PERSONAJES DE NUESTRA HISTORIA: MANUEL GIMÉNEZ MARTÍN

POR SANTIAGO IZQUIERDO GONZALEZ, CRONISTA OFICIAL DE SAN SEBASTIAN DE LOS REYES (MADRID)

Escritura notarial con la firma de Manuel Jiménez Martín.

Para conocer la trayectoria profesional de este personaje nos iremos una vez más a la obra de Leopoldo Jimeno del año 1892, en su capítulo de hijos notables nos dice: “El inolvidable vecino don Manuel Giménez Martín, maestro de primeras letras que fue de esta localidad que por su honradez, laboriosidad y constancia, así como su entereza de carácter, le granjearon el aprecio y consideración de todos los vecinos, ya como Secretario del Ayuntamiento, ya como Alcalde y, finalmente como Notario del Ilustre Colegio de Madrid, con residencia en este lugar, cargo que ha desempeñado por espacio de cincuenta años, hasta el 1887, en el que falleció a los ochenta años de edad, figurando en el escalafón de su carrera con el número ocho”.

Quizás no sería preciso añadir más, pues creo que en tan pocas líneas nos describe perfectamente al personaje, un hombre que por su tesón y afán de superación supo ir escalando diferentes puestos en la Administración.

Su ocupación como maestro de primeras letras no he podido constatarla, en cambio si su paso por la Secretaría del Ayuntamiento a partir de 1835. En el año 1838 le es expedido el título para servir la Escribanía numeraria de San Sebastián de los Reyes y Fuente el Fresno, por Isabel II, y en su nombre lo hace doña María Cristina de Borbón, Regenta y Gobernadora del Reino.

La Escribanía de estos dos lugares pertenecía por juro de heredad a don Antonio Fernández López, cajero de la Real Tesorería del Patrimonio de S.M. y a su esposa Josefa Abades Lacaba. En el año 1837 al no poder desempeñarla nombra a Manuel Giménez Martín como teniente de escribano.

Sobre su biografía antes de su llegada a San Sebastián de los Reyes he podido averiguar que nació en Madrid el día 7 de abril de 1808, son sus padres don Francisco Giménez Navarro, natural de Alicante y doña Teodora Martín Pérez, natural de Humanes de Madrid. Sabemos que nació en la calle San Miguel, en la casa del Duque de Arión y que fue bautizado en la iglesia de San Luis. Su partida de bautismo no se conserva debido a que esta iglesia fue incendiada en abril de 1931 y con ella todo el archivo parroquial. Se le impusieron los nombres de Manuel Epifanio Antonio José.

De su infancia poco o nada se conoce, es deducible que serían años difíciles dadas las circunstancias de un Madrid ocupado por las tropas francesas, ya que como hemos visto su nacimiento coincidió casi con el levantamiento del 2 de mayo y la posterior represión absolutista de Fernando VII.

A los diecinueve años, en agosto de 1827, empieza a ejercer como amanuense y titular de la villa de Parla. A partir del primero de enero de 1828 hasta el 31 de marzo de 1832, desempeña la Escribanía de Humanes, por ausencia de don Ignacio Ramos, dando pruebas de su aplicación e inteligencia en dicho oficio.

En 1837, siendo ya Secretario de San Sebastián de los Reyes contrae matrimonio con Ángela Frutos López-Valdemoro. De esta unión nacerán nueve hijos de los que les sobrevivirán cinco: Manuel, Agustín, Fermina, Ángela y Andrea. Fue abuelo de Esperanza Abad Giménez a quien dedicaremos otro artículo.

De su vida profesional en este pueblo quedan numerosos testimonios de su quehacer, tanto como secretario como después de notario. Lástima que sus protocolos notariales se perdieran en el incendio del Archivo Notarial de Colmenar Viejo durante la Guerra Civil, pues nos hubiesen servido de gran utilidad para conocer la vida social, económica y familiar de nuestra hoy ciudad en el siglo XIX.

Por los libros de actas que se conservan en el Archivo Municipal se sabe que actuó de secretario del Ayuntamiento hasta 1849. En 1850 es nombrado alcalde, cargo que desempeñará durante dos años, después seguirá formando parte del consistorio como primer regidor.

Al crearse el Notariado en España, en 1862, accede por oposición al Ilustre Colegio de Notarios y Registradores de Madrid. Tras su muerte nuestra localidad no contó con notario residente hasta finales del siglo XX.

Volverá de nuevo a ejercer brevemente de secretario de enero a junio de 1869, todo parece indicar que para normalizar la situación política municipal tras la “Revolución Gloriosa”, que convulsionó al consistorio, hasta hacer cambiar de nombre a la localidad, pero eso ya es tema de otro artículo. Hombre de talante liberal y respetado por sus convecinos consiguió que las aguas volviesen a su cauce.

Falleció en San Sebastián de los Reyes en el año 1887, habiendo hecho testamento ológrafo para sí y ante sí. Sus restos descansan en el Cementerio Municipal.

Fuente: http://www.ssreyes.org/ – Revista municipal La Plaza de la Constitución. AÑO XXXIV. OCTUBRE 2013

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