FIESTAS DE MOROS Y CRISTIANOS MARCO PROPAGANDÍSTICO DE DIVERSAS ACTIVIDADES DE XIXONA. DESDE FINALES DEL SIGLO XIX HASTA 1940 (I).

POR BERNARDO GARRIGÓS SIRVENT, CRONISTA OFICIAL DE XIXONA (ALICANTE)

La fiesta de Moros y Cristianos ha sido y es la principal celebración que une al pueblo de Jijona. Los jijonencos cuando oyen los primeros sones de la música olvidan sus preocupaciones, se visten con sus mejores galas y salen a la calle para disfrutar. Es por ello que posee una gran capacidad de convocatoria y atrae no sólo a jijonencos sino a visitantes y turistas de distintas poblaciones.

De esta forma, siempre los poderes fácticos, que gobiernan la ciudad, civil, militar o religioso, han visto en ella el marco idóneo para divulgar diferentes actividades no relacionados directamente con la fiesta de Moros y Cristianos, pero que necesitaban de la presencia de un gran caudal de gente. Ello posibilitó que encontraran en la fiesta de Moros y Cristianos el marco idóneo para su difusión y promoción. Desde sus inicios y hasta la actualidad esto ha sido así. Aunque ha habido momento en que se ha utilizado más, como por ejemplo tras la Guerra Civil, y otros menos, como en la actualidad, quizá porque las llamadas ruedas de prensa, presentaciones e invitaciones están más a la orden del día.

Preferentemente en los días inmediatos a la Trilogía Festera se han realizado diferentes actos de carácter cultural, como: presentaciones de libros, hermanamientos con otras festividades, inauguración de la feria; sociales, como inauguración de la sede social de una entidad obrera y de otra bancaria; religiosos, como: bendición del Altar Mayor, del órgano, de unas campanas de la iglesia parroquial y políticos, como: inauguración del primer barrio de Xixona, el barrio de la Sagrada Familia o el nombramiento de hijo adoptivo del Gobernador Civil de la Provincia.

En esta primera parte abarcamos desde finales del siglo XIX hasta el año 1940.

  1. Inauguración de la Feria.

El día 26 de enero de 1897 a las once de la mañana se procedió a la «inauguración oficial de la feria, que por primera vez se establece en esta ciudad» con la presencia de las autoridades civiles y religiosas y amenizado el acto por la banda municipal. La avenida de Alfonso XIII, o la Plaça fue el lugar elegido por ser la calle principal y más espaciosa de la ciudad.

En 1883 el alcalde Rafael Aracil impulsó la construcción de una nueva calle, situada a los pies de la ciudad junto a la puerta principal de la villa  y en dirección hacia el norte. El proyecto se encargó al maestro de obras alicantino Nadal Cantó, quien diseñó una especie de plaza pública de 82m de longitud por 23m de ancho. Al año siguiente se adquieren los terrenos y comienzan las obras. En mayo de 1887 el Ayuntamiento acordó rotular la calle como Plaza de Alfonso XIII. Poco a poco esta nueva calle se convertirá en el centro social de Xixona: se instala una fuente monumental y un kiosco para la venta de pescado, se realizan en ella las fiestas de Moros y Cristianos y la banda de música interpreta conciertos en ella. Sin embargo, la nueva construcción de edificios se ralentiza. Con la vuelta a la alcaldía de Rafael Aracil, a principios de 1894, se retoma su ampliación y se finaliza el proyecto inicial. En 1896 el concejal Manuel Sirvent Miralles propuso la necesidad de continuar dicha calle hasta alcanzar las inmediaciones del convento de la Mare de Déu d’Orito, situado unos 400m al norte de los límites actuales. Este será un grandísimo proyecto urbanístico que no finalizará hasta los años de la posguerra y que convertirá a la Plaça, en el centro neurálgico de Xixona.

  1. Bendición del alumbrado público.

A principios del siglo XX la ciudad de Xixona se había encaminado hacia la modernidad.  La base socioeconómica se transformó radicalmente, pasando de una agricultura de secano basada en el cultivo del almendro, olivo, cereales y uva a una moderna industria fundamentada en la producción y comercialización de los turrones de Jijona y Alicante. Este importante cambio tuvo sus repercusiones en todos los ámbitos de la vida cotidiana.

