EL CASTRO DE LA PENA EL COCHÉU EN EL VALLE FOZ (RIOSA)

POR JOSÉ LUIS CABO SARIEGO, CRONISTA OFICIAL DE  RIOSA (ASTURIAS) 

La antigüedad de la mayoría de los castros se remonta a la Edad del Hierro, incluso alguno, podría remontarse a la Edad del Bronce. Pudiera ser, que este en concreto de la Pena el Cochéu, fuera uno de ellos, si tenemos en cuenta la cercanía de las Minas Prehistóricas de cobre de Texeo (Calcolítico tardío). Fue descubierto y catalogado en el año 1970 por el arqueólogo D. José Manuel González y Fernández Valles, nacido en Paladín (Las Regueras) en el año 1906 y fallecido en Oviedo en el año 1977.

INTRODUCCIÓN.-

Si bien en Asturias los primeros vestigios de la presencia humana se remontan a las últimas etapas del paleolítico inferior, por lo que se refiera al Concejo de Riosa, aparecen de forma clara en el periodo neolítico y con una mayor claridad, en el calcolítico. El yacimiento arqueológico que lo confirma son las minas prehistóricas de la Sierra l´ Aramo, cuya antigüedad nos lleva hasta 4.500 años atrás en el tiempo. Nos referimos a las Minas de cobre de Texeo, ubicadas en la vertiente suroriental entre los 1.100 y 1.200 m de altitud

Las antropólogas Dª. Monserrat Hervella y Dª. Concepción De la Rúa, en un trabajo llevado a cabo partiendo de las publicaciones y hallazgos del catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, D. Miguel Ángel De Blás Cortina, y publicado en el año 2018 – Paleogenetics of Northern Iberian fron Neolithic to Chalcolithic Time – establecen de manera científica cual es la antigüedad real de estas minas. Han analizado el ADN mitocondrial de 15 mineros de las minas prehistóricas de Texeo. El carbono 14 ha confirmado que los mineros del Aramo trabajaron en las minas de cobre de Texeo en el período comprendido entre el Calcolítico tardío y la Edad del Bronce Temprano. Como consecuencia de los avances de la ciencia en el área de la Paleogenética, no pasará mucho tiempo para que podamos conocer con todo detalle cómo eran, de donde procedían, con quien estaban emparentados etc., en definitiva, todos los rasgos genéticos de los mineros prehistóricos riosanos, hace más de 4.000 años. La alta diversidad genética obtenida en las Minas de Texeo permite indicar que se trata de una muestra representativa de la población original.

El asentamiento de los pueblos cazadores para dedicarse a la agricultura y la ganadería llega a Asturias y, por tanto, también al territorio de Riosa, mucho más tarde que en el resto de la Península Ibérica. De esa época se conservan en Riosa restos megalíticos repartidos por los diferentes cordales que rodean el Concejo, son las necrópolis tumulares. Según recoge Gema Adán -1995- (La Secuencia histórica de Riosa: sus bienes arqueólogicos), la mayor parte de los túmulos se halla distribuidos en los límites de Riosa con los Concejos que la rodean. Entre Riosa y Morcín hay 7 (La Forcá, Yofrén, Curuxeo, Picu Los Perales, Viallana,..); 3 entre Mieres y Riosa (Cordal de La Cuba, Campa Braña ..) y 6 entre Lena y Riosa (Pena´l Cochéu, L´Arquera, Espines de Foz/Campa La Soma -Espines de Foz -, Pena La Golpeya, La Mesta). Incluso, en la parte alta de la Sierra l´ Aramo (Llazarandín -1.600 m -).Junto con otros bienes arqueológicos fueron incluidos en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (resolución de 31-05-2011 de la Consejería de Cultura y Turismo).

Con anterioridad, a pesar de las muchas cuevas y oquedades existentes en la Sierra del Aramo en las que se encontraron restos óseos (D. Guillermo Schultz, 1858), no se ha localizado ningún asentamiento paleolítico. Por lo que se refiera a las zonas bajas (vegas), D. José Manuel González y Fernández Valles reconoció la existencia de dos posibles asentamientos en la cabecera del Río Llamo y en el Río La Xuncar-Los Bayos paraje del Rabucán – Rabo de can – (hoy Raucán).

