MOTRIL (GRANADA) - CALLE RODRÍGUEZ MARTÍN
Manuel Rodríguez Martín -“Juan Ortiz del Barco”-, auditor de la Armada Española y Cronista Oficial de Motril (Granada).
Manuel de la Peña, nieto del anterior y Cronista Oficial de Getafe, ante la calle dedicada a su abuelo en Motril, próxima al Ayuntamiento.

    En pleno centro de la ciudad granadina de Motril, paralela al Sur de la calle Ramón Civantos, donde se encuentra el edificio del Ayuntamiento, y entre las de Victoria y Pizarro, se encuentra la calle Rodríguez Martín, dedicada en su día por el Ayuntamiento al CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD MANUEL RODRÍGUEZ MARTÍN.

Además de Cronista de su pueblo, fue Auditor de la Armada, donde cosechó una gran fama como jurista dedicado a la Administración Militar y Naval. Académico Correspondiente de la de Historia y de la de Ciencias Morales y Políticas, y de número de casi todas las Academias andaluzas de su época. Nació en Motril en Enero de 1859, muriendo en San Fernando, Cádiz, en el mismo mes de 1914.

Entre sus obras y artículos de prensa –muchos de ellos firmados como “Juan Ortiz del Barco”- dedicados a aspectos jurídicos y administrativos del Ejército y la Armada, se pueden destacar:

CRÓNICAS MOTRILEÑAS:

“¡La torre se cuartea!”, “D. Juan Luminati, Conde de Santa Gadea”, “López Sánchez”, “Arquellada”, “Marqués y no Conde”, “Los Tros de Ilarduya”, “Los Moreno de Salcedo”, “El Padre Maldonado”, “Álvarez Cortés”, “Acequia Anárquica”, “Voto de la Concepción”, “Pan por una onza”, “El Voto de Santo Tomás”, “Salazar”, “Correspondencia privada”, “B.S.I del R.”, “La Dehesa”, “Por un Postigo”, “Los Franciscanos”, “El Horno Nuevo””, “El justo medio”, “D. Miguel Cuevas”, “Alhajas de la Colegial”, “Una pregunta”, “¿Irredimible?”, “El Diezmo”, “Historia e historiadores”, “El Escribano Peña” y “Ejecutoria de Motril” (1913).

Sus últimas obras, “Batiburrillo marítimo” y “Cartas Marítimas” (1912), fueron dedicadas a la defensa de la Armada Española, tras los desastres de Cuba, y Filipinas.

Sus numerosas obras costumbristas -además de las citadas-, son un digno pasaporte para lograr la céntrica calle motrileña.

Repostero de afición escribió “Los siete dulces de mi tierra”, entre los que se destaca la “Torta Real”, exquisito pastel que se sigue elaborando en las confiterías de Motril.

CALLOSA DE SEGURA (ALICANTE) - CALLE CRONISTA BALLESTER, HIJO PREDILECTO DE LA CIUDAD
Vista general de la Calle Cronista Ballester. / FOTO: F. Sala Aniorte
Rótulo de la Calle Cronista Ballester, Hijo Predilecto de la Ciudad. / FOTO: F. Sala Aniorte

    ANTONIO BALLESTER RUIZ nació el 25 de mayo de 1910. Cursó estudios de Humanidades, Filosofía y primero de teología en el Seminario de Orihuela y, posteriormente, estudió Magisterio en Murcia. Obtuvo el título de Bachiller Superior y se licenció en Filosofía y Letras por la Universidad de Murcia.

Años más tarde, contrajo matrimonio con Dolores Salinas, fallecida en 1996. De esta unión nació María Dolores, su única hija.

Su andadura profesional comenzó en 1952, momento en que se produjo su nombramiento como CRONISTA OFICIAL. En su haber estaba el cargo de presidente de Acción Católica y delegado comarcal de Sindicatos, cargo que ostentó durante 27 años.

Cuatro años después, en 1956, fue nombrado Cofrade Mayor de la Real Cofradía de Nuestra Señora del Puig y representante de la institución cultural Lo Rat Penat, en Callosa de Segura.

En 1960 crea la Biblioteca Municipal.

Gracias a su brillante trayectoria, en 1965 recibió uno de los galardones más importantes: la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

En 1969 publica la “Historia de Callosa” junto a Antonio Calvo.

En 1975 fue elegido Académico de la Real Academia de Bellas Artes "San Carlos" de Valencia.

En 1976 sale a la luz “La Iglesia de San Martín Obispo”, con motivo del V centenario del templo.

En 1980 dona sus fondos arqueológicos al museo arqueológico de Callosa, que lleva su nombre y su pueblo le nombra Hijo Predilecto.

En 1982 fue investido Caballero de la Orden de San Antón de Orihuela y después nombrado miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Madrid.

En 1985 publica "La historia religiosa de la ciudad" y en 1988 el "Índice de callosinos ilustres desde el siglo XV a nuestros días".

Destacamos entre sus obras: “El castillo de Callosa de Segura”, “El Rvdmo. P. Maestro Fray Antonino Galves y Gilabert” , “Heráldica callosina”, “La antigua Cofradía de San Roque”, “La Iglesia Arciprestal de San Martín, de Callosa”, “La Cofradía de la Santa Cruz”, “Roque de Montpellier”, “Bicentenario del primer Cura Propio de San Martín”, “La Capilla de la Comunión y su Arquitecto”, “De como fue posible la construcción de nuestra iglesia de San Martín”, “La Real Junta de Fábrica de San Martín” y “Callosa: Su escudo de armas y fechas capitales de su historia”.

Colaboró con investigadores y tiene inéditos varios trabajos sobre genealogía de familias de Callosa y de Orihuela.

Fue una persona muy querida en esta población debido al gran trabajo que realizó en el estudio, promoción y difusión de la localidad pero, también, por su afabilidad y simpatía con las que consiguió granjearse el cariño de todos sus paisanos.

Tras una intensa vida dedicada a la investigación donde llegó a publicar casi un centenar de trabajos, ANTONIO BALLESTER RUIZ falleció el 5 de octubre de 2007 a los 97 años de edad.

CALLOSA DE SEGURA (ALICANTE) - MUSEO ARQUEOLÓGICO MUNICIPAL “ANTONIO BALLESTER RUIZ”
Fachada del Museo Arqueológico Municipal. / FOTO: F. Sala Aniorte
Cuadro cerámico incicando el nombre del museo. / FOTO: F. Sala Aniorte

    En 1980, Antonio Ballester Ruiz, Cronista Oficial de Callosa de Segura, donó sus fondos arqueológicos a este museo arqueológico de Callosa de Segura que desde entonces lleva su nombre, albergando una muestra significativa de la riqueza arqueológica, tanto de la sierra de Callosa como de su casco Antiguo.

Los restos de mayor antigüedad pertenecen al Calcolítico (3000-2000 a.C.), Edad del Bronce, y tienen una especial significación gracias al yacimiento denominado "Laderas del Castillo" que, ha aportado materiales de gran valor, como ajuares funerarios, puntas de sílex, alabardas, puñales, hachas y punzones de cobre, así como formas cerámicas representativas.

El Argar (1.800-1.200 años a.C.) dentro de la Edad de Bronce: Tumbas de Cista y en urna, alabardas de cobre o bronce, moldes de fundición, molinos barquiformes, etc.

El museo cuenta también con materiales pertenecientes a la Cultura Ibérica (Siglos V al I a. C.): monedas, cerámicas, etc.; a la época imperial Romana, teniendo especial relevancia los restos de la cultura Hispano - Musulmana y los hallados en la necrópolis islámica aparecida en el solar del nuevo edificio del Ayuntamiento.

Una interesante presencia de materiales de la época Bajo Medieval y Moderna completan la exposición.

SAN PEDRO DEL PINATAR (MURCIA) - CASA DE LA CULTURA "RAFAEL MELLADO"
San Pedro del Pinatar (Murcia). Casa de la Cultura "Rafael Mellado".

    Rafael Mellado es el Cronista Oficial de San Pedro del Pinatar desde su nombramiento en 1986, nació en dicha Villa en 1926. Su actividad investigadora ha sido fundamental para conocer el pasado, el presente y la idiosincrasia de San Pedro del Pinatar, pues es autor de multitud de artículos, trabajos de investigación histórica y libros acerca de los orígenes, historia, tradición y cultura de su localidad natal.

Diplomado en Administración y Dirección de Empresas, profesor e investigador infatigable, Rafael Mellado perteneció gran parte de su vida a la Academia General del Aire, una experiencia vital y profesional que también queda reflejada en sus trabajos.

La fructífera actividad profesional y cultural de Rafael Mellado ha sido reconocida con diversos galardones, como el Escudo de Oro de San Pedro del Pinatar, Dos Cruces al Mérito Aeronáutico y la Parra de Oro.

ESTUDIOS, TITULACIONES Y TRABAJOS

En 1932 inicia estudios de primaria en la Escuela Unitaria de Niños de San Pedro del Pinatar, y entre 1937 y 1943, desarrolla sus estudios de secundaria en el Instituto de Enseñanza Media de Murcia. Algunos años después, aprueba unas oposiciones para el Cuerpo General de la Administración del Estado, ingresando en 1956 con el número uno de su promoción.

Rafael Mellado fue destinado a la Academia General del Aire de San Javier, en la Jefatura de Enseñanza, Plana Mayor y Dirección. En esta Academia permaneció hasta 1991, ejerciendo su labor con maestría y gozando de la oportunidad de conocer a ilustres personalidades del panorama español, como por ejemplo su Majestad el Rey D. Juan Carlos. En dicha institución también desempeñó Mellado la función de profesor de Documentos Militares.

Precisamente, fruto de su experiencia profesional y vital en la Academia General del Aire nacía en 1993 su libro: `Academia General del Aire. Crónica de 50 años (1943-1993)´, una obra compuesta por dos tomos, en los que Rafael Mellado plasma la historia de la Academia y sus promociones en ese período temporal.

Rafael Mellado es un intelectual infatigable, su afán por descubrir, conocer y aprender, lo llevaron a matricularse en 1968 en el Instituto de Dirección y Administración de Empresas (IDEA) de la Universidad de Murcia, obteniendo la Diplomatura el 23 de febrero de 1972.

Ejerció de ducho profesor en el Colegio de Bachillerato `Nuestra Señora del Loreto´, situado en Santiago de La Ribera. En este instituto impartió, entre 1965 y 1977, las asignaturas de Dibujo y Geometría Descriptiva.

Entre 1973 y 1988, ejerció de bibliólogo y Director del Aula de Cultura `Salvadora Cánovas´ de la Caja de Ahorros del Mediterráneo.

MERECIDAS DISTINCIONES

La actividad de Rafael Mellado en la Academia General del Aire, su entrega a la docencia, a la cultura y a la investigación y proyección de su municipio natal, se ha visto recompensada con sendas distinciones:

Dos Cruces de la Orden del Mérito Aeronáutico, de 1ª y 3ª clases, con distintivo blanco.

• Medalla de Oro de la Juventud.

• Escudo de Oro de San Pedro del Pinatar

• Cruz a la Constancia en el Servicio

• Medalla Distintivo de la Sanidad Militar

• Parra de Oro

• Socio de Honor, a título póstumo de la Asociación de la Virgen del Carmen

• El Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar, en su sesión plenaria celebrada el 26 de junio de 2008, aprobó que la Casa de Cultura pasase a denominarse CASA DE LA CULTURA "RAFAEL MELLADO"


FRENÉTICA ACTIVIDAD INTELECTUAL E INVESTIGADORA

Desde la década de los cincuenta Rafael Mellado ha venido realizando numerosas publicaciones de artículos y trabajos de investigación en revistas y diarios.

Movido por el afán de desvelar y difundir la historia, idiosincrasia y efemérides de su tierra natal, Mellado atesora gran cantidad de trabajos sobre edificios emblemáticos de San Pedro del Pinatar como la Casa del Reloj y la Casa de la Rusa, y personajes de renombre vinculados a esta tierra, como Emilio Castelar y el Barón de Benifayó. No hay que olvidar sus estudios sobre la historia, la tradición y proyección turística de San Pedro del Pinatar.

Un ejemplo de ello, es la publicación realizada en 1975 en la Revista `Posada y Camino´, acerca de los orígenes, historia, turismo, festejos, hostelería, espectáculos y gastronomía de San Pedro del Pinatar.

