal de Fiestas. Al finalizar la reunión, los cronistas recibieron interesantes publicaciones editadas por el ayuntamiento.

Los visitantes llegados a la capital de la Ribera Alta, fueron: Manuel Lanusse, de Cullera; Rafael López, de Benimodo; Marcos Campos, de Monserrat; Bernardo Darás, de Carcaixent; Francisco España, de Benimuslem; Francisco Llácer, de Algemesí; Ramón Estarlich y Marina Estarlich, de Antella; Joan Catalá, de La Pobla Llarga; Enrique Marí y Francisco Beltrán, de Benifaió; Antoni Carrasquer, de Sueca; Miguel Gómez, de Corbera; Antonio Torres, de Alberic; Jorge Perpiñá, de Real; José Navasquillo, de Massalavés y de Alzira, Aureliano Lairón y Alfonso Rovira.

Tras la foto “familiar” en la puerta del palacio municipal, se trasladaron al cercano Archivo Municipal, donde celebraron un coloquio que abrió Aureliano Lairón, iniciando su intervención sobre el Rey Jaime I “el conquistador” y sus varias estancias en Alzira, además de el polémico tema: ¿“donde falleció el monarca”? ¿Camino de Valencia, a la altura de la “Cruz Cubierta” o cruz de término de la antigua Algetzira, como relatan algunos historiadores.

Me permito señalar que en un 27 de julio de 1276, con un calor estival, caminos de tierra, con un vehículo de tracción a sangre… además, no existían ambulancias de Cruz Roja…

El rey don Jaime acabó sus días en su palacio alcireño, en la cama, como lo contemplamos en el cuadro de Pinazo Camarlenc, en que postrado en el lecho, rodeado de ocho obispos y personajes de su gobierno, su hijo, Pedro I de Valencia, recibe la continuidad del reino. Al término de la intervención de Lairón, fueron tomando la palabra cada representante de su localidad.

Antes de abandonar el archivo, uno de los más ricos de la Comunidad, el responsable del archivo les mostró el “Aurem Opus Privilegiarum”, la joya más importante existente en estos archivos. Es el ejemplar manuscrito de Privilegios de Alzira, más lujoso de la Comunidad Valenciana.

Al abandonar el edificio, se dirigieron el Museo Municipal, visitando poco después otro interesante museo, instalado en la antigua casa de Ramón Flor, comerciante de frutos y primer teniente de alcalde que fue del ayuntamiento alcireño.

Llegado el mediodía, los cronistas, acompañados del alcalde Diego Gómez, y del concejal de Cultura, Alfred Aranda, se desplazaron a compartir una comida ,invitados por el ayuntamiento, en un maravilloso local, en el antiguo “Respirall”, por donde transita el agua procedente del pozo de “Margantoni”, instalado al pie de la Muntanyeta del Salvador, para regar el “Jardín de las hespérides”, como podríamos denominar el incomparable Valle de la Murta.

En este lugar privilegiado por los alcireños, los cronistas degustaron un impresionante menú, preparado por verdaderos profesionales de la hostería, que realizan en las instalaciones de la “Escuela Municipal de Cocina”. Gracias.

FUENTE: ALFONSO ROVIRA MARÍN

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