LOS CASTROS.-

Otra seña de identidad de esta época son Los Castros. Se trata de recintos fortificados para la defensa que surgen como consecuencia de las invasiones de pueblos indoeuropeos. Permanecen entre cuatro y seis siglos, entre la Edad del Hierro – y la época Romana (segunda o tercera centuria de la era cristiana). La romanización de la población autóctona hizo que dejaran de ser necesarios. En Riosa, un ejemplo de la romanización de los castros, lo constituye  el Castro del Picu el Castiellu, en el pueblo del Colléu. Por otra parte, no se puede descartar que algunos de estos recintos defensivos pudieran tener su origen en la Edad del Bronce tardía. Se ubicaban en lugares estratégicos para la defensa y control de pasos utilizados por los antiguos pobladores de las zonas donde se establecían.

Respecto a nuestro Concejo de Riosa, son dos los castros que figuran incluidos en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias por resolución de la Consejería de Cultura y Turismo de 31-05-2011 (BOPA nº 154 de 05-07-2011), elCastro del Picu´l Castiellu en el Colléu y el Castro de la Pena´l Cochéu en el extremo sur del Concejo, por encima del poblado minero de Rioseco. Precisamente, en el pueblo del Colléu, fueron descubiertos restos arqueológicos, de la época romana, a los que ya se refieren Bellmunt Y Canella en el año 1900 (Asturias III). También existen menciones de estos hallazgos por parte de D. Joaquín Manzanares y D. José Manuel González y Fernández Valles en el año 1960. La referencia más completa es la realizada por D. Francisco Diego Santos en el año 1985 (Epigrafía Romana de Asturias). De estos restos arqueológicos destaca la lápida de REO PECIO PARAMECO. En el año 1950 estaba colocada como sillar en la casa de Felipe Álvarez, siendo adquirida en el año 1959 por D. Joaquín Manzanares, conservándose en su museo Tabularium Artis Asturiensis. Como dedicantes aparecen los Cadabrigenses, linaje de la tribu perteneciente al pueblo astur establecida en este territorio.

Con independencia de los señalados, hay topónimos que abren la posibilidad de que existieron más castros en el Concejo de Riosa, y que aún no han sido catalogados, como es el caso del Castro Planeo, topónimo con el que se conocía antiguamente el actual Mayeu Planeo, en la Cuesta Planeo, en la vertiente oriental de la Sierra l´ Aramo, o La Fuente´l Castrosituada en el extremo norte del Valle Foz, si bien este topónimo, por su cercanía, podría estar ligado al Castro de la Pena el Cochéu.

En esta foto se puede apreciar la especial protección natural con la que contaba el Castro de la Pena el Cochéu, flanqueado por grades acantilados, sobre todo al norte y al oeste. La única excepción, el limite sureste, por donde se accedía  desde el Colléu Foz al recinto fortificado, donde existía una muralla de más de dos metros de ancho a media ladera:

Desde el Castro de la Pena  el Cochéu, se vigilaba el Cordal de la Segá – al este-, el Valle de Foz – al sur -, el paso de L´Averón de Foz – al oeste – y gran parte de los Valles de Riosa – al norte -. Además, las Minas Prehistóricas de cobre de Texeo (calcolítico tardío), en la ladera suroriental de la Sierra l´Aramo, entre los 1.000 y 1.200 m de altitud:

Por debajo, y a no mucha distancia en dirección norte, se encuentra el antiguo poblado minero de Rioseco, donde  vivieron los mineros que trabajaban en la época moderna en las Minas de Cobre y Cobalto de Texeo desde 1892 hasta el cierre de la explotación en el año 1960.

