ESCUELAS EN ANEJOS DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO. LA RIBERA DEL GUADALQUIVIR (III)

POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO

La necesidad de atender la enseñanza de los vecinos en los núcleos  situados en el término municipal de Villanueva, llevaron a las peticiones de algunos concejales para la creación de escuelas. El Concejal Uceda y Uceda solicitó la construcción de escuelas en la Ribera del Río Guadalquivir, y Carretera del Tranco en el año 1935.

Estas escuelas acogerían niños de las Cortijadas  de Venta de Patricio, Nevazos, Cantalares, Rompecalzas, Haza de la Oliva, Calvario, Herrera, Fuente del Madroño, Chincoyuela, Hoyazo, Portichuelo, y Arroyo Chillar, “ En la actualidad se hallan en el más absoluto desamparo docente  y  siendo una necesidad imperiosa la cultura Patria, la instrucción Primaria ha de alcanzar a todos, no pudiendo ser  patrimonio exclusivo de aquellos que viven en núcleos de población donde existen establecimientos al efecto”. Esta propuesta  defendida por el Sr. Uceda recibió la  adhesión de  los restantes señores del Consistorio.

“Que se solicite al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, la concesión de un auxilio o subvención por parte del estado, que importa  diez mil pesetas a fin de construir un edificio con destino a las escuela  Nacional de niños del Distrito de la Carretera del Tranco, cuya población actual es de 475 habitantes de hecho y la distancia aproximada  al pueblo es de 18 kilómetros y un censo de niños de cuarenta como mínimo.

El Ayuntamiento se compromete a ofrecer el solar para el edificio y campo anejo; en el presupuesto municipal de los próximos años se consignarán las partidas oportunas”.

No debió prosperar esta petición , o tal vez la llegada de la guerra civil motivaron que no se crearan estas escuelas.

LA ESCUELA DE CHINCOYA

Son los vecinos de estos núcleos los que bastantes años después, en  1945 realizaron nuevas peticiones de escuelas en este lugar.

Se envió al Ayuntamiento una instancia firmada por Juan Pérez Morillas y otros residentes en Chincoya, para que se gestionase la creación de una escuela mixta.

No debió tener éxito la petición y en mayo de 1954, una larga lista de vecinos, encabezados por Francisco Rubio Torres, solicitaron “ la creación de una escuela en Venta de Melquiades, ya que los firmantes tienen hijos comprendidos en edad escolar y debido a encontrarse viviendo a una distancia de unos quince kilómetros del casco urbano de la población les es del todo imposible que sus hijos se desplacen para asistir a las clases de enseñanza primaria y por tanto de recibir instrucción elemental en debidas condiciones.

Existe población escolar incluso para que funcionen dos escuelas una de niños y otra de niñas. El total de niños es de 27 y de niñas es de 25.

Que con anterioridad se pidió una escuela y quedaron las maderas preparadas para su construcción en el año 1936, cuando surgió el Movimiento Nacional.

Que en diversos momentos han intentado dirigirse a los poderes públicos con objeto de remediar el problema.

Que Francisco Rubio Torres cedería gratuitamente el solar para dichas escuelas y para una ermita o capilla aneja”.

El pleno del Ayuntamiento del 3 de julio de 1954 respondió al escrito de los vecinos indicándoles “ Que recientemente se ha concedido con carácter provisional dos escuelas en Chincoya y la Herrera, y se  hará un detenido estudio sobre las necesidades escolares en la zona”.

Las escuelas mixtas de Chincoya y la Herrera recibieron el 24 de agosto de 1964 el siguiente material: 1 crucifijo, 1 retrato del caudillo, 1 mapa de España, 1 colección de mapas de las cinco partes del mundo, caja de cuerpos geométricos, esferas, atlas universales y atlas de España.

Difíciles son los nombramientos de las maestras que debían atender estas escuelas y residir en el mismo edificio, o cortijo próximo;  más difícil es el nombramiento de maestras sustitutas, cuando la titular solicitaba algún permiso o licencia.

El Secretario de la Junta de las Escuelas Rurales, en diciembre de 1966, informa “No se ha visitado la Escuela de Chincoya por estar vacante, desde el día 30 en que casó la propietaria”.

Los nombres de Amparo Cabrejas, Manuela Muñoz, María del Rosario Turrado, María Luz García,  Esperanza Cuesta… se van sucediendo, como maestras en los diferentes cursos.

Fuensanta Martínez, maestra que tomó posesión en septiembre de 1965, nos cuenta su experiencia:

“El horario que teníamos era de mañana y tarde. Los alumnos traían la merienda para comer en las proximidades de la escuela. Alguno tardaban unas dos horas en desplazarse a la escuela.

Asistían unos 40 alumnos, que estaban agrupados según sus conocimientos, unos solamente  lectura de  la cartilla y el resto en  tres grados. Utilizábamos las enciclopedias Álvarez, y a mediados de curso llegaron unos libros gratuitos.