A partir de la década de los noventa, Mellado comienza a publicar libros. Sus obras están también ligadas a su tierra natal, no en vano Rafael Mellado es el flamante Cronista Oficial de San Pedro del Pinatar.

Entre los libros publicados por Mellado, encontramos títulos como `San Pedro del Pinatar. El Libro de la Villa´ (1991), una crónica histórica de este municipio escrita en colaboración con Serafín Alonso Navarro y Enrique Garcerán; y `La Dehesa de Campoamor´, un ensayo en clave histórica y apasionada.

La dedicación de RAFAEL MELLADO al estudio y divulgación de su municipio natal, se vio reconocida el 3 de diciembre de 1986 con su nombramiento como CRONISTA OFICIAL DE SAN PEDRO DEL PINATAR, tomando posesión del cargo el día primero del año 1987.

En calidad de CRONISTA, Mellado ha pronunciado numerosos pregones y conferencias, y participado en multitud de congresos nacionales y encuentros de cronistas en diversas Academias, Paraninfos, Museos y Espacios Culturales de toda la geografía española.

Falleció en San Pedro del Pinatar el 20 de junio de 2008.

MURCIA - CALLE CRONISTA JOSÉ MARÍA IBAÑEZ
Calle Cronista José María Ibáñez Martínez. / FOTO: F. Sala Aniorte
Placa de la calle Cronista José María Ibáñez Martínez. / FOTO: F. Sala Aniorte

    La calle está en el mismo centro de la ciudad de Murcia, entre la avenida Alfonso X el Sabio y la calle Jaime I, exactamente detrás del Museo Arqueológico de la Región.

José María Ibáñez Martínez fue cronista Oficial de la Ciudad de Murcia y fundador de la Cofradía del Perdón. En el primer tercio del siglo XX publica una serie cronológica de la prensa periódica en Murcia.

SIGÜENZA (GUADALAJARA) – PLACA DEDICADA EN EL CASTILLO A FRANCISCO LAYNA SERRANO, CRONISTA PROVINCIAL DE GUADALAJARA
Placa dedicada a Francisco Layna en el Castillo de Sigüenza (Guadalajara).
Castillo de Sigüenza (Guadalajara). /FOTO: J. L. Lindo

    FRANCISCO LAYNA SERRANO nació en Luzón (Guadalajara), corazón de la Celtiberia, el 27 de junio de 1893. Allí y en Ruguilla paso sus primeros años, estudiando luego Bachillerato en el Instituto de Guadalajara y pasando a la Universidad madrileña a cursar la licenciatura de Medicina, especializándose después, junto a los maestros del Instituto Rubio y Gali, en Otorrinolaringología. Fue médico del Hospital del Niño Jesús, viajó por Europa e investigó sobre el tema de la `reflexoterapia endonasal´, muy de moda en los años treinta, sobre la que llegó a publicar un libro que incluso fue traducido al inglés. Además del ejercicio público y privado de su profesión, siempre acompañado de un éxito que le prestigió notablemente, fue fundador en 1922 de la Asociación Médico-Qurirúrgica de Correos y Telégrafos por cuyo motivo le fue concedida años después la gran Cruz de Beneficencia de primera clase.

Si su biografía profesional podría acabar con las líneas dedicadas a su actividad médica, la tarea que como investigador de la historia y el arte de Guadalajara, a la par que luchador y defensor de las esencias provinciales y de la cultura de Guadalajara, sería prolija de reseñar en pormenor. Cuando contaba cuarenta años inició Layna sus estudios e investigaciones en torno a Guadalajara. Lo hizo llevado de la irritación noble que le produjo ver como un multimillonario norteamericano cargaba con un monasterio cisterciense de Guadalajara, entero, y se lo llevaba a su finca californiana. Se trataba de Ovila. Layna investigo, protesto, y así surgió su pasión de por vida.

La Diputación Provincial de Guadalajara le nombraba en 1934 CRONISTA PROVINCIAL, y a partir de ese momento se volcaría en cuerpo y alma a estudiar, a publicar, a dar conferencias, a escribir artículos y a defender a capa y espada el patrimonio histórico-artístico y cultural de la tierra alcarreña. Entre sus muchos títulos y distinciones, cabe reseñar que tuvo también el cargo de Cronista de la Ciudad de Guadalajara, fue presidente de la Comisión Provincial de Monumentos, fue académico correspondiente de la de Historia y de Bellas Artes de San Fernando, así como de la Hispanic Society of America, habiendo recibido el Premio Fastenrath de la Real Academia de la Lengua, y recibiendo la Medalla de Oro de la Provincia de Guadalajara tras su muerte, acaecida en 1971.

SU OBRA

En los temas de Historia fue donde Layna se distinguió principalmente: En 1932 publico su primera obra, “El Monasterio de Ovila”, a raíz de la exclaustración referida del cenobio alcarreño. Al año siguiente apareció la primera edición de “Castillos de Guadalajara”, obra en la que volcó Layna su ya inmenso caudal de conocimientos históricos, describiendo, tras haberlos visitado y estudiado sobre el terreno, las viejas fortalezas alcarreñas y molinesas. Este libro alcanzó en poco tiempo tres ediciones, agotadas enseguida. Hoy contamos con la 4ª edición, magníficamente editada por AACHE Ediciones.

En 1942 aparece su grande y definitiva obra : la “Historia de Guadalajara y sus Mendozas en los siglos XV y XVI” en cuatro gruesos tomos. En esa obra desborda el conocimiento que Layna alcanzo sobre la familia prócer que dio vida durante varios siglos a Guadalajara. LLegó a conocerla, como dijo alguien, como si de su propia familia se tratara.

En 1945, y como fruto de sus investigaciones en el Archivo Histórico Nacional, dio a luz su obra “Los Conventos antiguos de Guadalajara”, con documentación prolija. Y en ese mismo año, la “Historia de la Villa de Atienza”, en un volumen de mas de 600 páginas, donde plasmó la historia de Castilla, de la reconquista, del territorio serrano y alcarreño y, por supuesto, de Atienza, describiendo además su arte y sus costumbres. Todavía en este ámbito de la historia, Layna trabajo duro en el archivo municipal y en el parroquial de Cifuentes, saliendo tras largas horas de dedicación una magnífica “Historia de la villa de Cifuentes” en 1955.

También en los temas de arte destacó Layna por la abundancia de asuntos tratados, y el descubrimiento de documentos, de artistas y noticias de gran interés. Además de lo ya mencionado sobre Ovila y los Castillos, en 1935 apareció su obra La Arquitectura románica en la provincia de Guadalajara, fruto de viajes y anotaciones in situ. En 1948 apareció, en colaboración con el fotógrafo Tomas Camarillo, el libro de “La Provincia de Guadalajara” con infinidad de reproducciones fotográficas, y en las que el Cronista aportó el texto.

En revistas especializadas como «Arte Español» y «Boletín de la Sociedad Española de Excursiones» publicó Layna lo mas útil de su aportación en historia del arte. Solamente cabe aquí recordar algunos de los temas de mayor interés: la iglesia de Santa Clara en Guadalajara; el palacio del Infantado; la parroquia del Salvador en Cifuentes; la capilla del Cristo de Atienza; la iglesia parroquial de Alcocer; los retablos de la parroquia de Mondéjar; las tablas de San Ginés, en Guadalajara; la cruz parroquial de La Puerta; la parroquia de Alustante; el sepulcro de Jirueque y decenas de temas más que permiten considerar su aportación de fundamental.

Aunque en temas de costumbrismo no se entretuvo especialmente, son de gran valor los estudios de Layna sobre “La Caballada de Atienza” y las tradiciones en torno al Mambrú de Arbeteta y La Giralda de Escamilla.

Esta obra ingente proclamó a Francisco Layna Serrano como un auténtico historiador y un conocedor total de la tierra alcarreña. Su recuerdo sigue y seguirá siempre vivo, -en su obra buscada continuamente- entre las gentes de Guadalajara y de España toda. Sus obras pueden encontrarse ahora, reeditadas con todo lujo y nueva carga gráfica, en AACHE Ediciones de Guadalajara.

OBRAS PRINCIPALES HOY EDITADAS:


- Historia de Guadalajara y sus Mendozas, 4 Tomos

- Castillos de Guadalajara

- Historia de la villa de Atienza

- El palacio del Infantado

- La arquitectura románica de Guadalajara

- Historia de la villa condal de Cifuentes

- El monasterio de Ovila

GUADALAJARA - MONUMENTO DE FRANCISCO LAYNA SERRANO, CRONISTA PROVINCIAL DE GUADALAJARA

    (PUBLICADO POR JOSÉ SERRANO BELINCHÓN)

Médico e historiador de Guadalajara. CRONISTA OFICIAL DE LA PROVINCIA. Hijo de un médico rural, nació en Luzón el 27 de junio de 1893. Parte de su niñez y juventud las pasó en el pueblo alcarreño de Ruguilla, donde quedan en la casa familiar muchos de sus recuerdos personales.

El doctor LAYNA SERRANO ejerció la especialidad médica de la Otorrinolaringología en la capital de España como facultativo de gran prestigio, aunque su merecido paso a la posteridad se debe principalmente a sus abundantes trabajos de investigación por cuanto a la Historia, el Arte y el Costumbrismo de la provincia de Guadalajara se refiere. Siguiendo un orden cronológico según el tiempo de su aparición, las obras más importantes del Dr. LAYNA SERRANO son entre otras muchas:

El monasterio de Óvila (1932); Castillos de Guadalajara (1933); La Arquitectura Románica en la provincia de Guadalaja¬ra (1935); Historia de Guadalajara y sus Mendozas (en cuatro voluminosos tomos (1942); Los Conventos antiguos de Guadalajara (1945); Historia de la villa de Atienza (1945); La Provincia de Guadalajara (1948); Historia de Cifuentes (1955), obras reeditadas casi todas ellas recientemente por la Editorial Aache que regenta el Dr. Herrera Casado.

En el año 1922 fundó la Asociación Médico Quirúrgica de Correos y Telégrafos. La Diputación Provincial le nombró en el año 1934 CRONISTA OFICIAL DE LA PROVINCIA. Fue, además, académico correspondiente de la Real de la Historia y de la de Bellas Artes de San Fernando.

Es menos conocida la obra científica del doctor LAYNA SERRANO, que versa en torno a su especialidad en el campo de la Medicina. Obras breves, ensayos, comunicaciones en congresos, cuyos textos no suelen faltar en las bibliotecas especializadas, tales como La reflexoterapia endonasal, La resección submucosa de los cornetes, y Ensayos sobre Oto-Rino-Laringología, por citar sólo algunas de sus publicaciones.

Pocos lugares, monumentos, leyendas, costumbres y otras manifestaciones historicoartísticas de la provincia de Guadalajara se escaparon de su pluma fecunda y acertada. El Dr. LAYNA SERRANO falleció en el año 1971.

Con motivo del primer centenario de su nacimiento, en el año 1993 se celebraron en la capital y provincia de Guadalajara diversos actos culturales en homenaje a su memoria.

MURCIA - CALLE CRONISTA CARLOS VALCÁRCEL
Rótulo de la calle. / FOTO: F. Sala Aniorte
Vista General. / FOTO: F. Sala Aniorte

   

CASTELLÓN - CALLE CRONISTA MUNTANER
Placa de la calle Cronista Muntaner (Castellón). / FOTO: José Martí Coronado
Vista general de la calle Cronista Muntaner. / FOTO: José Martí Coronado

    RAMON MUNTANER (Peralada, Cataluña 1265 - Ibiza, Reino de Mallorca, 1336) fue un soldado y escritor catalán. Escribió la “Crònica”, que comprende desde la concepción de Jaime I (1207) hasta la coronación de Alfonso IV de Aragón (1328).

Perteneció a la Compañía Catalana, ejército de infantería ligera formado por mercenarios aragoneses y catalanes, llamados Almogávares, que fueron fieles hasta su fin en Grecia a la Corona de Aragón. Fue enviado a Constantinopla para ayudar a los griegos a luchar contra los turcos, bajo el liderazgo de Roger de Flor.

Muntaner escribió su “Crónica” en poco más de tres años. Está escrita en primera persona, utilizando un estilo sencillo, sin demasiada retórica. Gracias a su condición de soldado, MUNTANER presenció algunos de los hechos que relata, algo inusual en otros cronistas. Cargada de datos históricos, la “Crónica” de RAMON MUNTANER se ha convertido en un elemento imprescindible para analizar ese periodo de la historia de la Corona de Aragón.