Las fuentes más cercanas al Castro de la Pena el Cochéu – no más de 300 metros -, donde podían abastecerse de agua potable, eran la denominada «Fuente el Castro», «Fuente de la Llana Foz» y la «Fuente Los Tallos»:

El Valle Foz está especialmente protegido de las inclemencias meteorológicas, al oeste, por la vertiente suroriental de la Sierra L´ Aramo, con una crestería cuya altitud oscila entre los 1.290 m. del Picu Villuriz y los 1.448 m. del Picu La Paradiella y, al este, por la zona del Cordal de la Segá, con una altitud que oscila entre los 1.050 m. de la zona de Llamaixé y los 1.130 del Picu el Cogollu. Solamente por el norte la protección disminuye, no obstante, el contrafuerte en el que se asienta el Castro (973 m.) lo protege.

Crestería de la Sierra l´Aramo, que protege el Valle Foz por el oeste (Picu la Paradiella, Picu el Pontón, Picu Villuriz):

El Cordal de la Segá, protege el Valle Foz por el sureste desde Llamaixé, pasando por la Campona y el Mofusu, hasta llegar al Picu el Cogollu, límite de Riosa y Lena:

Para la defensa del flanco sureste, el castro disponía de una muralla  de más dos metros de ancho, situada a media ladera, y en la parte superior,  un pequeño fuerte  o pequeña fortificación antigua (Gema E Adán: «en lo más alto de la Peña del Cochéu, González señala restos de la existencia de un pequeño fuerte ó fortificación antigua.»)

El Castro de la Pena el Cochéu tiene una situación estratégica y dominante desde  la cual se puede ver una gran parte del Concejo de Riosa a través del Valle de Llamo, manteniendo  conexión visual directa hacia el norte con el CASTRO DEL PICU EL CASTIELLU, en el pueblo del Colléu (Riosa), nº 1 del Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (Concejo de Riosa), reconocido y catalogado por el arqueólogo D. José Manuel González y Fernández Valles en el año 1960  y que, a su vez, tiene visión directa con el Túmulo del Picu Los Perales, en Viapará, muy cerca de la divisoria con el Concejo de Morcín, nº 11 del Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (Concejo de Riosa), que fue descubierto y reconocido por el mismo arqueólogo en el año 1970.

Otros de los parajes que podrían ser fácilmente vigilados desde la zona dominante del Castro de la Pena el Cochéu eran, El Cordal de la Segá y el desfiladero de L´ Averón de Foz    Por otra parte, D. José Manuel González y Fernández Valles, es el autor del tomo II titulado «Asturias Protohistórica» en la obra publicada por «Ayalga Ediciones», «Historia de Asturias» y que vio la luz en el año 1978 un año después de su fallecimiento. En la página 206 y dentro de las zonas en que divide a Asturias para un mejor conocimiento de los mismos, señala el Castro de la Pena el Cochéu como uno de los castros de la zona oriental «páesica» o pésica.«» RI-21 CASTRO DE LA PEÑA DEL COCHÉUParaje RiosecoParroquia Sta. María de La VegaSituación CerroVegetación y suelos Matorral, Ranker Pardo; Calizas WesfaliensesLugares al Aire Libre 1. EdificacionesEspecic. Usuales 6. CastroCronología Hierro indeterminado. Romano indeterminado. Medieval indeterminadoProcedencia Noticia ó referencia documentalConservación MaloCausas Afectado por la erosión y la malezaDeclaración de Monumento Bien de Patrimonio HistóricoDatos Catastrales Polígono nº 10 Parcela nº 273″«21 CASTRO DE LA PEÑA DEL COCHÉUEl castro de la Peña del Cochéu fue descubierto y estudiado por José Manuel González en 1970.El yacimiento se encuentra en la cabecera del valle del río Llamo ó Riosa, en lo alto de un crestón calizo que hace de contrafuerte. Esta posición dominante le permite dominar la divisoria de aguas y, sobre todo,la práctica totalidad del concejo de Riosa, destacando el valle mencionado.Está en conexión visual con el castro del Picu Castiello en el Collau, y, lo que puede ser más importante, controla la zona de Las Minas de Cobre de Rioseco ( Minas del Aramo) y la vía de salida de productos tanto hacia La Vega-Oviedo, como la que se dirige hacia Pola de Lena.En lo más alto de la Peña del Cochéu, González señala restos de la existencia de un pequeño fuerte ó fortificación antigua.La plataforma tiene una forma alargada, estrecha e irregular (23 x 8 m.), situándose en el lado septentrional una cadena pétrea que limita aún más la superficie habitable. También presenta en la mitad occidental un hoyo natural en la roca que dicen que estaba comunicado con una oquedad existente en el lado norte de la peña. En la mitad oriental se observa la presencia de piedra suelta bajo el césped, posiblemente restos de algún tipo de estructura.Las defensas consistirían, además del propio emplazamiento, en una muralla de piedra suelta de tamaño regular por el lado sur ( 5m. de piedra caída ). Por el norte, este y oeste, el cortado a pico hace innecesaria la construcción de ningún tipo de estructura.González no recoge materiales, pero sí anota una leyenda muy cercana.En el lugar de La Golpeya, cercano al yacimiento, se dice que hubo tesoros y los ayalguero los estuvieron buscando. Además según la tradición, el nombre de Golpeya viene de que era un lugar donde los moros y cristianos se golpeaban.»    Por su parte, los autores D. Alfonso Fanjul Peraza y D. Luis R. Menéndez Bueyes en su libro «El complejo castreño de los astures trasmontanos» (Universidad de Salamanca 2004) -pág- 102 -,  se refieren  al Castro de la Pena el Cochéu en los siguientes términos:»Pena el Cochéu – Rioseco – Riosa»«Castro situado sobre una peña caliza, a 973 m de altura, con una orientación norte-sur, en las alturas del antiguo pueblo minero (hoy abandonado) de Rioseco. Fue reconocido y catalogado por J.M. González. (….)». «Desde el yacimiento, se vigila la casi totalidad del valle de Riosa, aparte del cordal de las Segadas, límite de separación entre Riosa y Lena. También podemos observar toda la vertiente oriental de la sierra del Aramo, y a pie de castro nos encontramos una magnifica collada de pequeñas dimensiones» -SE REFIEREN AL COLLÉU FOZ -, «ya utilizada en tiempos paleolíticos, como hábitat o cazadero, tal como lo demuestra una lasca retocada, realizada en cuarcita, y que aparece dibujada en el apartado de materiales de este estudio» (pág. 174).

