VENTA DE LA ESCUELA VIEJA DE SAN JULIÁN. DE BIMENES (ASTURIAS)

POR LUIS MIGUEL MONTES ARBOLEYA, CRONISTA OFICIAL DE BIMENES (ASTURIAS)

«Detrás de la Santina, la escuela vieja».

En 1929, en tiempos del General  Miguel Primo de Rivera, la corporación municipal de Bimenes, con el alcalde Ramón García Antuña al frente, pidió un préstamo de 50.000 pesetas a la Caja Asturiana de Previsión Social para la construcción de dos nuevas escuelas, una en Rozaes y otra en San Julián.

La vieja escuela de San Julián estaba junto al campo la Torre, a orillas del río Rosuaria. Todavía se puede ver el edificio detrás de casa Campín. Constaba de dos plantas, cada una de 67,62 m2, que sumando el terreno anexo ocupaba, en total, una superficie de 180,24 metros cuadrados. En 1933 se hizo la enajenación de la escuela, que además servía de vivienda para los maestros.

A finales de agosto de 1933 se expuso al público y se anunció en el Boletín Oficial de la Provincia de Oviedo, período durante el cual se podían hacer las reclamaciones oportunas. El Estado se llevaba el 20% de la venta. El Gobierno civil autorizó la enajenación y tasó el precio de salida en 4.500 ptas. Un mes más tarde se aprueba la venta en pública licitación.

En la subasta se presentó un único pliego a nombre de Manuel Argüelles Montes (Manolín de Bastián), vecino de San Julián, que ofrece 5.502 ptas.; la presentó el 13 de octubre, el día 22 se le adjudica, y se le comunica que en el plazo exigido haga el pago, acto que realiza al día siguiente tomando así posesión del inmueble. El 28 de noviembre la corporación municipal le concede la casa-escuela y le devuelve 225 ptas. que había dado de fianza. En estas fechas era alcalde de Bimenes Rafael Corte Castro, elegido en las primeras elecciones de la República, en 1931. El secretario accidental era Marcelino Canteli Ordóñez y el interino, Eladio Merediz Miranda.

Según me contó Luisina la de Rosario, Tatina, antigua alumna, los chavales estaban abajo y ellas, arriba. Estaban de maestros don Bernardo Mancebo y doña Manolita. Cuando se terminó de construir la escuela nueva, conocida como la escuela Riba o la escuela Nacional —en el camín que va para La Segá, a mano izquierda, y encima del huerto de Teresa— esta se inauguró de forma precipitada, estaba sin rematar, faltaba mobiliario y carecía de servicios higiénicos básicos. Fue derribada hace años y sobre el antiguo solar se edificaron viviendas.

La escuela vieja aún sigue en pie. Durante años fue la vivienda de la numerosa familia de Manolín de Bastián y Lucita, luego de Mario el de la Botica y Mari Luz. Tenía un taller de carpintería abajo. Hoy está deshabitada

FUENTE: L.M.M.A.

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