ESCUELAS UNITARIAS DEL TERMINO DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (II)

POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)

 


 

Escuela de Gútar II

Una de  las maestras, en el último periodo, Concepción López Gámiz nos cuenta:

“La ubicación de la Escuela de Gútar estaba cercana a la carretera antigua. Se encontraba en muy malas condiciones o en estado ruinoso.

Disponía de vivienda con habitaciones no utilizables. Pese a su estado me quedaba allí para realizar la comida de medio día.

Eran muchas las veces que asomaban los niños a esta hora con huevos, espárragos, tomates de la huerta … ; con esto quiero decir que lograba almacenar numerosos alimentos que tenía que compartir con  el resto de mi familia, porque se hubieran echado a perder de no haberlo hecho.

Recuerdo las invitaciones que me hacían para comer en el cortijo de Luis Campos y señora. Lo hacían con cariño, amabilidad y expresando una gran atención hacia mi persona.

Por entonces era D. Luis Córdoba el párroco del lugar; los vecinos le respondían  al cariño que derrochaba por doquier.

Las primeras comuniones se celebraban en la calle, adornándola  con esmero y entusiasmo; desde entonces las fiestas se fijaron para el treinta de Mayo, coincidiendo con San Fernando. Mostraban todas las personas su agradecimiento de miles maneras y nos invitaban a D. Luis y  a mí, con gran frecuencia.

Fueron cinco años con cierta dificultad por las condiciones en que se encontraba la escuela, no tenía ni servicios para los maestros y  había que salir al corral, con la tapia caída, para estas necesidades.

La escuela era unitaria y con sesenta alumnos. Los más pequeños tenían que llevar sus sillas, sirviéndole de mesas sus mismas carteras.

Mi padre me llevaba en su coche hasta el lugar, y prácticamente todos los días al regresar, tenía viajeros seguros para venir a Villanueva.

Recuerdo con gran cariño al compañero fallecido José Avilés, como maestro de adultos. Todas las tardes iba montado en su “Vespa” a impartir enseñanzas  elementales a los adultos.

A pesar del tiempo transcurrido, debo manifestar mi agradecimiento a todas las personas de Gútar, especialmente , a Fundadora y familia que me acogieron con verdadero cariño”.

En los últimos años de la década de los sesenta, bien por existir nuevos proyectos, bien porque la enseñanza, casi nunca ha sido considerada prioritaria, los locales sufren el abandono y el olvido.

En diciembre de 1969, los maestros Dª Consuelo Martínez Martínez y D. José Avilés Ramírez, en un oficio a la Corporación indicaban: “Que la rotura de  marcos de ventanas y cristales en ambas fachadas del edificio y la crudeza del tiempo obliga a la más urgente reparación, pues dicha situación dificulta la asistencia, por parte de los alumnos, a las correspondientes sesiones diurnas y nocturnas”. En la época invernal, impartir clase, con la escarcha entrando por las ventanas, debía tener algo de heroico.

  Consuelo Martínez, estuvo como maestra en Gútar desde 1968 hasta agosto de 1971. La matrícula se mantenía estable.

Alumnos de 1º 2º 3º 4º 5º 6º 7º 8º 9º y 10º   TOTAL : 34    ALUMNOS.

Un escrito del Alcalde, al Director de Sagrada Familia, de la localidad, en noviembre de 1970, decía:“ Recibidas quejas por parte del Alcalde Pedáneo y vecindario de Gútar a causa del cierre de la Escuela , pedimos  que informe a la mayor brevedad los motivos”.

El 18 de enero de 1972 se suprimió la escuela mixta de Gútar.

La puesta en marcha del Transporte Escolar y  las Escuelas Hogares, mitigaron el dolor, de tener que desplazarse, unos kilómetros a las Agrupaciones Escolares. 

Se puso así punto y final a una etapa, irrepetible de vecinos interesados en la cultura  de sus hijos, en el aprendizaje de la lectura y escritura como metas inmediatas y urgentes; se cerró el periodo de maestros entregados a su vocación, que aún con las numerosas dificultades, de locales y materiales dignificaron su trabajo, con numeroso esfuerzo e ilusión. 

FUENTE: M.L.F

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