VILLARREAL (CASTELLÓN) - CALLE CRONISTA DOÑATE
VILLARREAL (CASTELLÓN). Placa de la calle Cronista Doñate. / FOTO: José Martí Coronado
VILLARREAL (CASTELLÓN). Vista general de la calle Cronista Doñate. / FOTO: José Martí Coronado

   
JOSÉ Mª DOÑATE SEBASTIÁ, QUE FUERA CRONISTA DE LA CIUDAD DE VILLAREAL (CASTELLÓN), reunió, fruto de la recopilación, un importante fondo bibliográfico antiguo, disponible hoy día en la Biblioteca Municipal de Castellón.

BIBLIOGRAFIA

-"Datos para la Historia de Villarreal", José Maria Doñate Sebastiá, 6 volums.

VALENCIA – CALLE ESCRIPTOR BONO I BARBER

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PRINCIPIO Y FIN DE LA CALLE:

Inicio en José Grollo. Final en Maestro Miguel Galán. Está en el barrio de Benicalap.


BERNAT BONO I BARBER fue periodista y escritor. Fue miembro honorario del Instituto de Estudios Valencianos. Contribuyó desde diversos campos de la cultura a resaltar la personalidad valenciana, especialmente por su labor periodística y como CRONISTA OFICIAL DE LA VALENCIA. Tras su fallecimiento, en 1986, el Instituto de Estudios valencianos propuso la rotulación de una calle en su nombre. Se autorizó en 1987.

HIGUERA DE LA SIERRA (SEVILLA) – PLACA EN RECUERDO DE FERMÍN REQUENA DÍAZ, CRONISTA OFICIAL DE ALGECIRAS

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Cronista Oficial de Algeciras, placa en recuerdo a su figura en Higuera de la Sierra y Antequera, plazas y nombramientos de Hijo Predilecto, entre otros, jalonan su currículum.

FERMÍN REQUENA DÍAZ nació en Higuera de la Sierra (Huelva) el 7 julio de 1893 y falleció en Antequera el 18 de diciembre de 1973. Cursó sus estudios primarios en la escuela pública de la villa natal obteniendo la medalla de oro de la provincia y diploma en las "Grandes fiestas de la enseñanza", organizadas en septiembre de 1905. Cursó Magisterio elemental en la Escuela Normal de Huelva, siendo interno en el Colegio Contemporáneo. Realizó sus estudios de magisterio superior en la Escuela Normal de Sevilla.

En las primeras oposiciones que pudo concurrir por su edad, celebradas en el Rectorado de Sevilla en 1915, obtuvo plaza en Algeciras, de la que tomó posesión en agosto de 1916, ciudad de la que sería nombrado CRONISTA OFICIAL en 1923. Allí, además de publicar sus primeras obras de poesía, recibió un homenaje de la ciudad encabezado por el Alcalde y el Inspector de primera enseñanza el 4 de junio de 1918. En el año 1920, en virtud de una permuta, pasó a Melilla, de cuya escuela se tomó posesión el 10 de diciembre. Los motivos económicos estaban detrás de esta decisión. El complemento que recibían los maestro destinados en el Protectorado, unido a los escasos vínculos que le unían a la ciudad campogibraltareña, ayudaron a tomar esta decisión.

Tras la guerra civil, es desposeído de su plaza en Melilla y es trasladado de nuevo forzosamente a Algeciras en septiembre de 1940. Su pasado intelectual y político, unido a sus actuaciones culturales y educativas a favor del pueblo melillense, fueron razones suficientes para ser apartado a una escuela primaria. Esta situación se mantuvo hasta octubre de 1947 se traslada a Antequera, donde obtiene una escuela con vivienda para el maestro. En esa ciudad se jubila por su edad el 7 de julio de 1963. Tenía Fermín Requena setenta años.

Diplomado en Árabe por la Escuela Oficial de Melilla en 1925, se halla en posesión de la "Cruz de Alfonso X el Sabio", "Cruz del Mérito Militar de 1ª Clase con distintivo blanco", concedido en 1924 por la Junta de Arbitrios de Melilla en unión a otros periodistas de la ciudad.

En 1965 fue nombrado miembro correspondiente de la Academia Internacional de Letras, Ciencias y Artes de Nápoles y, tres años más tarde, se incorporó al cordobés Instituto de Estudios Califales de Córdoba, presidido por Rafael Castejón y Martínez de Arizala. Con anterioridad, había sido nombrado miembros de la Real Academia de Declamación, Música y Buenas Letras de Málaga (13 de diciembre de 1918), de la Academia Sevillana de Buenas Letras (3 de marzo de 1956), la de S. Fernando de Cádiz (26 de febrero de 1958) y la de S. Telmo de Málaga (17 de julio de 1965), así como de la de Genealogía y Heráldica de Cuba (16 de diciembre de 1958).

Su muerte el 18 de diciembre de 1973 se acompañó de numerosos reconocimientos de pésame en la prensa andaluza. Desde Isla Cristina, donde Antonio Álvarez Ruiz escribiría de Fermín:

"Un gran hombre, un maestro en todo el sentido de su proyección ontogénica y dinámica; ochenta años de regalo de vida a la vida misma, nos dejaba en aquel momento, rubricando con firma de la más auténtica dignidad, la integridad de su misión cumplida".

La Historia como medio para la integración

FERMÍN REQUENA escribió durante su fecunda trayectoria varios libros sobre el pasado árabe de Andalucía. Ciudades tales como Antequera, Archidona, Huelva, Málaga, Algeciras y Ronda, tienen obras publicadas en las que Requena hace un estudio minucioso de este periodo histórico.

El primero de esta serie de libros está dedicado a Algeciras. En cuarenta y siete páginas trata acerca de "Algeciras durante el periodo de la dominación musulmana"[28] y está publicado en 1921 en Melilla, pero dedicado al Ayuntamiento algecireño por su nombramiento como "CRONISTA DE LA CIUDAD".

Algeciras y su pasado islámico sería tratado de nuevo en otra obra en la que detalla, en 1956, el paso del Estrecho de las tropas árabes. A partir de esta obra, siguieron varias que tienen una serie de asuntos comunes y que podríamos resumir en los siguientes apartados: la llegada de los árabes a la Península Ibérica, la expansión musulmana por el territorio, Al-Andalus como parte del ser andaluz y el uso del concepto de "conquista" cristiana en vez de "reconquista".

También, como ocurre con Algeciras, Requena, cuando llega a Melilla, se convierte en un especialista de su pasado.

En "El Profeta", revista dirigida por él, se incluyen una serie de artículos que, con el título genérico "Crónicas marroquíes", FERMÍN REQUENA estudia breve, pero pormenorizadamente, acontecimientos históricos destacados de la historia de Melilla.

Ya desde su primer destino como maestro en Algeciras, ya dirige "Labaro Hispano", en el que se reseñan semanalmente los acontecimientos políticos, sociales y culturales relacionados con esta ciudad. Además, como periodista, es corresponsal de diversos periódicos andaluces, como por ejemplo "Ecos de Ronda" (redactor en Algeciras, 1917), "El Calpense" (corresponsal de guerra, 1921).

Pero fueron dos las publicaciones más importantes de toda su trayectoria: El Profeta y Vida Marroquí.

REQUENA fue historiador no sólo por afición sino también por sus ideas. Sin formación histórica universitaria previa, se lanzó a la edición y publicación de historias locales. Historias de los sitios por donde pasaba o estaba estrechamente relacionado: Huelva, Aracena, Higuera de la Sierra, Algeciras, Marruecos, Antequera, ... fueron los escenarios de esas obras. De todos los momentos históricos, se convierte en especialista de los años de presencia musulmana en Andalucía.


(*) Manuel Hijano del Río, Departamento de Teoría e Historia de la Educación (Universidad de Málaga)

LORCA (MURCIA) – CALLE JOAQUÍN ESPÍN RAEL
Joaquín Esín Rael, Cronista Oficial de Lorca (Murcia).

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(Textos: T. Martínez)

“Lo que yo sabía de este pariente lejano era bien poco y casi todo falso, desde luego: un hombre que se encierra y que publica extraños artículos sobre arte antiguo, o libros de vecindades de un no menos extraño Ginés Pérez de Hita, comienza a ser imaginado por las gentes como un personaje raro sobre el cual se acumulan imaginaciones no menos raras. Hace su vida de noche, encerrado en su despacho. Apenas habla con la familia. No recibe a nadie. No habla con sus hijos. Así era que pretendía conocerme y ver algo de lo que pintaba. Mi madre me tranquilizó: `Qué cosas, es un sabio. Esos libros que tú lees, algunos los ha escrito él. Y es un hombre educado, eso sí, educado y hasta dicharachero´.”

Así presenta MANUEL MUÑOZ BARBERÁN a JOAQUÍN ESPÍN RAEL en el prólogo de la reeditada en 1986 obra del historiador lorquino Artistas y Artífices levantinos. El nombre de este ilustre lorquino figura ya como uno de los destacados de la historia local. Tampoco escapó su carácter a la pluma de Joaquín Arderíus que dijo de él: «es una de las mentalidades más masculinas y humanas que he tratado. Es un hombre riquísimo, no sabe lo que tiene. Pinta muy bien, escribe, sabe más que las brujas, y como le sobran los dineros, tiene la chifladura de las antigüedades. Es un hombre que a pesar de poseer patrimonio es un rebelde, que sabe y comprende el dolor de sus semejantes».

ESPÍN RAEL nació en el año 1875. Fue hijo único de una familia acomodada y recibió una herencia familiar que «con una hábil administración, le permitió no tener que desempeñar un oficio para vivir. Debido a esa situación económica favorable, desestimaría una formación académica tradicional adoptando un modelo de aprendizaje próximo al que se impartía a las clases pudientes de provincias en la segunda mitad del siglo XIX: instrucción escolar suficiente, formación humanística basada en la abundante lectura de literatura e historia y una iniciación en las Bellas Artes a través del dibujo, la pintura y la música», apunta Manuel Muñoz Clares en la revista Miscelánea.

Participó en la vida social de la época e incluso tuvo presencia en la vida política local próximo al partido Liberal. «Fue Síndico del Sindicato de Riegos, cargo que no ejerció por convicción, aunque sí hacía saber su opinión a través de la prensa local; formó parte del profesorado del Colegio Municipal de la Purísima Concepción, en 1924 y 1925, impartiendo las asignaturas de Historia Universal e Historia Literaria; perteneció a la dirección artística del Paso Blanco desde 1903; y fue socio de entidades culturales y recreativas de la ciudad, tales como el Ateneo o el Casino Artístico», añade Muñoz Clares.

PASIÓN LITERARIA

Hacía el año 1920 saca a la luz una pasión literaria e histórica que había estado cultivando a través de artículos en revistas y periódicos locales y regionales. Ese mismo año es nombrado miembro del Centro de Cultura Valenciana. Un año más tarde se le nombra archivero honorífico del Ayuntamiento. En 1934 el Consistorio decide que ocupe el puesto de CRONISTA OFICIAL DE LORCA tras la muerte de JOSÉ MARÍA CAMPOY. En 1941, fue designado académico fundador de la Academia Alfonso X y también de la Academia Real de la Historia.

«Entra en el Archivo para dar comienzo al ingente menester: hay que desempolvar 220.000 folios que, saliendo de los armarios, fueron cubriendo mesas, sillas y las repisas de las ventanas, hasta amontonarse en el suelo, abandonados desde tiempo inmemorial. Ir clasificando hoja por hoja, en orden de fechas y materias; agruparlas en legajos que sumarán hasta el número de 800; proteger los folios encuadernándolos entre dos tablas de su mismo tamaño y envolviendo todo el papel más oscuro que deje libre la parte abierta a la lectura para que en el dorso se escriba la detallación», describen Maruja Sastre y Eulalia Martínez en `Gente de Lorca´.

