¿UNA HAMBURGUESA SIN AGRICULTORES NI GANADEROS?

POR SILVESTRE DE LA CALLE GARCÍA, CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE GUIJO DE SANTA BÁRBARA (CÁCERES)

Es difícil para quienes conocemos el sacrificio realizado por agricultores y ganaderos para que nuestras meses estén siempre repletas de comida, imaginarnos un mundo sin ellos, pero para que los lectores en general y sobre todo aquellos que viven en entornos urbanos y más alejados del sector primario lo comprendan con facilidad, pondremos como ejemplo una comida que, a la gran mayoría de nosotros, nos encanta: LA HAMBURGUESA.

La hamburguesa es un tipo de bocadillo que recibe este nombre debido al ingrediente básico que contiene y que recibe también el nombre de hamburguesa (filete de carne picada y compactada cocinada a la plancha, asada o frita) que se acompaña, lógicamente con pan para que sea un bocadillo, y diversos vegetales (tomate, cebolla, lechuga, pepinillos), productos de origen animal como queso y/o bacon y salsas diversas.

Si se eligen los ingredientes adecuados, puede pasar de ser una comida rápida a un verdadero manjar.

Pero una buena hamburguesa lleva, como vemos, no pocos ingredientes y para ello es necesario el trabajo previo de agricultores y ganaderos.

Veamos poco a poco cada ingrediente comenzando por el principal de todos ellos: LA CARNE.

La carne para elaborar la hamburguesa puede pertenecer a diversas especies: pollo, cerdo, vacuno, equino, carne de caza…y hasta de bisonte y otras especies más exóticas.

Para obtener cualquier tipo de carne, es necesario el trabajo de un ganadero que críe y engorde los animales durante varias semanas, meses e incluso años cuando hablamos de hamburguesas de vaca o buey.

La crianza de animales y el engorde de los elegidos específicamente para la producción de carne, requiere un complejo proceso en el que el ganado es alimentado con piensos obtenidos a partir de cereales, leguminosas, oleaginosas…cultivados por los agricultores.

Es un periodo de duración muy variable en el que pueden surgir contratiempos y en el que es probable que no todos los animales sobrevivan, algo con lo que cuenta ya todo ganadero.

Seguidamente, necesitamos un buen pan pero para eso necesitamos harina, la cual se obtiene tras la siembra, cosecha y molienda del cereal.

En el primer escalón para conseguir esa harina y ese pan, encontramos al agricultor que labra la tierra, la abona, siembra el grano y lo cosecha llegado el momento óptimo.

Aunque el cultivo de cereales de secano, que por regla general son los más utilizados para la elaboración de pan, puede parecer sencillo, entraña una serie de riesgos como cualquier otro cultivo: sequías, lluvias torrenciales, heladas, granizadas, plagas…pueden ocasionar la reducción o pérdida total de una o varias cosechas consecutivas.

También necesitamos vegetales como lechuga, tomate, cebolla, pepinillo… cultivados por uno o varios agricultores. Estos cultivos de regadío, requieren bastantes cuidados y sobre todo un riego frecuente. Se trata de productos relativamente delicados que sufren mucho debido a la climatología y a las plagas por lo que el agricultor debe estar pendiente en todo momento.

Un buen queso es un gran acompañamiento para una hamburguesa y para ello es necesario el trabajo de ganaderos que críen vacas, ovejas, cabras, búfalas… lecheras y las ordeñen a diario para transformar la leche en queso en la propia explotación o más habitualmente en queserías especializadas.

El ganado lechero, requiere grandes cuidados y aunque su manejo es cada vez más tecnificado, requiere la atención constante del ganadero.

El famoso bacon, que puede traducirse como beicon al castellano, es panceta de cerdo salada y ahumada. Lógicamente, para su producción necesitamos cerdos de engorde, normalmente de capa blanca, que son criados en estabulación permanente en grandes naves donde son alimentados con pienso producido a partir de materias primas obtenidas de la agricultura así como de ciertos subproductos industriales.

Las salsas para acompañar la hamburguesa, se preparan con diferentes ingredientes y especies y hay un sinfín de posibilidades para elegir, desde las clásicas kétchup y mostaza a una buena mayonesa con huevos de gallinas ecológicas.

Elijamos la que elijamos, el principio de todas ellas está en las manos de los agricultores y ganaderos.