Uno de los servicios públicos por los que apostará decididamente el Ayuntamiento de Xixona es la luz eléctrica, ya que era esencial para el desarrollo de la naciente industria turronera y para la ciudadanía. En la sesión plenaria del 28 de octubre de 1900 el Ayuntamiento autorizó a Baldomero Aracil Carbonell, vecino de Alcoy a instalar el alumbrado eléctrico por la población y a la construcción de una fábrica de electricidad. La fábrica se construirá en las inmediaciones del convento de Santa Ana, al este de la población, en la nueva calle de la Industria, formando esquina con la calle Terradets. Poco a poco el concesionario empezará su labor y sabemos que un año después ya se estaba efectuando el tendido del alumbrado público por todas las calles de la ciudad. A finales de 1901 los hogares jijonencos ya gozaban del fluido eléctrico. Ahora el Ayuntamiento centrará todos sus esfuerzos en iluminar las calles de la población. Trabajos que estarán casi concluidos en enero de 1902. Se «tenía hecho el tendido de cables y demás accesorios y proporcionado el alumbrado a los particulares por lo cual podía  aprovecharse el indicado fluido  para el alumbrado público mayormente en la presente época, en que se aproximan las fiestas que celebra esta población en honor de su patrono San Sebastián con lo que se dará un gran lucimiento(…)». Aprobó «la corporación convenir con el dueño o encargado de la fábrica aludida el modo de  establecer provisionalmente el alumbrado eléctrico en las calles de esta ciudad».

Las fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Sebastián y San Bartolomé será el marco elegido para proceder a  dar a conocer a los jijonencos este nuevo servicio. La fecha elegida fue el 30 de enero, primer día de las fiestas de Moros y Cristianos. Tras la espectacular Entrada y a la caída del sol se procedió a la bendición de «la maquinaria productora del fluido eléctrico e inauguración del alumbrado producido por dicho fluido» por parte del clero parroquial. El acto estuvo presidido por las autoridades municipales.

El 15 de agosto de 1965 a la caída del sol también se procedió a inaugurar oficialmente el nuevo alumbrado especial para las fiestas de Moros y Cristianos.

Esta fue una innovación que quedó patente en la memoria colectiva y en la literatura popular: Xixona ya no es Xixona (bis)// que es una gran ciudad// han quitado los faroles// han puesto la electricidad (bis)// Xixona ya no es Xixona, // trala ra la la….  Popular.

  1. Apertura de la Sociedad Cooperativa El Socorro.

El 21 de agosto de 1904 fue un día especial en la historia de las fiestas de Moros y Cristianos de Xixona debido a que era el primer día en que la celebración se organizaba en el mes de agosto, abandonando sus tradicionales fechas de finales del mes de enero e inicios de febrero. A las nueve de la mañana se procedió a la inauguración de la feria que se había instalado en la plaza Alfonso XIII (principal calle de la población). El acto estuvo amenizado por la banda La Independiente. Por la tarde se organizó una corrida de novillos en la plaza de toros.

Esta jornada “histórica” fue aprovechada también para inaugurar los locales de la Sociedad Cooperativa El Socorro. Esta fue la primera institución obrera creada para ayudar en la enfermedad y tras la muerte a los trabajadores de las fábricas jijonencas y para defender sus derechos frente a los empresarios. Estos se habían organizado el año anterior al crear el Gremio de Turroneros.

  1. Te-deum en agradecimiento por la reforma del templo parroquial.

Junto a esta actividad de carácter socio-laboral las autoridades eclesiásticas creyeron necesario agradecer la ayuda conseguida por el arzobispo de Valencia para la realización de algunas obras en el templo parroquial.