«»El castro tiene como únicas estructuras visibles una muralla que debió tener unos dos metros de ancho aproximadamente, y que recorre toda la parte sur superior del castro, ya que la vertiente norte del mismo, al igual que los laterales, son enormes precipicios que hacen de defensa natural.

En el interior del recinto fortificado hay poco espacio para posibles edificaciones, pero éste es llano, y en parte protegido por rocas calizas de la peña que se hallan a una altura mayor.

En la superficie del castro se puede observar un inmenso pozo de saqueo, y junto a la muralla, otro más pequeño, que dejó en superficie varios restos óseos que fueron recogidos.

Del entorno, parece que la explotación de esa collada que hay a pie de castro, y de las tierras, donde nace el río Llamo, fueron los parajes de más fácil obtención de recursos alimenticios en épocas anteriores. En las cercanías se encuentran las famosas minas prehistóricas del Aramo, que explotaban el cobre, y a pocos kilómetros las de cinabrio (mercurio) de Muñón Cimero, ya explotadas en época romana muy posiblemente…»»

Respecto a LA REFERENCIA AL NACIMIENTO DEL RIO LLAMO hemos de decir que  ES ERRONEA YA QUE EL RÍO LLAMO NACE A CASI UN KILÓMETRO MÁS AL NOROESTE, EN LOS GUEYOS DEL RÍO, paraje también perteneciente al Valle de Llamo, pero no a los pies  de la Pena El Cochéu.

El río que nace, una vez atravesado el Averón de Foz y que recoge las aguas de la Reguera Foz, es el Río La Valluga que se incorpora al río Llamo en el Cruce de Los Ríos, aguas abajo del puente sobre la pista o camino que accede a Rioseco desde el pueblo de Llamo).

Es un error recurrente que viene de lejos, no solamente de estos autores, sino, también, de algunos otros (Gema Adán ..)  y otras publicaciones como Enciclopedias, artículos  etc. y que, además, aparece recogido en documentos oficiales,  produciendo el error de quienes, no conociendo personalmente estos parajes,  tomen como  ejemplo estas fuentes. 

