FUE VALDETORRES LA AL MAWTIN DE LOS ÁRABES?

POR VALENTÍN CASCO FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VALDETORRES (BADAJOZ).

Hemos visto en anteriores publicaciones, que el actual enclave dónde está situado Valdetorres y sus proximidades, fue asentamiento de numerosas culturas.

Además, la aparición en nuestra localidad de una placa islámica que data del siglo X, junto a otros materiales aparecidos en un reconocimiento superficial , que proceden de esta misma etapa histórica y observando el terreno, sugiere que pudo haber existido un hábitat de la cultura islámica en una parte del casco urbano de Valdetorres, que tenemos identificada.

Un arqueólogo que ha estudiado bastante bien nuestra localidad y su entorno, sugiere que Al Mawtin pudo haber estado situada en Valdetorres.

La investigadora Maria Cruz Villalon, describe la placa islámica de Valdetorres:

» Esta placa labrada nos sitúa ante un documento singular, por encontrarse entre las contadisimas manifestaciones plásticas del Islam en Extremadura, que además expresa las relaciones con el Mediterráneo en el momento. Aunque está fragmentada, puede recomponerse en ella una composición cuádruple, con doble simetría, izquierda-derecha, arriba-abajo, formada por cuatro ciervos de idéntica constitución. El modelo de este tipo de animal, así cómo la composición de carácter simétrico, se encuentra el el arte fatimi, como demuestra una pieza de madera perteneciente a un artesonado que procede de El Cairo con la misma representación. Se sitúa está hacia el siglo X, etc…..»

En el libro:

El Condado de Castilla, 711-1038

La historia frente a la leyenda de Gonzalo Martínez Díez, nos ofrece la siguiente información:

«La campaña de Ordoño II nos es narrada con mucho mayor detalle por Ibn Hayyan, tomándola de al-Razi, por ella conoceremos el itinerario exacto de la expedición, los guías que llevaba y su engaño, y su éxito parcial.

Dice al-Razi:

«En este año salió el tirano Ordoño, hijo de Alfonso, rey de los leoneses. infieles, a quienes Dios maldiga, con sus mesnadas hacia tierras musulmanas, atacando en el norte Miknasat al-Asnam, tomando la fortaleza de Alanje y haciendo gran daño a los musulmanes. Ello tuvo lugar tras consolidarse su reino y apoyarle unánimemente los condes, haciendo leva de cristianos desde el confin de Pamplona hasta la orilla del mar en el extremo de Yilliqiyya, con lo que se dice reunió unos sesenta mil hombres.

Salió de su capital, León, a la ciudad de Zamora, donde esperó a que quedaran completas sus mesnadas, y desde allí partió hacia tierra musulmana, a cuyos pobladores halló entonces presa de la sedición que había disgregado a la comunidad. Era objetivo del maldito la ciudad de Mérida, la mayor de las regio. nes occidentales de al-Andalus: cruzó, pues, el Tajo, por el puente de Alcántara, con guías de su propia religión o desvergonzados musulmanes tránsfugas, entre los que los más hábiles eran dos hombres de Mérida, de la tribu de Masmuda, clan de los Baranis, que estaban con él, llamado uno Ibn ar-Risi… [laguna]… para guiarles. Envió a ambos con un gran cuerpo de caballería por delante de su ejército, para sorprender a la ciudad de Miknasa, antes de que lo advirtiera la población y se precaviera.

Dijo a estos dos guías: «Id con esta caballería, que yo os sigo; cruzad el Guadiana más debajo de la fortaleza de Medellín y meteos por la noche en el llano, de manera que vengáis a estar de mañana en medio del país de Asna, sin que lo advierta su gente antes de alcanzarles la algara», y ellos se dispusieron a cumplir lo ordenado, cerrando Dios de tal modo los ojos y los oídos de los musulmanes que nadie vio ni oyó, hasta que cruzaron el Guadiana según lo indicado, cinco millas más debajo de Medellín, pero cuando estaban ya frente a la llanura, en plena noche, el guía Ibn ar-Risi se confabuló con su compañero, apiadándose ambos de sus correligionarios y temiendo que Miknasat al-Asnam quedara por siempre destruida y se pusieron de acuerdo en esquivar el llano, contra las órdenes del rey Ordoño, y meterse por los vericuetos y asperezas del Guadiana, para hacer vagar a la caballeria que llevaban durante la noche, de modo que cuando amaneciera, estuviera todo el país en guardia. Así lo hicieron, errando el ejército enemigo toda la noche por inextricables asperezas que no pudieron atravesar hasta la mañana, cuando los musulmanes los habían sentido y se habían recogidos, ante su presencia, en sus fortalezas. Su caballería recorrió el país durante todo el día, pero no encontraron a nadie ni alcanzaron a ninguno, hasta que se unió el tirano Ordoño a aquella vanguardia suya, encontrándolos en un punto lamentable de cansancio, impotencia y fatiga de los animales.