También MUÑOZ BARBERÁN hace mención en sus escritos a la labor de ESPÍN RAEL como archivero municipal. «Hizo un trato con el Ayuntamiento: él ordenaría el archivo, pero no cobraría absolutamente nada. Nadie se inmiscuiría en su labor y él nada pediría al Ayuntamiento, ni siquiera para los cartones y papeles, tinta y demás que empleara. Así realizó una labor pulcra y perfecta, durante más de treinta años (...) DON JOAQUÍN es el primer investigador lorquino que consigue reunir gran cantidad de datos sobre artistas de su ciudad o que trabajaron en ella. Publica innumerables artículos en periódicos locales y en revistas. Colabora en revistas especializadas y sus temas son variados: numismática, heráldica e historia en general (...) DON JOAQUÍN escribía llanamente bien; su castellano era terso y limpio, accesible a todos. Jamás se entregó a la pirueta técnica que le pudiera alejar de la comprensión de todos».

Sus escritos se publicaron en más de una veintena de ejemplares de Madrid, Murcia y Lorca. Existen publicadas además cinco monografías. La muerte le cogió trabajando a finales del mes de enero de 1959, tenía «un último artículo acabado poco antes y dos proyectos editoriales de mayor envergadura en la mente: `Anales de Lorca´ y `Antiguallas lorquinas´.

Una calle, y un centro cultural recuerdan a este ilustre lorquino porque al final se va cumpliendo el presagio de su amigo MUÑOZ BARBERÁN: «Con el tiempo, el nombre de este gran investigador lorquino se mantendrá e incluso crecerá en prestigio».

ALGECIRAS (CÁDIZ) - BUSTO DE CRISTÓBAL DELGADO, CRONISTA OFICIAL DE ALGECIRAS, EN LA CALLE ANCHA DE SU POBLACIÓN

    Cristóbal Delgado Gómez (Algeciras 1926-2006). Historiador, músico, escritor y Cronista Oficial de la Algeciras (Cádiz).

Nació en Algeciras el 23 de diciembre de 1926. Funcionario de la Administración General del Estado; en su juventud dio clases de piano, y armonía en varias escuelas de su ciudad, alguna de la cuales fue de su propiedad. Desde joven se interesa por la historia local y participa en numerosos proyectos municipales, por su labor a favor de de la cultura local es nombrado en 1962 CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD y Director de la biblioteca Municipal, que en la actualidad lleva su nombre, gracias a la Corporación Municipal que así lo acordó bajo el mandato del por entonces alcalde Patricio González. Destacada fue también su trayectoria en la vida política de la Ciudad, ya que durante sus años de primer teniente de alcalde y Delegado de Hacienda en el Excmo. Ayuntamiento, fue modelo de entrega y servicio a la Ciudad.

En 1969 publica su primer libro Algeciras, pasado y presente de la Ciudad de la bella Bahía, uno de los pilares de la historiografía algecireña del siglo XX, continuadora de los libros sobre historia escritos por otros afamados historiadores algecireños como Emilio Santacana y Mensayas y Manuel Pérez Petinto de principios de siglo; a partir de ese momento dedica gran parte de su tiempo a la investigación histórica y costumbrista, dicta numerosas conferencias por toda la geografía española y acude a numerosos congresos, escribe una decena de libros y emprende la modernización de la biblioteca municipal, cuyos fondos y estructura se encontraban obsoletos desde su fundación por el anterior CRONISTA MANUEL PEREZ PETINTO.

Es nombrado miembro del Instituto de Estudios Campogibraltareño en 1970, Miembro del Instituto de Estudios Gaditanos en 1973 e Hijo Predilecto de la ciudad el 23 de Enero de 1986. Hasta el día de su muerte, 30 de Diciembre de 2006 continua presente en la vida local de la ciudad, compartiendo sus conocimientos en periódicos y radio. La ciudad siempre lo recordará por su elegancia, exquisita educación y amabilidad, y sobre todo por haber ayudado siempre de forma desinteresada a todo aquel que lo necesitó.

ALGECIRAS (CÁDIZ) – BIBLIOTECA PÚBLICA “CRISTÓBAL DELGÁDO”

    La Biblioteca Central debe su nombre al Iltmo. Sr. D. Cristóbal Delgado Gómez. Hijo Predilecto de la Ciudad y CRONISTA OFICIAL DE ALGECIRAS desde 1962.

Escritor y conferenciante sobre temas locales, tiene en su haber numerosas publicaciones en distintos medios, siendo además, autor de los siguientes libros:

“Algeciras. Pasado y Presente de la Ciudad de la Bella Bahía” (1969).

“Algeciras. Feria Real” (1989).

“Cosas de Algeciras” (1989).

“Carnavales de Ayer en Algeciras” (1991).

“Algeciras en Blanco y Negro” (1994).

“El Real Club Náutico de Algeciras” (1995).

“Algeciras y el Carnaval Especial” (1997).

“Algeciras y yo” (1999).

SEGOVIA - PLACA AL MARQUÉS DE LOZOYA, CRONISTA OFICIAL DE SEGOVIA Y GRANDE DE ESPAÑA POR LA CULTURA , ENTRADA DE SU PALACIO
Palacio de los Marqueses de Lozoya en Segovia. / FOTO: J. L. Lindo
Placa al Marqués de Lozoya con motivo del centenario de su nacimiento. FOTO: J. L. Lindo

    Placa descubierta con motivo del centenario del nacimiento del Marqués de Lozoya, Cronista Oficial de Segovia, el 10 de octubre de 1993, durante la celebración del XIX Congreso de la Asociación Española de Cronistas Oficiales.

Don Juan de Contreras y López de Ayala fue el IX Marqués de Lozoya.

Historiador, poeta, escritor y profesor. Nació en Segovia, la ciudad de sus amores, el 30 de junio de 1893 y murió en la misma ciudad el 23 de abril de 1973.

Juan de Contreras López de Ayala, Marqués de Lozoya fue catedrático de historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valencia.

Fue director general de Bellas Artes y durante la guerra civil ejerció como subcomisario general para Defensa del Patrimonio Artístico Nacional.

Fue luego director general de Bellas Artes. Logró en 1949 un decreto de protección de los castillos, y tres años después, en 1951, constituyó la Asociación de Amigos de los Castillos.

Asumió la cátedra de Historia del Arte Hispanoamericano en la Universidad de Madrid (1946-63)

El Marqués de Lozoya presidió el Centro Segovino desde el 26 de Febrero de 1959 y ocupó el cargo con singular acierto y cariño hasta su muerte.

Dirigió la Academia Española de Bellas Artes en Roma (1951-57) y presidió el Instituto de España (1964-72) y la Real Academia de San Fernando (1972).

Jubilado como profesor, para no alejarse de la docencia había asumido la cátedra de Historia del Arte en la Universidad Libre de Navarra (1963)

La brillantez de su trayectoria como historiador tal vez haya oscurecido otras facetas de su personalidad humana e intelectual. Él mismo declaraba, en sus últimos años: “Siempre me creí fundamentalmente poeta. Hasta 1920 mis versos tuvieron una cierta notoriedad, ya que en ese año, sin yo presentirlo, la Real Academia Española me concedió el premio Fastenrath de Poesía”. Incluso como historiador, reclamaba para su disciplina los fueros de la sensibilidad y, por tanto, del arte mismo.

Hombre a quien a la vez favorecían su gran competencia personalidad, tuvo una notable proyección más allá del país, Su dictamen se consideraba una garantía segura para el reconocimiento de tablas y lienzos españoles.

En 1966, bajo los auspicios del Instituto Argentino de Cultura Hispánica, había ofrecido en Buenos Aires una serie de conferencias.7

Hombre de significación políticamente conservadora (durante la República fue diputado por la CEDA), nunca, sin embargo, caería en el sectarismo: entre sus amistades contó el propio Antonio Machado.

No le faltaron galardones: así las Cruces de Isabel la Católica y Alfonso X el Sabio, la Legión de Honor (Francia) y la Placa de la Estrella Polar (Suecia). Pertenecía a la Real Academia de la Historia y figuraba, como vicepresidente, en la Hispanic Society, de Nueva York. En 1976 el rey Juan Carlos I, de quien había sido profesor de historia, le distinguió con la primera Grandeza de España concedida por él.

Con respecto a la obra del Marqués de Lozoya, cabe recordar las admirativas alusiones de Eugenio d´Ors a su monumental `Historia del arte español´. Otros libros suyos son: `El arte gótico en España: arquitectura, escultura y pintura´ (1935) y `Guía de de Segovia´ (1957), aparte de dos novelas: `El Corregidor´ y “La alquería de los cipreses´.

En resumen, es una de las figuras más relevantes de la Cultura española del siglo XX. Catedrático, investigador, historiador profundo y amenísimo conferenciante, mereció ser distinguido con la Dignidad de Grande de España y así, en la disposición que le concede esta máxima recompensa, se dice «La fecunda vida de Don Juan de Contreras y López de Ayala, Marqués de Lozoya, entregada generosamente al estudio, la investigación y la enseñanza en amplísima panorámica que comprende desde el Arte a la Literatura.

Pasando por la Historia, en una incansable labor de exaltación del patrimonio cultural de España y sus realizaciones humanas, se hace merecedor del reconocimiento nacional y de ser destacado como ejemplo de generaciones futuras".

ALTEA (ALICANTE) - MIRADOR CRONISTAS DE ESPAÑA
Placa del Mirador de los Cronistas en Altea (Alicante). / FOTO: J. L. Lindo
Vista de Altea desde el Mirador de los Cronistas. / FOTO: J. L. Lindo

    ¿Qué mejor lugar que el Mirador de los Cronistas para sentirnos parte activa en la cadena de transmisión de la historia, para sentirnos vitales, esperanzados, amantes de un pasado que nos toca redescubrir, estudiar, analizar y poner a los pies de este presente arrollador?

Una sencilla pero emotiva leyenda, desde el 27 de octubre de 2002, recordará para siempre a los Cronistas Oficiales de España.

GUÍA DE GRAN CANARIAS - CALLE CRONISTA PEDRO GONZÁLEZ-SOSA
Placa de la Calle Cronista Pedro González-Sosa en el día de su descubrimiento en Guía, el 13 de agosto de 2006.

    El 13 de agosto de 2006, el Ayuntamiento y el Pueblo de Guía rindió a su CRONISTA OFICIAL, PEDRO GONZÁLEZ-SOSA, un homenaje.

El acto tuvo lugar en el Teatro Viejo a las 21:00, precedido por una proyección de imágenes antiguas de Guía con el fondo musical de la canción de Braulio "Canción para mi pueblo".

Media hora antes tuvo lugar en San Roque el acto público de inauguración del rótulo de la calle que el Ayuntamiento le dedicó en su reunión del 31 de julio de 2006, su calle natal, la hasta entonces Avenida de España, que pasó a denominarse CALLE CRONISTA PEDRO GONZÁLEZ-SOSA.

VILLANUEVA DE LA SERENA (BADAJOZ) - CENTRO EDUCATIVO MUNICIPAL "JESÚS GARCÍA TRUJILLO"
Centro Educativo Municipal de Villanueva de la Serena

    El Centro Educativo Municipal de Villanueva de la Serena pasó a denominarse "JESÚS GARCÍA TRUJILLO" por aprobación en pleno de la Corporación Municipal de Villanueva de la Serena, celebrado el 4 de abril de 2008, en reconocimiento y homenaje póstumo a quien Cronista Oficial de la ciudad.

JESÚS GARCÍA TRUJILLO fue CRONISTA OFICIAL DE LA VILLANUEVA DE LA SERENA hasta la fecha de su fallecimiento en diciembre de 2007.

GARCÍA TRUJILLO fue durante muchos años técnico de la secretaria general del Ayuntamiento de Villanueva y secretario particular de varios alcaldes como Luis del Pueyo o Manuel Romero Cuerda, así como secretario general sustituto en el Consistorio.

El Ayuntamiento le encargó el diseño de los que son hoy escudo y bandera municipales, y que fueron adoptados oficialmente por acuerdos de pleno del 17 de septiembre de 1956 y del 30 de diciembre de 1981, respectivamente.

ALICANTE - CALLE DEL ESCRITOR ENRIQUE CERDÁN TATO
Descubrimiento de la placa Calle del escritor Enrique Cerdan Tato

    Enrique Cerdan Tato, Cronista Oficial de Alicante.

VALVERDE DEL FRESNO (CÁCERES) - CALLE D. ENRIQUE DE AGUINAGA LÓPEZ
D. Enrique de Aguinaga López acompañado de su familia en Valverde del Fresno (Cáceres), junto a la placa de la calle que lleva su nombre.