Por otra parte, tampoco debe confundirse el Río Llamo con el Río Riosa. El Río Riosa, se forma por la confluencia de los ríos Llamo y Code o Felguerúa en Tramburrios- unos 5 km. más al norte, antes de los pueblos de Nixeres y La Vega. Ya en las Respuestas Generales del Catastro del Marques de la Ensenada, dadas respecto al Concejo de Riosa, en  Felguera – entonces capital del Concejo – el 25 de abril de 1752, al hablar de los molinos harineros, diferenciaba perfectamente los cursos de los Ríos Llamo, Code o Felguerúa y el Río Riosa, al que denominaba ·Río Grande».

Existen otras menciones respecto al Castro de la Pena el Cochéu como las que realiza D. Carlos Marín Suárez  en su tesis doctoral leída en la Universidad complutense de Madrid: «De nómadas a a castreños. El primer milenio antes de la era en el sector centro-occidental de la Cordillera Cantábrica» (Madrid, marzo de 2011), Facultad  de Geografía e Historia, Departamento de Prehistoria.

Lo hace en la página 241 y se refiere a dos aspectos, por un lado, a que se trata de castro un situado por debajo y muy cerca de necrópolis tumulares, afirmación totalmente cierta si tenemos en cuenta que en el Cordal de la Segá, paraje  vigilado desde el castro y situado al este, en el límite de Lena y Riosa, existen varios túmulos catalogados, incluidos en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (Resolución de 31-05-2011) . Entre los más cercanos al Castro: La Arquera (24), La Mesta (26), Pena la Golpeya (27), Espines de Foz-La Soma (25)…; por otro, se refiere a la antigüedad del Castro, situándolo  en la 1ª Edad del Hierro.

Marín Suárez, sin embargo, tiene alguna duda sobre la catalogación del Castro de la Pena el Cochéu como tal castro.

Por nuestra parte,  creemos que la catalogación  de la Pena el Cochéu como castro es totalmente correcta, porque entendemos que, por una parte, aunque sea de pequeñas dimensiones,  reúne todas las características propias de los castros y por otra porque quien lo cataloga como tal,  es una persona experta y con un profundo conocimiento de los Castros de Asturias a los que dedicó muchísimas horas de trabajo de campo. En el caso del Castro de la Pena el Cochéu, lo descubrió y reconoció personalmente en el año 1970. Nos referimos al arqueólogo asturiano, filólogo, folclorista, historiador y espeleólogo, D. José Manuel González y Fernández Valles.

Asimismo, ha sido reconocido como tal por otros autores como  Dª. Gema E. Adán Álvarez, en su trabajo «Las secuencias históricas de Riosa: Sus bienes arqueológicos» (Inventario Arqueológico del Concejo de Riosa en el año 1995) y en la Carta Arqueológica; o  D. Alfonso Fanjul Peraza y D. Luis R. Menéndez Bueyes en su libro «El complejo castreño de los astures trasmontanos» (Universidad de Salamanca 2004). A nivel oficial figura en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias correspondiente al Concejo de Riosa (Resolución de la Consejería de Cultura y Turismo de 31-05-2011).

Además, por lo que se refiere a la antigüedad del castro que él sitúa en la Primera Edad del Hierro, teniendo en cuenta la cercanía del Minas Prehistóricas de cobre en vertiente Oriental de la Sierra L´Aramo, en la Campa les Mines (Calcolítico tardío) y la posibilidad de ser vigiladas directamente desde el castro, tal vez podría remontarse a la Edad de Bronce tardía.

El Castro de la Pena el Cochéu figura con el nº 21 en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias correspondiente al Concejo de Riosa, según Resolución de la Consejería de Cultura y Turismo de 31-05-2011.