Una hamburguesa sin patatas fritas…queda simplona.

Se necesitan para ello agricultores que cultiven con mimo las patatas y recojan las aceitunas para que una vez molturadas se obtenga ese oro líquido de la gastronomía mediterránea e ibérica que es el aceite de oliva aunque si se quiere, se puede optar también por el aceite de girasol ya que sobre gustos, nada hay escrito.

Una bebida es fundamental para acompañar la hamburguesa y hay también muchas opciones, desde ese refresco tan famoso cuyos ingredientes nadie conoce… hasta una cerveza artesana elaborada con malta de cebada y un buen lúpulo o ¿por qué no? un buen vino de nuestra tierra. En cualquier caso, el agricultor vuelve a aparecer en escena.

Como vemos, detrás de una hamburguesa que preparamos en nuestra casa a nuestro gusto o que comemos en un establecimiento de comida rápida o en un buen restaurante, están el trabajo y el esfuerzo de muchos agricultores y ganaderos.

¿Alguna vez os habéis parado a pensar todo esto cuando os habéis comido una hamburguesa? Si no lo habéis hecho, os animo a hacerlo la próxima vez.

NOTA FINAL DEL AUTOR.

El de la hamburguesa es sólo un ejemplo para explicar la importancia de los agricultores y ganaderos, pero podemos utilizar cualquier otro plato desde una paella o un cocido a una pizza o unos huevos rotos con pimentón de La Vera, patatas fritas y jamón…

Sin ir más lejos, anoche comí los huevos rotos citados en el Bar Conquistadores de Guijo de Santa Bárbara (Cáceres) en compañía de mis buenos amigos Alexis, Carol, Ino, Raquel, Estiben y Cristian después de pasar un agradabilísimo fin de semana con ellos además de con Nuri y Vanesa en la cercana localidad verata de Pasarón de la Vera, donde resuenan aún las palabras de amor de Jeromín y Magdalena de Ulloa y donde tiene su morada el Ratoncito Pérez en una coqueta plaza presidida por las esculturas de un cerdo, un borrico, una gallina y una cabra, animales veratos por excelencia.

Comiendo los huevos rotos y durante las barbacoas del fin de semana, que no pueden faltar en ninguna reunión de amigos de pueblo como nosotros, y en las que degustamos panceta, chuletas, morros, alitas, salchichas (por algo somos el grupo LOS SALCHICHAS) acompañado todo ello de buen pan de leña de Guijo de Santa Bárbara y terminando con dulces artesanos y licores también guijeños, pensaba:

¿Habríamos podido disfrutar de todo esto sin agricultores y ganaderos?

Dirán muchos lectores ¿Qué nos importa lo que comieron y cenaron un grupo de amigos entre los que está el escritor de EL CUADERNO DE SILVESTRE?

Pues algo muy sencillo, queridos lectores.

Con esto quiero que os deis cuenta hasta que punto dependemos de los agricultores y ganaderos en nuestra vida desde que nos levantamos hasta que nos acostamos y desde un día cualquiera de nuestra semana laboral a una agradable comida con amigos.

Gracias al trabajo de agricultores y ganaderos podemos tener asegurado nuestro sustento, siempre y cuando no nos falte el trabajo para poder comprar alimentos puesto que la autosuficiencia alimentaria, aunque posible, es complicada actualmente, aunque de ese tema hablaremos otro día.

Sirva este artículo de homenaje y como apoyo a todos los agricultores y ganaderos que día a día trabajan para que no falten alimentos de calidad en nuestras mesas tanto los ingredientes necesarios para preparar una hamburguesa o unos huevos rotos como para preparar cualquier otro plato como un buen cordero asado de los que cría Alexis Ávila Pulido, joven ganadero extremeño natural de Almoharín (Cáceres) pero residente en Montehermoso donde junto a su novia Carolina Martín Fuentes, cría ovejas, cabras y vacas.

Alexis es un joven ganadero muy consciente de las dificultades que atraviesa el sector agropecuario pero que aunque se dedica a otras actividades, quiere tener en la ganadería un complemento económico, produciendo unos corderos de excelente calidad.

Como él, muchos jóvenes agricultores y ganaderos luchan cada día por el sector primario y merecen todo nuestro apoyo.

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