    El Ayuntamiento de Valverde del Fresno (Cáceres) decidió, en sesión plenaria, otorgar el nombre de una de sus calles al Excelentísimo Señor Don Enrique de Aguinaga, catedrático emérito y DECANO DE LOS CRONISTAS DE MADRID.

Con tal motivo, el 18 de junio de 2005, se celebró un acto público en el citado pueblo, a fin de agradecer, por parte del ilustre hijo del lugar, el gesto que tuvo a bien decidir la Corporación Municipal.

Un grupo de amigos y compañeros se reunieron en Valverde ese día, a las ocho de la tarde, en una sencilla ceremonia.

SEGOVIA - CALLE DEL CRONISTA LECEA
Placa cerámica de la Calle del Cronista Lecea, en Segovia.
Calle Cronista Lecea.

    CARLOS LECEA GARCÍA, abogado y publicista, nació en Segovia en 1835. Siguió la carrera de derecho, que hubo de abandonar luego por motivos de salud fijando su residencia en Segovia. No por eso dejo el cultivo de las letras.

La Real Academia de la Historia, estimando su labor histórica, lo nombró individuo correspondiente.

El municipio segoviano le confirió el honorífico cargo de CRONISTA DE LA CIUDAD, y por ella y su distrito electoral fue diputado a Cortes en 1891 y 1892.

El pontífice León XIII le condecoró por sus escritos religiosos y sus servicios a la Iglesia, y por los que prestara al Estado en numerosas juntas y comisiones gratuitas le agradeció el gobierno de Su Majestad en 1901 con la gran Cruz de Isabel la Católica.

Frutos de sus tareas fueron, además de multitud de folletos, memorias, estudios, biografías y prólogos literarios, las obras siguientes: “El Alcazar de Segovia, su pasado, su presente, su destino mejor”; “Estudio histórico acerca de la fabricación de moneda en Segovia desde los celtíberos hasta nuestros días”; “El licenciado Sebastián de Peralta, bosquejo histórico-biográfico”; “La Comunidad y Tierra de Segovia, estudio histórico-legal acerca de sus orígenes, extensión, propiedad y derechos”; “La cueva de Santo Domingo de Guzmán; “Recuerdos de la antigua industria segoviana”; “Apuntes para la antigua historia jurídica de Segovia”; “La Iglesia del Corpus Cristi, antigua sinagoga”; “Relación histórica de los principales Comuneros segovianos”; “Monografías segovianas”; “Alvar Yáñez”; y “ “Vindicación histórica”.

GETAFE (MADRID) - PLAZA MANUEL DE LA PEÑA, CRONISTA OFICIAL DE GETAFE
Ròtulo de la Plaza Manuel de la Peña, Cronista Oficial de Getafe.
Vista de la Plaza Manuel de la Peña, Cronista Oficial de Getafe.

    El 17 de mayo de 2003, tal como reza la placa de bronce, obra del escultor Domingo Gil, nuestro compañero MANUEL DE LA PEÑA RODRÍGUEZ, CRONISTA OFICIAL DE GETAFE fue distinguido por el Ayuntamiento de la población, al dar su nombre a una plaza.

La plaza esta situada entre las calles de "El Barco" y "La Empedrada", en pleno centro de la población.

Al acto asistieron las autoridades locales, asociaciones, representaciones diversas y numeroso público.

ZARAGOZA - BUSTO DEDICADO AL CRONISTA OFICIAL ANTONIO BELTRÁN EN LA PLAZA SAN FRANCISCO

    La plaza San Francisco de Zaragoza cuenta con un monumento dedicado a la figura de Antonio Beltrán. El busto, esculpido por Paco Rallo en la que fue su última obra, mira hacia la Universidad de Zaragoza, institución a la que Beltrán dedicó gran parte de su vida profesional.

Antonio Beltrán fue doctor en Filosofía y Letras, licenciado en Derecho, catedrático de Arqueología, Epigrafía y Numismática, además de catedrático de Prehistoria y director del Museo de Zaragoza entre los años 1956 y 1974.

Aunque Antonio Beltrán nació en la localidad oscense de Sariñena en el año 1916, la ciudad de Zaragoza tiene que agradecer a Antonio Beltrán Zaragoza muchos méritos, entre ellos, sus desvelos por sacar a la luz el riquísimo patrimonio arqueológico de la ciudad y sus esmerados textos como CRONISTA DE LA CIUDAD, así como la idea de impulsar la ofrenda de flores a la Virgen del Pilar, una de las principales señas de identidad en Zaragoza y en el acto civil más multitudinario.

La cultura popular aragonesa debe a Antonio Beltrán, parte de su supervivencia, por este motivo, el Ayuntamiento de Zaragoza expresó su agradecimiento nombrándole hijo predilecto y concediéndole la Medalla de la ciudad.

IBIZA (BALEARES) – MONUMENTO A MOSÉN ISIDORO MACABICH I LLOBET, CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD (1883-1973)
IBIZA. Monumento a Isidoro Macabich en la plaza Sa Carrozza
IBIZA. Detalles del monumento a Isidoro Macabich, Cronista Oficial de Ibiza. Obra de Francisco López.

    El monumento se encuentra situado en el paseo de Sa Carroza, nada más pasar la Plaça de Vila y antes de llegar al Baluarte de Santa Lucia, ciudad de Ibiza.

La estatua en su nombre, obra de Francisco López, fue erigida en honor de este gran hombre admirado en toda Ibiza. El monumento está situado bajo la sombra del eucalipto al que dedicó uno de sus escritos. El poeta vivía en una de las casas que se encuentran a espaldas del monumento.

El CRONISTA OFICIAL y poeta ibicenco ISIDORO MACABICH I LLOBET nació en la ciudad de Ibiza el 10 de septiembre del año 1883, en el seno de una familia medianamente acomodada. La rama materna era ibicenca y antigua, pero el linaje Macabih -que desapareció de la isla con su muerte- tenía orígenes lejanos, probablemente eslavos. No obstante esta procedencia, la familia de de su padre debió “enraizarse” hacía tiempo en España porque su abuelo Isidor Macabich i Pavía, oficial de marina, era natural de Cartagena.

Después de recibir una educación primaria más o menos normal, ingresó, muy joven aún, en el seminario diocesano. Su vocación religiosa, un poco influida inicialmente, tal vez, por algunos problemas familiares, maduró con el tiempo y se confirmó con la ordenación sacerdotal en 1907.

Esta educación eclesiástica, recibida sobre todo en Ibiza (obviando una corta estancia en la localidad catalana de Figueres (Girona), sin pasar por la universidad, marca los límites y la magnitud del esfuerzo que representa su obra en todos los campos.

Durante los años de seminario ya se habían comenzado a manifestar las aficiones históricas y poéticas que veríamos desplegarse después. Como sacerdote, continuaría igualmente las actividades de proyección pública que había iniciado de seminarista: escuelas nocturnas gratuitas, asociaciones religiosas, culturales o, incluso, sindicales, etc. ISIDORO MACABICH fue un sacerdote “militante”, en la efervescencia social y política que desembocaría en la gran tragedia de la guerra civil española, que enfocó siempre desde una perspectiva marcadamente decantada a la derecha. Esto le valió, pasado el conflicto, las simpatías de los círculos oficiales.

MACABICH fue nombrado en el año 1941 “Hijo Ilustre de la ciudad de Eivissa”, y en 1943 “CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD”. Canónigo archivero de la Catedral, Redactor Jefe –honorario-, del ”Diario de Ibiza”, Académico Correspondiente de la de la Historia, Encomienda de Alfonso X el Sabio... Fue catalogado como “el que más luz arrojó, en su momento, sobre la cultura y la historia de las Pitiusas”.

Fue un gran historiador y poeta, costumbrista e investigador, nos legó un conjunto de obras, tales como su monumental "Historia de Ibiza" , "Es feudalisme a Eivissa" , "Santa María la Mayor. Los cronistas". Durante su vida alterno su vida dedicada a la Iglesia y su vida dedicada a la cultura. Falleció en 1973.

YECLA (MURCIA) - CALLE HISTORIADOR MIGUEL ORTUÑO
Placa de la calle HISTORIADOR MIGUEL ORTUÑO.
Perspectiva de la calle HISTORIADOR MIGUEL ORTUÑO dedicada por el Ayuntamiento de Yecla en el año 1988.

    MIGUEL ORTUÑO PALAO, CRONISTA OFICIAL DE YECLA (MURCIA), desde el año 1984.

Fue reconocida la labor histórica por su ciudad natal dando su nombre a un colegio en 1985, y en 1988 a una céntrica calle.

Nacido en Yecla en 1924. Es Licenciado en Filosofía y Letras, Catedrático de Lengua y Literatura Españolas en Institutos. Fue Director de la Casa Municipal de Cultura. Es Miembro de número de la Real Academia de Alfonso X el Sabio, de Murcia, y Medalla de Oro de la Ciudad.

Escritor fecundo y conferenciante, tiene en su haber multitud de artículos sobre la población y de sus figuras históricas, además de reseñas biográficas y biblio¬gráficas.

Une a su condición humanística de la docencia, un entrañable concepto de la mistad y compañerismo. Atiende a cuantas consultas que sobre datos históricos, sociales y costumbristas se les solicitan. Asiduo a nuestros Congresos, siempre demuestra sus dotes de charlista intercambiando datos e ideas con el resto de compañeros.

Ha realizado trabajos de investigación sobre temas literarios (Azorín, Castillo-Puche, ...) y sobre todo, los aspectos de la historia local. Entre sus libros figuran:

"Yecla y su Caja de Ahorros" (1972)

"La vida de Yecla en el siglo XVIII" (1979)

"Las calles de Yecla" (1982)

"El cura-Obispo" (1982)

"Historia de Yecla para escolares" (1985)

"El Habla de Yecla" (1987)

“Yecla día a día" (1991)

CASTELLÓN - CALLE CRONISTA REVEST
CASTELLÓN. Placa de la calle Cronista Revest. FOTO: José Martí Coronado
CASTELLÓN. Vista general de la calle Cronista Luis Revest Corzo. FOTO: José Martí Coronado

    (Textos extraidos de la "Gran Enciclopedia Valenciana" Levante EMV)


Luis Revest Corzo, Cronista oficial de la Ciudad de Castellón y archivero municipal (1892-1963). Cursó estudios en la ciudad de Valencia, siendo discípulo del también cronista y Archivero de la Catedral de Valencia, Roque Chabas.

En el año 1913 ingresó en el Cuerpo Facultativo de archiveros Bibliotecarios y Arqueólogos. Fue uno de los promotores de la Sociedad Castellonense de Cultura, en la que desempeñó los cargos de Archivero y Secretario General desde su fundación en 1919.

Entre sus muchas obras cabe destacar: Notas trecentistas (1379-1384). La llengua valenciana. Notes per al seu estudi ui conrreu (1930). La enseñanza en Castellón de 1374 a 1400 (1930). Hospitales y pobres en el Castellón de otros tiempos (1947). Llibre de Ordinacions de la vida de Castelló de la Plana y Goigs en llaor de la Mare de Deu del LLedó.

YECLA (MURCIA) – COLEGIO PÚBLICO “ MIGUEL ORTUÑO”
Fachada del Colegio Público “Miguel Ortuño”, que desde 1985, imparte enseñanza en Yecla (Murcia).

    El Colegio de Educación Infantil y Primaria (C.E.I.P.) "MIGUEL ORTUÑO", lleva el nombre del Cronista Oficial de Yecla desde el año 1985. Se encuentra al norte de la ciudad de YECLA, en la Calle Salzillo, entre las de Molino y Cruz de Piedra.

Entre arbolado, zonas ajardinadas y amplias áreas de recreo, cumple con satisfacción su cometido.

Para el curso 08/09 dispondrá de 9 aulas de educación primaria y 1 aula de preescolar.

CÓRDOBA - PLACA DEDICADA A FRANCISCO DE BORJA PAVÓN Y LÓPEZ, CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE CORDOBA Y DE SU PROVINCIA, EN LA CASA DONDE NACIÓ
Placa en honor de Francisco de Borja Pavón y López,Cronista Oficial de la Ciudad de Córdoba y de su Provincia.
Casa donde nació en 1814 Francisco de Borja Pavón y López.

