TERMINANDO OTRO LIBRO

POR GOVERT WESTERVELD, CRONISTA OFICIAL DE BLANCA (MURCIA)

La apreciación de la importancia de la historia se forja en la comprensión profunda de múltiples facetas que se entrelazan con una complejidad asombrosa. La historia, en su enigmática profundidad, se erige como un faro de conocimiento que ilumina las sendas del presente y arroja luz sobre el trasfondo enigmático de las estructuras sociopolíticas que configuran nuestra actualidad. La historia se presenta como una guía que nos orienta a través del laberinto del presente. Nos otorga la claridad necesaria para descubrir las intrigas de la vida moderna, lo que nos permite comprender mejor por qué el mundo se encuentra en su estado actual. Ilumina el sendero que conecta ciertos eventos y decisiones pasadas con la realidad compleja de hoy. La historia, en su carácter didáctico y esclarecedor, nos alerta frente a las insidias de la repetición de errores ancestrales. Nos previene de la amnesia colectiva que podría arrastrarnos hacia la recreación de los mismos yatros. En su maestría didáctica, expone las lecciones que emanan de las acciones y elecciones de antaño, no solo a nivel nacional sino también en el escenario internacional. Nos advierte de las consecuencias nefastas que pueden derivarse de ciertas acciones y decisiones, planteando interrogantes acuciantes sobre la responsabilidad y la sabiduría en el foro global.

Los conceptos de cultura e identidad, entrelazados en una danza incesante a través del tiempo, ofrecen un panorama complejo e intrigante. Sus raíces se hunden en las profundidades de la historia, donde tradiciones, valores y creencias se tejen con el hilo del pasado y se transmiten de generación en generación. Estos elementos moldean nuestra esencia, definiendo quiénes somos y qué valoramos. La comprensión histórica es un requisito indispensable para la ciudadanía activa. Capacita a las personas para participar de manera consciente en los procesos democráticos, promoviendo un pensamiento crítico que se nutre del discernimiento histórico. Facilita la evaluación ponderada de las decisiones gubernamentales en el contexto de la comprensión histórica, fomentando una ciudadanía informada y empoderada. La historia, con su relato enriquecedor, nos brinda inspiración a través de las crónicas de héroes, visionarios, innovadores y reformadores sociales que han dejado una huella imborrable en el tejido de la humanidad. Sus proezas y logros nos infunden el espíritu de superación y el deseo de moldear nuestro propio destino. La investigación y el análisis histórico son habilidades valiosas en diversas disciplinas y profesiones. La capacidad de evaluar fuentes, establecer conexiones entre eventos y razonar críticamente tiene un valor perdurable.
En resumen, la historia se revela como un tesoro invaluable que no solo esclarece el mundo que nos rodea, sino que también nos guía hacia un futuro más ilustrado. Nos enseña las lecciones aprendidas de nuestros errores y victorias pasados, fomentando un crecimiento constante y una evolución continua en el seno de la sociedad. De esta manera, al leer este libro, comprendemos mejor por qué el pueblo que se aborda en esta obra tenía el siguiente dicho popular:

Verdad duerme

Traición impera

Justicia falta

Mentira reina

Tal vez lleguemos a entender en algún momento que la gran verdad histórica se fundamenta en la siguiente afirmación: “La decadencia de un pueblo radica principalmente en el deterioro moral.»

FUENTE: https://www.facebook.com/profile.php?id=100015585155560

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