Castro de la Pena El Cochéu visto desde el Camín del Fierro, en la Cuesta la Paradiella, por donde los habitantes del Castro podían conducir a sus ganados hasta los abundantes y feraces pastos de altura de la Sierra l´ Aramo. Se puede apreciar perfectamente los escarpados acantilados cortados a pico que lo rodean por el norte y el oeste que le proporcionaban una defensa natural. Su acceso más fácil, desde el Colléu Foz, estaba protegido por una muralla de más de dos metros de ancho Asimismo, se puede ver todo el perfil del Cordal de La Segá

Vista de la Pena el Cocheu, donde se asienta el Castro de su mismo nombre, desde el extremo sur del Valle Foz (Espines de Foz). A pesar de que haya aumentado la superficie boscosa en ambas laderas – oeste y este -, el Valle Foz aún conserva excelentes pastos

Pena el Cocheu, donde se asienta el Castro de su mismo nombre, desde el extremo sur del Valle Foz (Espines de Foz). En la Mata Foz, podían abastecerse de madera de haya y leña, en aquella época elementos esenciales,  para la subsistencia

El Valle Foz, al sur  del Castro de la Pena el Cochéu, aun conserva en el día de hoy excelentes pastos que, en su día, eran un medio de subsistencia para el ganado de los moradores de aquel recinto fortificado

En el entorno  del Castro, existen un triángulo mágico formado por la propia Pena el Cochéu, donde se asiente el Castro de su mismo nombre, la Pena la Becerrera y el Picu el Castiellu. Este último, según escribe D. Carlos Marín Suárez,  en su tesis doctoral leída en la Universidad Complutense de Madrid en marzo de 2011, podría tratarse de un castro de la 2ª Edad de Hierro

Desde uno de las torres laterales,  a modo de minaretes, del Picu Villuriz, se puede comprobar la situación estratégica del Castro de la Pena El Cochéu, rodeado de una defensa natural que lo hacía prácticamente inexpugnable, constituida por acantilados cortados a pico por el norte y oeste que se descuelgan hasta L´Averón de Foz; también, por el este, en una gran parte; solamente al sureste, tiene un acceso fácil  a través del Colléu Foz.  En ese punto estaba colocada  la muralla

En las fotos siguientes  se puede apreciar perfectamente, donde estaba colocada a media ladera la muralla defensiva del Castro de la Pena el Cochéu,  en la ladera sureste, único punto de acceso fácil  de que disponía el castro ya que, por los demás vientos, los acantilados están cortados a pico, tal como se puede comprobar en diferentes fotos que aportamos

Muy cercano al Castro de la Pena el Cochéu, por debajo del Cordal de la Segá y a la izquierda de la Reguera  de Llamaixé, a media ladera, el Valle de Voz alberga otro vestigio etnológico importante de la Historia de Riosa, nos referimos al Hoyo Lobal  de los Chamargones.

Sobre esta hoyo lobal, he publicado un trabajo en mi blog de Cronista oficial del Concejo de Riosa al que podéis acceder seleccionando el siguiente enlace:

https://jlcabocronistariosa.blogspot.com/2023/03/el-hoyo-lobal-de-los-llamargones-o.html

La antigüedad del pozo lobal de los Chamargones,  aunque sea muy posterior al Castro de la Pena el Cochéu,   podría remontarse a la Edad Media.

Sobre el mismo, hemos encontrado varias referencias:

– PASCUAL MADOZ, en su » Diccionario Geográfico-Estadístico- Histórico de España y sus posesiones de Ultramar (1845-1850), cuando habla de RIOSA, dice textualmente: «… y a una leg. S. ( se refiere desde Felguera, capital del Concejo en el año de publicación del libro) existe un pozo para la caza de fieras, al cual acuden también los vec, del ayunt. de Pola de Lena, dicha caza se realizaba en febrero y marzo y consiste especialmente en lobos cuya especie es la más abundante en el país …».

– BENJAMÍN ALVAREZ -«BENXA», en su libro LAMINARIUM DE ALLER, RIOSA Y MORCíN (1981).

– MOISES DOMINGUEZ BOZA, en su libro «El trampeo y demás artes de caza tradicionales en la Península Ibérica» -2008 – (si bien lo sitúa correctamente en Riosa habla del paraje de los Pontones, cuando realmente está en LOS LLAMARGONES o CHAMARGONES, en el VALLE FOZ (Riosa).

FUENTE: https://jlcabocronistariosa.blogspot.com/2024/04/el-castro-de-la-pena-el-cocheu-en-el.html

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