    FRANCISCO DE BORJA PAVÓN Y LÓPEZ, escritor, académico y farmacéutico entre otros, nació el 10 de octubre de 1814 en el Barrio de la Magdalena. Sus padres fueron Rafael Mariano Pavón, farmacéutico Encarnación López.

Estudia entre otros, en las Reales Escuelas Pías así como en el Seminario de San Pelagio, pero su interés en la literatura, hace que se le recomiende abandonar la carrera eclesiástica para hacer la misma que su padre había emprendido, viajando hasta Madrid en el año 1833 donde estudia hasta el año 1837, fecha en la que regresa a Córdoba con su título de farmacia. Se incorpora así a la llamada por la población de Córdoba Botica de San Antonio, que su padre había abierto diez años antes en el año 1828.

Amante de las letras y de los viajes amasó una notable biblioteca compuesta por más de 3.500 volúmenes de los cuales donó muchos en vida. Ingresa en la Real Academia el 10 de marzo de 1841, asimismo, fue uno de los fundadores del Diario de Córdoba fundado en el año 1849 junto a Fausto García Tena.

Fue miembro de numerosas sociedades, correspondiente de diferentes academias así como socio de diferentes instituciones tanto históricas, farmacéuticas, entre otras.

El 6 de enero de 1887 fue nombrado CRONISTA DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA por parte de la Diputación y el 20 de abril de 1891 Hijo Predilecto y CRONISTA DE CÓRDOBA por parte del Ayuntamiento. Fue director del Museo Arqueológico de Córdoba desde 1896 hasta 1897.

Fallece el 21 de septiembre de 1904 en la ciudad de Córdoba.

CASTELLÓN - CALLE DEL CRONISTA ROCAFORT
Placa de la Calle Cronista Rocafort, Castellón.
Vista general de la Calle Cronista Rocafort, Castellón.

    (Textos extraídos por José Martí del reescrito de JOSEPH ROCAFORT VISA copiado de “SERES HUMANOS DE CASTELLÓN”, de Salvador Bellés)


El Cronista José Rocafort, religioso del convento de San Agustín del siglo XVIII, nacido y fallecido en Castellón, relata en su crónica “Libro de las Cosas Notables de la Villa de Castellón de la Plana, 1762-1818” las fiestas, vidas y costumbres de la época que le tocó vivir. Nació el 28 de agosto de 1736, hijo de José Rocafort y Josefa Visa, matrimonio con doce hijos, seis varones y seis chicas, de entre los que el agustino fue el quinto, y tercero de los hombres.

La cercanía al domicilio familiar del convento de padres agustinos fue la causa de su asidua asistencia a la iglesia desde temprana edad, acudiendo para ayudar a la celebración de los oficios. Esto despertó su vocación que más adelante pudo encauzar en el mismo convento, en las aulas de aquel "curso de Filosofía en el que concurren con los religiosos muchos hijos de vecinos", del que escribió el Padre Vela.

Hay referencias de que en 1761 viste aún el hábito de coro y dos años después ya aparece ordenado sacerdote. Otros datos nos dicen que en 1771, es decir, a los 35 años, predicó el sermón del día de San Agustín, con motivo de la inauguración del retablo mayor de la iglesia del convento.

La propia actividad del Padre Rocafort va reflejándose a través de su crónica. A los 70 años, intervino en los conflictos y alteraciones que los acontecimientos políticos provocaron en 1808. Admirado y respetado por todos, se aceptó su arbitraje en el tema por su juicio ecuánime y severo. La entrada definitiva de los franceses el 21 de septiembre de 1811 obligó a los religiosos a abandonar el claustro y, durante tres años la Comunidad permaneció disuelta; el hospital de Trullols amparó a los agustinos enfermos, otros se albergaron en Lledó y algunos, como Rocafort encontraron hospedaje en casa de sus propios hermanos o familiares.

Restituido el convento a los religiosos en 1814, el Padre Rocafort siguió escribiendo su crónica hasta dos días antes de su muerte, el 28 de mayo de 1818, a los 82 años de edad.

La lectura de la crónica de José Rocafort nos ofrece con minuciosidad las fiestas con motivo de la proclamación de reyes, también las capeas y los fuegos de artificio, los proyectos para el trazado de calles, plazas y jardines o el nombre de las familias de aquel tiempo. Al respecto, escribió Codina: "En aquella celda del convento de San Agustín, fundado en los días del Conquistador, junto a alguna ventana hasta la que debieron llegar las ramas del severo y centenario ciprés plantado en la luna del claustro mayor, empezó sin duda fray José Rocafort, hijo de la Villa y del Convento, a escribir las cosas notables sucedidas en Castellón desde el año 1762. Y lo hace sin nada imaginativo, ya que escribe puntualmente cuanto ha visto o le han referido".

SOLLANA (VALENCIA) – CALLE DE JUAN MOLERES IBOR, CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA
Rótulo de la calle dedicada en Sollana a Juan Moleres Ibor, Cronista Oficial de la Villa.
Juan Moleres Ibor, Cronista Oficial de Sollana (Valencia), junto a José Martí, Cronista Oficial de Azuébar y Chóvar (Castellón), ante el rótulo.

    [Texto de José Martí Coronado, Cronista Oficial de Azuébar y Chóvar (Castellón)]


Juan Moleres Ibor nació en la localidad de Sollana (Valencia) el día 14 de diciembre de 1926, así que cuenta pues con ochenta y un años es Licenciado en Derecho, abogado.

El 20 de febrero del año 2003, en el Pleno de la Corporación Municipal del Ayuntamiento de Sollana (Valencia), reunido en sesión Extraordinaria acordó por unanimidad la dedicación de una vía pública rotulada con el nombre del Cronista Oficial de Sollana, Juan Moleres Ibor. Además se acordó en el mismo pleno: Iniciar el expediente para otorgar al Cronista la medalla de oro de la Villa y Nombramiento de Hijo Predilecto de Sollana.

El día 27 de julio de 2004, justo el año que cumplía 50 años como Cronista Oficial de Sollana, se descubrió la placa de la calle que lleva su nombre, recibiendo un gran homenaje por parte del Ayuntamiento de Solana, conciudadanos, diversas autoridades, amigos y colegas cronistas. Actos de homenaje a los que me cupo el honor de asistir, pudiendo dar fe de la multitudinaria asistencia y de la sinceridad de los elogios que recibió en todo momento mi estimado amigo el entrañable Juan Moleres.

El Cronista Oficial de Sollana, Juan Moleres Ibor es, además, Vicepresidente de la Asociación de Cronistas Oficiales del Reino de Valencia, Secretario de la sección valenciana de la Asociación Amigos de los Castillos, Miembro de la Real Asociación Española de Cronistas.

Relacionar la densa producción intelectual de este sollanero ejemplar ocuparía gran parte de esta sección, destacando su `Historia de Sollana y La Casa de la Vila´, además, de multitud de artículos de investigación. Quedando constancia de todo ello, en la inscripción de la placa de plata que le otorgó el Ayuntamiento de Sollana y que entre otros enunciados expone: “A Juan Moleres Ibor, en reconocimiento a su continuado trabajo de investigación histórica, llevado a cabo con incansable esfuerzo a lo largo de medio siglo por recuperar de las nieblas de la memoria la historia de Sollana”.

Enhorabuena por una vida ejemplar.

VALENCIA – PLAÇA DEL CRONISTA FRANCESC DE P. MOMBLANCH
Arriba: Plaza del Cronista. Abajo: pronunciando una alocución, entre otros el Barón de Terratreig. / FOTOS: J. Martí Coronado
Arriba: Placa cerámica de Manises de la Plaza Cronista Momblanch y Gonzálbez. Abajo: familiares. / FOTOS: J. Martí Coronado y J.L. Lindo

    Texto: José Martí Coronado. Vicesecretario segundo de la Asociación de Cronistas Oficiales del Reino de Valencia. Cronista Oficial de la Villa de Azuébar y de Chóvar.


Dicen que la idiosincrasia de una persona viene determinada por su linaje, el sabio refranero español es profuso en ejemplos que ratifican esta aseveración. De entre todos, el más conocido y esclarecedor es aquel que dice “de tal palo tal astilla”. La expresión española hace referencia a la similitud existente entre padres e hijos, a la herencia genética.

Pues bien, con todo el respeto, el que esto subscribe - por cuestiones de edad - no tuvo la suerte de conocer el “palo”, sin embargo, sí me honro en conocer su “astilla”, es decir, al hijo de Francisco de P. Momblanch y Gonzálbez. Así, que conociendo todas las virtudes que atesora Fco. P. Momblanch García, fundamentalmente su inconmensurable humanidad, uno acierta a entender los elogios de todos aquellos que conocieron de cerca a su padre y, además, comprende lo que este insigne valenciano significó para la historia de nuestra Comunidad.

D. Francisco de Paula Momblanch y Gonzálbez, nació en Alcoy, el 18 de octubre de 1892, fue hijo de D. Francisco de Paula Momblanch Gonzálbez, notario de Alcoy, y de Dª Desamparados Gonzálbez Bono; ambos naturales de la localidad de Muro.

Tras la prematura muerte de D. Francisco, su viuda Dª Desamparados y sus dos hijos, Francisco y Amparo, regresaron a su residencia de Muro. En esta localidad D. Francisco de Paula Momblanch y Gonzálbez, inició sus primeros estudios en el parvulario de las Hermanas Terciarias Franciscanas. Posteriormente se trasladaría a Valencia para cursar el Bachillerato y el magisterio docente que ejerció en Burriana y en Benillloba, en esta última localidad conoció a la que luego sería su mujer, Dolores García Segura.

Instalado definitivamente en Valencia, ingresó por oposición en la Caja de Ahorros de Valencia, siendo Director de la sucursal de los poblados marítimos. Tras la desgraciada guerra civil y a pesar de la dura posguerra, su férrea voluntad le llevó a cursar estudios en la Facultad de Derecho de Valencia, logrando posteriormente el Doctorado. Consagró toda su vida a la profesión de abogado y la investigación histórica, aún debiendo ensalzarse sus tres grandes pasiones: el amor a su familia, a Valencia y a su querido pueblo de Muro.

El 3 de enero de 1949, fue nombrado Cronista Oficial de Muro e Hijo Adoptivo de esta localidad alicantina. Antes y después de su nombramiento como Cronista, una prolija labor investigadora inunda el currículo de D. Francisco y del que considero pertinente mencionar aquí, entre otros: Influencia política de San Vicente Ferrer (1919), La segunda Germanía del Reino de Valencia (1957), Al-Azraq, capitán de moros (1977). La tradición y las guerras carlistas: Carlos V (1929), Historia de la Villa de Muro (1959), Historia de la Albufera de Valencia (1960), Cien abogados ilustres del Reino de Valencia (1961), El obispo inquisidor fray Juan de Ungiera (1966), Virgen de los Desamparados, Patrona de Muro de Alcoy (1969), etc.

Entre otros cargos fue: Presidente de la Asociación de Cronistas Oficiales del Reino de Valencia (década de los 50) Académico de la Real Academia de la Historia (1959), Académico de la Academia de Jurisprudencia y Legislación y Académico de Número de la hoy Real Academia de Cultura Valenciana. Distinguido con la Encomienda de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio y la Cruz distinguida de Primera Clase de San Raimundo de Penyafort. El 15 de agosto de 1965, el Ayuntamiento de Muro de Alcoy, rotuló una calle en su nombre, de la que trataré en otra ocasión. Así mismo, el Ayuntamiento de Valencia, rotuló una plaza con su nombre, de la que aquí informó y es motivo del homenaje en este apartado de la página web de la RAECO.

Falleció D. Francisco, en su despacho de abogado en la Calle de la Paz de Valencia, el 17 de abril de 1980, cuando se encontraba realizando un trabajo de investigación referente a su querida localidad de Muro.

Para tratar de discernir la importancia de este ilustre valenciano, quisiera añadir las palabras de elogio hacia su persona que refirió mi querido amigo, respetado profesor y maestro de tantas cosas, D. Santiago Bru i Vidal, quien en su “Semblanza de un intelectual”, decía de nuestro personaje: “la sola mención del nombre de D. Francisco de Paula Momblanch y Gonzálbez despierta en mi tal cúmulo de remembranzas y gratas evocaciones que resulta harto difícil poner freno a la extensa teoría de recuerdos dignos de rememoración”.