La maestra residía en el Cortijo de Melquiades o en otro próximo. Al finalizar el invierno se trasladaba a la casa que tenía la escuela, aunque sin luz ni agua.

Por las tardes las muchachas, que por su edad no asistían a la escuela, cosían sábanas y mantelerías y los muchachos recibían clases gratuitas para obtener el Graduado Escolar.

Destaca a las gentes de la zona como sencillas, y muy acogedora abriendo sus casas a  los maestros que allí se desplazaban”.

Posteriormente tomó posesión Juana Estudillo Magaña, que permanecerá hasta el curso 1970, siendo sustituida,  por Carmen Espino García.

El 10 de mayo de 1969 la maestra Juana Estudillo en escrito al Alcalde dice:

“Estando las escuelas y dependencias en estado calamitoso en cuanto a limpieza e higiene, ruego a Vd.  dé las órdenes oportunas para que sea encalada con objeto de hacer una desinfección y limpieza general de lo que está muy necesitada, después de los últimos temporales”.

El informe  sobre la distancia,  a la carretera, que deben recorrer los alumnos es el siguiente:

10 alumnos  viven a pie de la carretera

2 tardan 30 minutos

10 tardan 15 minutos

8 tardan 10 minutos.

Fue sustituida por la maestra Carmen Espino García.

El 30 de octubre de 1970  Francisca Gilabert Parra  interina  indica que hay 31 alumnos de los que asisten normalmente 30.  Los meses de enero y febrero hay menos asistencia debido a la recolección de aceituna.

Con fecha de junio de 1971 el Alcalde de la localidad envió un escrito al Delegado de Educación “ Con motivo de las intensas lluvias caídas el pasado invierno se han producido desperfectos de cierta consideración en la Escuela Mixta emplazada en el sitio “ Chincoya”, cuya valoración de daños y presupuesto de reparación acompaño”.

En 1972 tomó posesión Manuela Mitelbrum Damas.

Josefa Carcelén García nos narra su periodo en el lugar:

“Estaría en esta escuela en el año 1975. Atendía alumnos desde 1º a 8º. Me quedaba a dormir en la Venta El Cardaor. Era gente muy agradable. El tiempo libre lo dedicada a la recogida de setas. Se daba media hora más de clase diaria para no tener clase los sábados.

El regreso lo realizaba cada fin de semana  en el autobús de la Carretera del Tranco.

Me causó una gran impresión una alumna que asistía a clase, tenía los órganos de su cuerpo colocados  en sentido contrario; el corazón en el lado derecho.

María Linarejos Bautista Soriano, narraba así su paso por la Escuela de Chincoya:

“Asistían a clase unos 20 alumnos. Recuerdo la estufa de leña. Como Inspector me visitaba  D. Francisco García. Una vez se coló una serpiente en la escuela, ante el miedo, más el mío que el de los alumnos. Realizábamos excursiones a las ruinas de Chincoya, y recogíamos piñas para la estufa. Asistían los hijos de Julio y de Pedro, Dolores , Jesús…

Carmen Francisca Sánchez, recuerda así sus vivencias:

“Asistían unos 20 alumnos. El trabajo era individualizado, pero en grupo. Dos hermanos venían andando recorriendo la distancia hasta la escuela  en  un tiempo de 2 horas. Los padres de los alumnos llevaban leña, para la estufa, que calentaba la escuela en los días invernales. Comía junto con algunos alumnos en la escuela en el espacio de una a tres. Logramos adelantar la jornada de la tarde para facilitar el regreso de algunos niños a sus cortijos. En mayo hicieron dos alumnos la Primera Comunión, siendo el sacerdote D. Jacinto Ortiz, el que celebró la Misa. Recuerdo la ilusión de los niños en las excursiones que realizábamos al río Guadalquivir, aunque era un corto paseo el que nos separaba”.

Mercedes Quiles Bautista- Juana- nos recordó con gran cariño a las maestras que pasaron por su casa. Ya que era en la Venta El Cardaor, donde las jóvenes encontraron un hogar y un trato familiar. Nombra  a casi todas las maestras, Mari Carmen Manjón, Esperanza de Martos… Residían aquí toda la semana y el sábado por la tarde se montaban en el autobús del Tranco, hasta Villanueva.

Contó lo agradable que fue para ella tratar durante varios cursos a las responsables de atender a los 30 alumnos que llegaban de la Venta los Agustines, Chincoya, Rompecalzas, Riveras… Los alumnos, que vivían lejos se traían su comida para el mediodía.

Evocó las Primeras Comuniones, en principio las realizaba el Sacerdote del Tranco, don José Antonio, salían en procesión por un corto recorrido desde las escuelas hasta la carretera.

También narró otros acontecimientos como una gran riada en la que tuvieron que abrir las compuertas del Pantano, aunque no ocasionó daños personales, sí creó una noche de angustia y tensión, el escuchar el intenso ruido de las crecidas aguas del río, camino hacia Sevilla..

FUENTE: EL CRONISTA

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