El arzobispo D. Sebastián Herrero Espinosa de los Monteros se caracterizó por llevar a cabo una política de reforma de las parroquias de su diócesis a principios del siglo XX. La iglesia de nuestra señora de la Asunción necesitaba una serie de obras perentorias. Entre ellas destacaron «se ha restaurado el altar y la reforma del presbiterio». Figueras Pacheco nos amplía esta información: «El altar mayor restaurose y se doró con profusión a principios de la centuria presente». Posiblemente también se cerró la capilla de las Ánimas situada a los pies de la iglesia parroquial en su lado derecho y a través de la cual se accedía al campanario y se colocó la culminación en madera y teja valenciana de forma prismática del campanario.

Estas obras fueron sufragadas por los fondos eclesiásticos de la diócesis gracias a la intervención del arzobispo: «Comunica el Sr. Cura Párroco de esta ciudad, que el eminentísimo Sr. Arzobispo D. Sebastián Herrero Espinosa de los Monteros, visto el informe del arquitecto diocesano, que demandaba como necesaria alguna de las obras del templo parroquial, había concedido, cantidad suficiente para la ejecución de las obras más perentorias, para consolidar por el momento las fábricas denunciadas».

El Ayuntamiento también colaboró en esta reforma cambiando los bancos y sillones de la primera fila donde se sientan las autoridades en las celebraciones religiosas. «Que al verificarse en el presente año la reparación de la Iglesia Parroquial (que el cardenal Herrero ayudó magnánimamente) en la que se ha restaurado el altar y la reforma del presbiterio, ha habido necesidad de arrancar de su sitio los antiquísimos bancos, de escasísimo valor, donde venía colocándose el Ayuntamiento, cuando en corporación asistía, y considerando la construcción de nuevos bancos y sillones donde poder colocarse, el Ayuntamiento, propone se sirva construir otros».

El Ayuntamiento de Xixona quiso agradecer las gestiones realizadas por el arzobispo y a petición del cura párroco aprobó en su sesión del 13 de octubre de 1903: «proponía el Alcalde a la Corporación dar un voto de gracias, por aquel donativo, sin perjuicio de la adopción de otro acuerdo, que perpetúe tan generosa donación. Acordaron darle las gracias y que se sustituya la denominación de la calle de la Vila, donde la Iglesia está situada, por la de Cardenal Herrero» Este nombre se mantuvo hasta finales de la década de los 80 del siglo XX.

De nuevo se buscó el amparo de las fiestas de moros y cristianos para rendir un pequeño homenaje a Don Sebastián Herrero. El día 22 de agosto, primer día de fiestas, y tras finalizar la Entrada de Moros y Cristianos a las siete de la tarde se procedió en la iglesia a cantar unos solemnes maitines y un Te-Deum por la Sociedad Filarmónica la Independiente, «conmemorando las obras de restauración del mencionado templo».

  1. Inauguración de la Sociedad Banco Agrícola.

El día 22 de agosto de 1905, víspera de la trilogía festera, fue aprovechado para inaugurar oficialmente la sede de la Sociedad Banco Agrícola. El acto que se celebró a las once de la mañana estuvo presidido por las autoridades civiles y religiosas y amenizado por la banda de música local.

Inicialmente desconocemos donde tuvo su sede; pero hacia 1926 se trasladó a un magnífico y grandioso edificio situado en la Plaça, enfrente del Ayuntamiento. Un edificio, que seguía las tendencias artísticas del momento, y es uno de los pocos referentes del modernismo existente en Xixona. En la actualidad ocupa dicho edificio la sociedad El Casino de Xixona.

  1. Exposición de las labores del colegio de la Inmaculada.

Las fiestas fueron un marco ideal para propagar la labor religiosa y educativa realizada por diferentes congregaciones. Una de ellas fue la de las Hermanas Oblatas Trinitarias. Dentro de la amplia familia trinitaria podría tratarse del Instituto de la Santísima Trinidad o Trinitiarias de Valencia. Es una congregación religiosa católica femenina fundada el fundada 6 de enero de 1881 por las terciarias trinitarias valencianas Tomasa Balbastro, Rosa Cuñat, Salvadora Cuñat, Ana María Gimeno y Rosa Campos, con la colaboración del trinitario descalzo Juan Bautista Calvo y Tomás. Viven según la regla de san Juan de Mata, con las adaptaciones de las Hermanas Trinitarias de Roma. Uno de sus objetivos es educar a niños y jóvenes de bajos recursos económicos.