Obligado a poner punto y final a este escrito, por las consabidas razones de espacio, concluyo el mismo recordando que los prohombres valencianos perpetuarán su presencia, más allá de la muerte, mientras continúen vivos en la memoria de alguno de nosotros. Por ello, eterno recuerdo a la memoria de D. Francisco de Paula Momblanch Gonzálbez, insigne valenciano.

SAGUNTO (VALENCIA) - AVENIDA Y CALLE A SANTIGO BRU I VIDAL
Sagunto (Valencia). Carrer Cronista Bru i Vidal.
Sagunto (Valencia). Avgda. Cronista Bru i Vidal.

    Texto y Fotos: José Martí Coronado, Cronista Oficial de Azuébar y Chóvar (Castellón)


SANTIAGO BRU I VIDAL, hijo de Santigo y Pepita, nació el día 29 de julio de 1921 en Sagunto (donde falleció el 11 de noviembre de 2000), en esta ciudad cursó sus primeros estudios en las escuelas de Don Cipriano y posteriormente de Don José Lerma. Ya por aquel entonces descubrió su afición por la literatura seguramente escuchando “les cançonetes” populares y que más tarde se convertirían en excelentes “versets” que era como, en ocasiones, denominaba a su obra poética, obra que siempre firmó como Jaume en contraposición a sus estudios de historia en los que figuraba su nombre en castellano, Santiago. Como muestra de este temprano interés por les “cançonetes” el libro de poemas para niños, titulado “Glorieta i altres poemes per a infants”, en el que toma como punto de partida los juegos y las canciones populares de su infancia y que servirían para facilitar entre los más pequeños el aprendizaje lingüístico valenciano.

Cuando comenzó la guerra civil en 1936 tuvo que dejar casa y amigos, trasladándose con su familia a Faura, lo que supuso que como todo hijo de vecino tuviera que sufrir aquella brutal guerra civil y además la no menos cruel posguerra. Con toda verosimilitud a parte de ese periodo de su vida se refiere en algunas estrofas de su composición “Adéu, pare” poema escrito a la muerte de su padre, en torno al año 1971, unos extraordinarios versos que afloran la verdad con mayúsculas del sentimiento al progenitor desaparecido: “… Em vénen els records d´aquella guerra; que pasarem, on tants i tants morien; i tu callat, consirós, circumspecte; ens donaves l´exemple del queviure; conformat, ferm, atent a l´espectacle de la fam, de la mort, de la desferra. I el consell no mancava cada dia…”.

Acabada la guerra civil y una vez estudiado bachiller en Valencia, cursó y terminó sus estudios de magisterio en Castellón y más tarde, en Valencia, los de Licenciado en Filosofía y Letras, según reza en una tarjeta de visita de la época (1964). Aquí comenzó una etapa en su vida que el recordaba como de subsistencia, pues nunca escondió que no deseaba dedicarse a la docencia, su verdaderas vocaciones, fueron la poesía y la historia, ésta última en su vertiente investigadora.

Ejerció como profesor de niños discapacitados (sordos) y posteriormente como profesor en el Instituto de Bachiller de Godella aquí es donde tuve la suerte de ser su alumno, mi primer profesor de Historia. Él supo inculcarnos el interés por la materia con su peculiar y acertado modo de entender la asignatura, no siempre coincidente con los textos oficiales, entre otras cuestiones nos enseñó que el estudio de la historia requería algo más que una simple lectura lineal de los acontecimientos, y que frecuentemente se nos presentaba al malvado como héroe y viceversa.

Entre todas estas cuestiones destacar un aspecto biográfico de trascendencia, SANTIAGO BRU casó con Angels Ripollés, con la que tuvo dos hijos. De lo que ella significó en su vida nos restan testimonios personales y escritos, en “Quan jo me´n vaja” refiere en una de sus estrofas: “…Vull descansar allí…Solament junt a la meua esposa, la mare dels meus fills, la dona bona que consagrà la seua vida al signe d´anular-se per ser la meua guarda – i mare vostra, fills, la mare vostra – la maua mà, el meu pit, la meua força…”.

El gran interés y admiración que siempre ha suscitado la figura de SANTIAGO BRU I VIDAL en todos los ámbitos culturales de estas tierras valencianas es fácilmente comprensible sobre todo si atendemos a su abundante obra poética e histórica, pues supone un importante legado para las futuras generaciones. Resaltando también muy especialmente su prolija y premiada obra poética. Además no debemos olvidar su generosa contribución en pro del consenso social en unos años muy difíciles para nuestra convivencia ni tampoco obviar la inconmensurable calidad humana de este ilustre valenciano.

¿Para cuándo una vía pública en la ciudad de Valencia, rotulada con el nombre del que fuera su Cronista Oficial Santiago Bru i Vidal?

Algunos cargos desempeñados y reconocimientos:

Doctor en Historia por la Universidad de Valencia, CRONISTA OFICIAL DE LAS CIUDADES DE VALENCIA (1973) Y SAGUNTO (1952), PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE CRONISTAS DEL REINO DE VALENCIA, Presidente de la Sección de Historia i Arqueología de Lo Rat Penat, Técnico superior del Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputación de Valencia, Jefe de Archivos, Bibliotecas y museos municipales del Ayuntamiento de Valencia. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia de Madrid, de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, Académico numerario de la Real Academia de Cultura Valenciana, Premio de las Letras Valencianas año 2000, etc.

Su obra poética, resumen: Ala encesa. Tres cançons de primavera. Retrobament. (Premio Valencia de poesía, 1959). Cant al meu poble. Ofrena lírica. Poeta en darrer cant. Sagunt: Fundació Municipal de Cultura Crit esperançat. Testimoni i ofrena, obra poètica completa I. Els (retrobats) poemes del 71. Kanèfora. Antologia poètica. Recer de tardor. Formó parte de un grupo de poetas y escritores, algunos de ellos formaron parte de la denominada generación poética de los cincuenta: Joan Fuster, Vicent Andrés Estellés, Fermí Cortés, Pere Mª Orts, A. Martínez Almela, Giménez Borja, Bartomeu Llorens, Maria Beneyto, Paco Burguera, Rafael Vilar, Joan Valls, Manuel Sanchis Guarner, Enric Valor o Miquel Dolç, etc.

Su obra histórica, resumen: Les terres valencianes durant l´època romana. La Valencia prerromántica de Alexandre Laborde. La casa de la ciutat. L´Ajuntament de València. Traza y ventura del Ayuntamiento de Sagunto, Toponomàstica major. Saguntum. L´Arxiu i Museu Històric de la ciutat de València. Las Rocas del Corpus y su refugio temporal de las atarazanas. El Camp de Morvedre en temps del cens de Floridablanca. La Lonja de Valencia y su entorno Mercantil. Obra completa, varios volúmenes, etc.

ÚBEDA (JAÉN) – PLAZA DEL CRONISTA CAZABÁN
Plaza Cronista Cazabán (Úbeda). / FOTO: Fco. Sala Aniorte
Rótulación de la Plaza del Cronista Cazabán. / FOTO: Fco. Sala Aniorte

    ALFREDO CAZABÁN LAGUNA (Úbeda, 1870 - Jaén, 1931) fue un escritor y periodista jiennense. Se le considera "EL GRAN CRONISTA OFICIAL" de la historia del Santo Reino.

Nació en una familia acomodada venida a menos. Tras obtener el título de Maestro de Primera Enseñanza se trasladó a Jaén donde, después de pasar por varios trabajos, se integró la Diputación Provincial. Desde la capital realizó una labor como periodista e investigador, que alternó con la escritura y la enseñanza, ya que ejerció como profesor en el internado de la Institución Teresiana en Jaén, a petición de Josefa Segovia. También fue director del Museo Provincial de Jaén y secretario vitalicio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País.

Dos veces contrajo matrimonio y murió el 14 de enero de 1931.

Su nombre está ligado al de la revista "Don Lope de Sosa", de la que fue fundador y director, y en la que escribió más de un millar de artículos sobre el arte, las costumbres y las tradiciones de Jaén. "Don Lope de Sosa" dejó de publicarse en 1930, poco antes de su fallecimiento.

Una placa recuerda la casa donde vivió, en el número dos de la calle Muñoz Garnica, la popular "calle Ancha". También existe una calle con su nombre que une las plazas del Pósito y del Deán Mazas, así como un retrato suyo en el Museo Provincial, obra de José María Tamayo, que le recuerda como el gran renovador de esta institución cultural.

La diputación provincial de Jaén convoca cada año los premios de investigación "Cronista Alfredo Cazabán", para temas sobre la historia y la cultura de la provincia del lugar.

ÚBEDA (JAÉN) – CALLE DEL CRONISTA MURO
Placa de la Calle Cronista Muro (Úbeda). / FOTO: Fco. Sala Aniorte
Vista General de Calle Cronista Muro (Úbeda). / FOTO: Fco. Sala Aniorte

    D. MANUEL MURO GARCÍA nació en Cazorla el 12 de Noviembre de 1867 siendo bautizado dos días más tarde por el Bachiller D. Francisco Tíscar Martínez. Fue su padre D. Manuel Muro, natural de Villoslada de Cameros (Logroño), comerciante, y su madre Dª. María Nicasia García, natural de Cazorla. Le fueron impuestos los nombres de Manuel Raimundo Diego y Millán y fueron sus abuelos paternos D. Isidro Muro y Dª. Braulia Pérez, naturales de Villoslada de Cameros. Los maternos D. Andrés García y Dª. Micaela Caravaca, de Cazorla. Padrino, D. Raimundo Muro Pérez, comerciante, también logroñés. Muere en Úbeda, ciudad a la que tanto quiso, el 20 de Julio de 1929.

Ejerció la abogacía en Úbeda en la que estaba doctorado, Licenciado en Filosofía y Letras y Derecho Canónico y Civil. Juez Municipal de Úbeda, fue distinguido con el ingreso en la Orden de Isabel la Católica en calidad de caballero. Fue miembro de las academias de Bellas Artes de San Fernando y de la Real de la Historia, presidente de "Sociedad de amigos del Arte y socio de Mérito de la Sociedad Económica de Amigos del País", de Jaén. En 1926 nombrado Académico Conservador de la Comisión de Monumentos Históricos-Artísticos, destacándose en el campo de la poesía y de la literatura. En 1902 ve la luz su novela "PASIÓN SERRANA", y el Ayuntamiento de Úbeda en la sesión de 30 de julio acuerda adquirir 25 ejemplares en diez duros. En el campo de la política fue Diputado Provincial.

Por muerte de Garrido es nombrado CRONISTA OFICIAL DE UBEDA. Dice el cabildo de 2 de Marzo de 1910: "El Concejal Sr. Pérez Almagro propuso al Ayuntamiento que en atención de haber fallecido D. Luis Garrido La Torre que con tanto acierto había desempeñado el cargo de CRONISTA de esta ciudad, se nombra para el mismo a D. MANUEL MURO GARCÍA, tomando en cuenta las brillantísimas condiciones que reunía para el desempeño del cargo, adhiriéndose a dicha propuesta el concejal D. Manuel Ráez Quesada. El Ayuntamiento, previa manifestación de complacencia por la proposición presentada por el Sr. Almagro y hecha suya por el Sr. Ráez; tomando en cuenta los especiales méritos literarios del letrado D. MANUEL MURO GARCÍA, rebelados en sus variadas y múltiples producciones en verso y prosa publicadas honrando asimismo con su envidiable erudición la cultura de esta muy noble y muy leal Ciudad de Úbeda acordó por unanimidad como se propone dándole copia literal de este acuerdo y de la proposición que la motiva".

A MURO GARCÍA se debe la declaración de "Monumento Nacional" de la Plaza de Santa María y Hospital de Santiago entre otros. En cabildo de 18 de enero de 1928: "Acuerdan imprimir el informe dirigido por el CRONISTA MURO, al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes en solicitud de que sea declarada Conjunto Monumental la Plaza de Santa María así como otros trabajos hechos por el mismo sobre la declaración de monumentos arquitectónicos-artísticos de las iglesias de Santa María, San Pablo y San Nicolás, y que todo esto se ilustre con grabados que representen los monumentos descritos".

En cabildo de 23 de marzo de 1928 insisten: "Se acuerda aceptar el presupuesto formulado por la Casa Espasa Calpe para la edición del folleto de los informes elevados por la Comisión provincial de monumentos a la Dirección General de Bellas Artes, suscrito por el Cronista de esta Ciudad, Don MANUEL MURO sobre declaración de monumentos arquitectónicos de varias iglesias y sobre conjunto monumental-artístico de la Plaza de Santa María. Se abonarán a Espasa Calpe seiscientas siete pesetas y cincuenta céntimos por mil ejemplares.

