CRÓNICA: EL FRONTÓN

AGUSTÍN DE LAS HERAS MARTINEZ, CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE VALDEPIÉLAGOS (MADRID)

Hace muchos años recuerdo que el patio que rodea la iglesia no tenía acceso a la zona del frontón. Entendiendo como frontón la pared norte de la iglesia. O bien accedías por la calle de la fuente, o bien por el callejón que iba desde el bar de Nicolás Heranz torciendo a la derecha nada más encontrarte con el cuchillo del frontón.

La pared de la barbacana, que daba a la calle que bajaba a la fuente vieja, tenía muchos ladrillos caídos con agujeros llenos de telarañas. Y al llegar la noche, junto con el vuelo de algún murciélago y el recuerdo de alguna historia, como la que decía que la abuela de algún vecino se arrodillaba y rezaba donde creía enterrado algún familiar en esa tierra, el antiguo cementerio, hacía que el escenario fuera siniestro para cualquier niño.

Pero muchos años antes, en 1934, Anatolio nos cuenta que la pared del Frontón de pelota tenía muchos desconchones y trozos que habían caído. Y se arregló con lo que pusieron los vecinos. El piso era de tierra y… «con dos burros y un rulo de las eras, quedó muy bien».

Al terminar la guerra en 1939 la pared estaba muy destrozada y no se podía jugar.

.El fatídico 13 de agosto de 1947 cayó un rayo en la espadaña y la terminó de empeorar.

Estando Don Isidro de cura se arregló la torre y la pared donde se jugaba a la pelota. La hicieron nueva dejando el ladrillo visto, sin revocar, con lo que tampoco se podía jugar. Una reunión de mozos y vecinos acordó hablar con el sacerdote para poder terminar la pared y se pudiera jugar a la pelota. Don Isidro lo celebró con alegría pero puso una condición, que no se jugará al mismo tiempo que se celebraran actos religiosos. Vecinos que eran albañiles y los mozos actuando como peones, de forma gratuita, trabajaron todos juntos los domingos eso sí, cuando no había misa. El resto de los días les esperaba la labor en el campo. Terminada la pared se pensó echar cemento en el suelo, pero no quedó muy bien por falta de material y dinero. Aún así, el cambio de arena a cemento fue un adelanto para el juego.

Mientras los mozos ayudaban en la obra del Frontón se enteraron que al señor cura, Don Isidro, le gustaba mucho jugar a la pelota a mano. Así que le invitaron a jugar con ellos los domingos al terminar la misa y le hizo mucha ilusión.

Allá que iban los mozos a por el cura que, en partidos de a seis, echaban primero a suertes para ver qué tres iban juntos. Ese enfrentamiento deportivo religioso seglar sucedía antes de comer y el público era todo el pueblo. Y se denominó el partido del vermut.

Don Isidro jugaba pillando los picos de su sotana con un alfiler imperdible. Y cuando se terminaba el partido unos se iban a casa y otros a la taberna en busca de un vermut o un chato de vino.

El domingo era muy largo y por la tarde se jugaban otros tres o cuatro partidos. En el último competían los mejores.

Allá por 1957 el ayuntamiento pagó el cuchillo o pared izquierda del frontón. Iban llegando las mejoras.

Fue en el año 1983 cuando el consistorio hizo la pared del cuchillo más grande y mejoró el piso quedando un frontón estupendo. Pero aquellos que lucharon por un buen juego de pelota se hicieron mayores y ya no lo disfrutaron. Los jóvenes se negaron a jugar a la pelota a mano, las generaciones aflojaban y empezaron a hacerlo con raqueta. Ni eso sirvió para mantener la costumbre de jóvenes que ya disponían de más entretenimientos que pasar el domingo jugando a la pelota. Aquel suelo que tanto costó hacer al menos servía para que los niños jugarán a otros juegos y al menos, cuando Anatolio salía a la puerta de su casa y miraba hacia el ocaso, sin el cuchillo ya de la izquierda del frontón, se alegraba que al menos ese lugar sirviera para diversión de otras generaciones. Pero en su memoria, que todo lo recordaba, se imaginaba a él mismo jugando aquellas partidas a la pelota los domingos, observados por sus mayores mientras charlaban del tiempo y del campo.

FUENTE: https://cronistadevaldepielagos.blogspot.com/2022/11/cronica-el-fronton.html

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