Esta congregación se había instalado en la antigua casa Abadía, situada junto a la Iglesia Vieja, y próxima a la iglesia parroquial. En la sesión plenaria del 15 de marzo de 1917 el Ayuntamiento aprobó por unanimidad «concederle la licencia solicitada para la instalación en esta ciudad de varias hermanas de dicha congregación con objeto de encargarse de la educación e instrucción tantos de niños párvulos de uno y otro sexo, como de niñas mayores, de acuerdo con Consejo General de la repetida congregación» .

Cinco años después, cuando el proyecto estaba plenamente consolidado y muchas de las jóvenes jijonencas habían pasado por sus aulas de la antigua casa Abadía se creyó conveniente que el día 24 de agosto se inaugurará una muestra «de labores del Colegio de la Inmaculada, dirigida por las Hermanas Trinitarias» Esta congregación religiosa realizó su labor hasta la Guerra Civil, cuando abandonaron la población.

  1. Bendición de las nuevas campanas.

En las fiestas de 1923 la Iglesia Parroquial quiso presentar a los jijonencos las nuevas campanas del campanario.

La parroquia de Xixona ha sabido conservar su patrimonio artístico. Así de la época gótica se conservan tres campanas: María Auxiliadora, la torta (1464), el tiple gòtic, la dels quarts (hacia 1500) y la de Sant Vicent, la verda (hacia 1500). Todas estas campanas procedían de la antigua iglesia de Santa María o Església Vella. Es la tercera iglesia con más campanas góticas de la Comunidad Valenciana después de la catedral de Valencia y del colegio del Corpus Christi de Valencia.

En 1923 el fundidor de Albaida Manuel Roses Santos construyó dos nuevas campanas para Xixona: la campana María del Rosario, la xicoteta y la de Sant Bartomeu, la del sermó. La primera de ellas tiene un diámetro de 49 cm, una altura de 40 cm y un peso de 69 kg. Lleva inscrita las palabras María del Rosario año 1923. La segunda es mucho mayor con 74 cm. de diámetro, 60 cm de altura y un peso de 235 kg.

Al año siguiente este mismo fundidor entregó la campana llamada Corazón de Jesús, el Simboliet, mucho más pequeña que las anteriores, con 23 cm de diámetro, 24 cm de altura y un peso de 13 kg. Esta campana lleva grabada tres cordones, un corazón de Jesús y la inscripción «Corazón de Jesús 1924».

El 19 de agosto se procedió a bendecir estas nuevas campanas.

1929.Bendición del anda-trono de san Sebastián.

El 26 de agosto de 1929 a las siete de la tarde en la Procesión se inauguraron las nuevas andas-tronos de San Sebastián. En aquel tiempo el recorrido de la procesión era diferente al actual, puesto que recorría las calles: La Vila, El Vall, Josep Hernández Mira, avinguda de la Constitució, abad Joan Andres, Mare de Déu de l’Orito, Josep Hernández Mira, la Vila e Iglesia parroquial.

FUENTE: https://bgarrigos07.wordpress.com/2023/04/18/las-fiestas-de-moros-y-cristianos-como-marco-propagandistico-de-diferentes-actividades-culturales-sociales-y-religiosas/

BIBLIOGRAFÍA

CARRERAS CANDI, Francisco, Geografía general del Reino de Valencia, Carreras Candi, F., Barcelona, 1925, p. 948.

GARRIGÓS SIRVENT, Bernardo, “La estatua al doctor Ayela, Programa de fiestas de Moros y Cristianos, Asociación de San Bartolomé y San Sebastián, Xixona, 1993

GARRIGÓS SIRVENT, Bernardo, “1904, festes en agost”, El programa, Federació de Sant Bartomeu i Sant Sebastià, Xixona, 2004, pp.207-214.

GARRIGÓS SIRVENT, Bernardo, Informe histórico sobre las fiestas de Moros y Cristianos de Xixona, Xixona, Federació de Sant Bartomeu i Sant Sebastià, 2012.

FUENTE: EL CRONISTA

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