Al amanecer, reunió a los guías y les dijo: «Cabalgad conmigo por el llano, que ya me basta el camino que recorri ayer». Entonces lo llevaron por la llanura de al Asnam a Magacela, hasta llegar a la fortaleza de Medellín, sin que encontrara asperezas ni escabrosidades, con lo cual advirtió el engaño de Ibn ar- Risi y su compañero, a los que llamó y reprendió lo hecho con su vanguardia; ellos se excusaron del error a causa de la oscuridad de la noche, pero no los creyó, sino dijo: «No hay tal, sino que el deseo de proteger al Islam os ha apartado de serme leales y os ha movido a ser ingratos con mis favores, buscando mi ruina». Mandó luego decapitarlos, y su expedición regresó con mediano botín de cautivos y mucho ganado y, habiendo huido la gente de la fortaleza de al Mawtin en la noche, la desampararon, y él la destruyó, pasando allí la noche.

Marchó luego con su ejército al castillo de Alanje, que habitaban los Baranis de Kutama que habían evacuado la fortaleza de Saktan, muy numerosos, valientes y arrojados, cuyo jefe era el llamado Ibn Rasid. Al acercárseles la vanguardia del enemigo, montaron sus caballos y trabaron combate fuera de la fortaleza, enardeciéndose la lucha, pero el ejército enemigo les cortó el paso, superándolos en número: intentaron entonces acogerse a su fortaleza, de la que habían bajado todos queriendo socorrer a los suyos, pero el ímpetu del enemigo lo impidió.

Nada les valió, pues el enemigo la tomó al asalto, muriendo hasta el últi- mo de ellos, Dios los haya compadecido, salvo unos pocos que escaparon corriendo mientras el enemigo se ocupaba de recoger el botín. El enemigo, al que Dios maldiga, entró en la fortaleza, matando a cuantos en ella había y lle- vándose cautivos a mujeres y niños; entre los muertos estuvo su jefe Ibn Rasid, y la fortaleza fue derruida, siendo dejada por tierra y pernoctando el tirano en su solar.

Al día siguiente se dirigió a Mérida, no cruzando el Guadiana por volun- tad de Dios, que quiso guardar a sus gentes, sino llegando por occidente, con el río por medio. Dispuso a su ejército, sin que se apartara de su sitio un solo caba- llero, y dio frente a la alcazaba de la ciudad, junto a la aldea de Estrella, que está en el puente y allí estuvo largo tiempo contemplándola y admirado su perfecta construcción e imponente aspecto. Algunos caballeros de Mérida salieron irre- flexivamente hacia él, ofreciendo combate, pero él impidió que se les presentara, de manera que su jefe, Muhammad b. Tayit y los suyos mandaron un mensajero que se lo conciliara, regalándole un excelente caballo pura sangre, con silla y brida, que aceptó gustoso, dejando de hacerle la guerra y marchándose»

Gorka Iriondo Tarrasa, en su Tesis doctoral, realizada en 2022, titulada:

La práctica de la guerra en Castilla, León y al-Andalus (VIII-XI)

Anota lo siguiente:

«El ejército cristiano partió, una vez reunido,en dirección sur desde Zamora, hasta alcanzar el puente de Alcántara, tras recorrer unos 220 km. Ordoño contaba con guías locales de los cuales, dos eran naturales de Mérida de la tribu de los Masnuda, clan de los Baranis. Estos fueron fueron elegidos por el rey cristiano para guiar en una incursión nocturna a caballo, con el fin de posicionarse en un lugar desde el que pudieran sorprender a los habitantes de Miknasa al amanecer. La caballeria no fue avistada por los musulmanes hasta que llegaron a la zona.

Los guías hicieron cruzar a la vanguardia el río Guadiana a cinco millas al sur de Medellín, es decir, a unos nueve o diez km al sur, zona cercana a Valdetorres»

FUENTE: https://www.facebook.com/groups/556564971860313

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