SENTIMIENTO DE LA CORPORACIÓN POR LA MUERTE DE MURO

"En mérito a los altos y relevantes cualidades que adornaban al CRONISTA DE UBEDA D. MANUEL MURO GARCIA, cuyos desvelos y entusiasmos se cifraron en enardecido cariño a nuestra ciudad haciendo que su nombre y su historia monumental sea conocida hoy de todos los centros de arte y regiones españolas aparte de concurrir en él innumerables y bellas condiciones que seria prolijo enumerar, se acuerda por unanimidad en nombre de la Corporación plena cuyo sentir se asocia al de esta comisión permanente, hacer constar en acta el más profundo pesar por el fallecimiento de tan ilustre Cronista y que del presente acuerdo se dé traslado a su respetable viuda". En esta ocasión Úbeda hace honor a su hidalguía y en 21 de julio de 1930 el Ayuntamiento descubre una placa con el nombre de "PLAZA DEL CRONISTA MURO GARCIA".

ÚBEDA (JAÉN) - CALLE CRONISTA PASQUAU
Rótulo de la Calle Cronista Pasquau. / FOTO: Fco. Sala Aniorte.
Vista general de la Calle Cronista Pasquau (Úbeda). / FOTO: Fco. Sala Aniorte

    JUAN PASQUAU GUERRERO fue un escritor y docente español de origen andaluz. Nacido el 21 de abril de 1918 en Úbeda, falleció el día 10 de junio de 1978 en Madrid. Gran parte de su producción literaria estuvo dedicada a Jaén y a su provincia.

Fue CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE ÚBEDA, que, en mayo de 1968, le nombró Hijo Predilecto, por acuerdo unánime de la Corporación Municipal. En su labor como periodista, fundó y dirigió la revista `Ubeda´, así como numerosos artículos en los diarios Jaén, Ideal y ABC.

Perteneció al Instituto de Estudios jienenses que, en 1971, le concedió el Premio `CRONISTA CAZABAN´. Fue elegido académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y recibió la Cruz de Orden Civil de Alfonso X el Sabio.

Su bibliografía se compone de libros como "Biografía de Úbeda", "En busca del hombre perdido", "2 Temas de Úbeda", "Todavía Corpus" y diversas recopilaciones de sus artículos periodísticos. El escritor da nombre, a partir de 1979, a la Biblioteca Municipal de Úbeda, donde fue archivero-bibliotecario. Asimismo, uno de los colegios de la localidad lleva su nombre.

ÚBEDA (JAÉN) – MONUMENTO A ALFREDO CAZABÁN

    ALFREDO CAZABÁN LAGUNA (Úbeda, 1870 - Jaén, 1931) fue un escritor y periodista jiennense. Se le considera "EL GRAN CRONISTA OFICIAL" de la historia del Santo Reino.

Nació en una familia acomodada venida a menos. Tras obtener el título de Maestro de Primera Enseñanza se trasladó a Jaén donde, después de pasar por varios trabajos, se integró la Diputación Provincial. Desde la capital realizó una labor como periodista e investigador, que alternó con la escritura y la enseñanza, ya que ejerció como profesor en el internado de la Institución Teresiana en Jaén, a petición de Josefa Segovia. También fue director del Museo Provincial de Jaén y secretario vitalicio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País.

Dos veces contrajo matrimonio y murió el 14 de enero de 1931.

Su nombre está ligado al de la revista "Don Lope de Sosa", de la que fue fundador y director, y en la que escribió más de un millar de artículos sobre el arte, las costumbres y las tradiciones de Jaén. "Don Lope de Sosa" dejó de publicarse en 1930, poco antes de su fallecimiento.

Una placa recuerda la casa donde vivió, en el número dos de la calle Muñoz Garnica, la popular "calle Ancha". También existe una calle con su nombre que une las plazas del Pósito y del Deán Mazas, así como un retrato suyo en el Museo Provincial, obra de José María Tamayo, que le recuerda como el gran renovador de esta institución cultural.

La diputación provincial de Jaén convoca cada año los premios de investigación "Cronista Alfredo Cazabán", para temas sobre la historia y la cultura de la provincia del lugar.

ÚBEDA (JAÉN) - CALLE CRONISTA JUAN DE LA TORRE
Placa de la Calle Cronista Juan de la Torre (Úbeda). / FOTO: Fco. Sala Aniorte
Vista general de la Calle Cronista Juan de la Torre. / FOTO: Fco. Sala Aniorte

    (Texto: José Manuel Troyano Viedma, “Cronistas Oficiales de la Provincia de Jaén a lo largo de la Historia”, en Elucidiario. Revista del Instituto de Estudios Jienenses. En prensa)


Juan de la Torre Ruiz nace en Úbeda, el 2 de diciembre de 1897 y muere en su ciudad el 1 de noviembre de 1993. Cronista de Úbeda desde el 28 de junio de 1983.

Fue uno de los Promotores y asistente a la Segunda Asamblea de Estudios Marianos de Úbeda (1985). Escritor fecundo, actor teatral, pues fue miembro destacado del grupo “Tirsos y Caretas”.

Como Poeta he de destacar su composición: El reloj y la Fuente. (Crónica de un tiempo que fue). Diario Jaén. Suplemento “Úbeda en Fiestas”. Septiembre de 1979. En ella relata una Crónica de una Úbeda, que asistía a la erradicación de la Fuente de la Plaza del Reloj –(que por cierto ha sido reinstaurada de nuevo y en el mismo lugar en 2006)- y que iniciaba con estos musicales versos: “¿Qué tiene el reloj, / que sus campanadas / no suenan alegres, / sino muy amargas. / Se marchó la fuente, / la del agua clara. / La que tantas veces / la sed nos templara. / Siempre frente a frente, / amor se brindaban; / cambios de sonrisas, / dulzura en palabras…”.

Juan de la Torre Ruiz fue un gran caballero y el primer director de "Tirsos" y actor en la capital de España. Una labor teatral en la que Rafael Bellón Zurita, en su dedicación escolar, ha realizado espléndidos montajes.

Por su intenso trabajo como poeta y por su cariño a la ciudad que le vio nacer el Ayuntamiento le dio su nombre a una de sus principales calles.

ÚBEDA (JAÉN) - CALLE DEL CRONISTA RUIZ PRIETO
Placa de la Calle del Cronista Ruiz Prieto (Úbeda). / FOTO: Fco. Sala Aniorte
Vista general de la Calle de Cronista Ruiz Prieto.

    (Texto: José Manuel Troyano Viedma, “Cronistas Oficiales de la Provincia de Jaén a lo largo de la Historia”, en Elucidiario. Revista del Instituto de Estudios Jienenses. En prensa)


Este Cronista de Úbeda falleció en dicha ciudad en 1901 y a juico del Cronista Juan Pasquau Guerrero: “hay que considerarle como el historiador por antonomasia de nuestra ciudad”. En 1898 fue nombrado Archivero-Bibliotecario del Ayuntamiento de Úbeda.

Su obra “Historia de Úbeda”, publicada en 1906, bajo la dirección del Cronista de la Provincia de Jaén, Alfredo Cazabán Laguna, es “base indispensable para cualquier estudio de investigación sobre esta ciudad”, declara hoy en día, junto a Baeza, Patrimonio de la Humanidad.

CAZORLA (JAÉN) - CALLE CRONISTA MEDARDO LAINEZ
Placa de la calle Medardo Lainez (Cazorla). / FOTO: Fco. Sala Aniorte
Vista general de la Calle Cronista Medardo Lainez, / FOTO: Fco. Sala Aniorte

    (Texto: José Manuel Troyano Viedma, “Cronistas Oficiales de la Provincia de Jaén a lo largo de la Historia”, en Elucidiario. Revista del Instituto de Estudios Jienenses. En prensa)


Medardo Láinez López fue, además de Cronista Oficial desde el 25 de enero de 1945, Doctor en Medicina. Nació en Cazorla el 28 de noviembre de 1873 y falleció en su pueblo natal el 22 de mayo de 1961). Su nombramiento fue realizado a propuesta del joven abogado Lorenzo Polaino Ortega, en ese año y que fue aceptada su proposición y recomendación hacia Láinez López por el Ayuntamiento. Estudio Bachillerato en Cazorla y la carrera de Medicina en Cádiz, donde se licenció en Medicina y Cirugía el 12 de octubre de 1897. Tras regresar a Cazorla se le nombró Médico Titular, donde existían seis plazas de médico. En ese cargo permaneció hasta su jubilación, el día 1 de junio de 1943 a la edad de 70 años, cumpliendo siempre con su objetivo profesional, la dedicación plena a Cazorla. Ello le valió el reconocimiento con el nombramiento de Miembro de la Real Academia de Medicina y la concesión de la Medalla de Plata al Mérito en el Trabajo el 2 de septiembre de 1956.

Tras ser nombrado Cronista Oficial en 1945 se dedicó con todo su saber y fuerzas a la investigación histórica, literaria y costumbrista de Cazorla y a registrar el devenir ciudadano en la citada Ciudad, como lo prueba el hecho de habernos dejado su Crónica de Cazorla, iniciada en 1949 y finalizada en 1953. A ella le siguieron Crónicas de feria a feria, escrita entre septiembre de 1954 y septiembre de 1960. Además divulgó “las típicas costumbres cazorleñas y las singulares modalidades léxicas serranas”, siendo de éstas últimas uno de los mejores conocedores de todos los tiempos y por ello varios autores, como José Montoto –que le dedicó un artículo en El Correo de Andalucía (Sevilla, 19/V/1958)- o Lorenzo Polaino Ortega –que le sucedió en el cargo de Cronista que él mismo instigó a su creación en 1945- con sus trabajos titulados: “Don Medardo”, en Guad-Rl-Kebir, nº 23, año VI, verano de 1961. P. 3 (Nota editorial cronológica) y “Don Medardo y Cazorla”, en Ibídem, nº 40, año X, otoño de 1965. P. 12.

Entre sus trabajos vamos a destacar los que siguen: Obras en colaboración.- El Adelantamiento de Cazorla. Medardo Láinez López, Lorenzo Polaino Ortega y Otros. Imprenta SAP. Madrid, 1935. Anécdotas cazorleñas. Medardo Láinez López y Miguel Polaino Gil. Leyendas cazorleñas. Medardo Láinez López y Agustín Salcedo. A nivel personal publicó su obra en revistas locales tales como: La Palabra; La Balanza; La Juventud; El Anuario del Adelantado o en La Defensa, donde publicó “Menos Política y más Higiene” (Cazorla, 26/X/1910). “La Diligencia del Guadalquivir. Recuerdos estudiantiles”, en Guad-El-Kebir, nº 2, año I, abril de 1956. P. 3. “La Taberna del Consolico. Vieja estampa de La Corredera”, en Ibídem, nº 18, año VI, primavera de 1960. P. 12.

Fue un hombre muy querido en Cazorla y a quien el Ayuntamiento le dio su nombre a una de sus calles: C/. Cronista Medardo Láinez. Fue Mayordomo de la Cofradía del Santísimo Cristo del Consuelo y recibió dos Homenajes: el primero el 27 de diciembre de 1947, con motivo de las Bodas de Oro de su profesión médica y el segundo, el 13 de enero de 1951, a iniciativa de sus paisanos por su trayectoria ciudadana y de profundas convicciones cazorleñas, pues siempre fueron “su norte y su guía San Isicio, la Virgen de la Cabeza y el Señor del Consuelo”. [Cfr. POLAINO-ORTS, Miguel. “Una recreación de estampas cazorleñas decimonónicas según notas de crónicas del Medardo Láinez López”, en Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, ISSN 0561-3590, nº. 153, 1, 1994, págs. 145-158. En este artículo se hace referencia a cuatro estampas cazorleñas: 1ª) El registro de Francisquito de Pachenche. 2ª) La Votación de D. Bruno. 3ª) El Diluvio Universal y 4ª) Soy Sastre y no puede ser. Todas ellas ocurridas y ambientadas entre el 12 de mayo de 1873, fecha en que se constituyó en Cazorla la Junta Revolucionaria Republicana y los finales del S. XIX].