ALONSO DE LA CALLE HIDALGO: SECRETARIO DE LA DEHESA SIERRA DE JARANDA.

POR SILVESTRE DE LA CALLE GARCÍA, CRONISTA OFICIAL DE GUIJO DE SANTA BÁRBARA (CÁCERES)  

Alonso de la Calle Hidalgo, nacido en Guijo de Santa Bárbara (Cáceres) en 1952, ha desempeñado durante los últimos 26 años (1998-2024) el cargo de secretario de la Dehesa Sierra de Jaranda, la finca más importante de Guijo de Santa Bárbara y sin lugar a dudas la mayor riqueza del municipio hasta el punto de que sin la finca de La Sierra, este pueblecito ganadero situado en la vertiente meridional de las estribaciones occidentales de la Sierra de Gredos, jamás podría haber existido.

Para conocer la importancia que tiene ejercer el cargo de secretario de la Dehesa Sierra de Jaranda, debemos conocer el origen de esta finca rústica y la importancia que tiene para el municipio en el que se encuentra.

Desde que Guijo de Santa Bárbara se independizó de Jarandilla de la Vera en 1816, su término municipal quedó dividido en tres grandes secciones:

– Baldío de Jaranda.

– Dehesa boyal.

– Parcelas particulares.

El primero pertenecía a la Comunidad de Pueblos de la Tierra de Plasencia desde que esta fue creada a finales del siglo XII.

Se trataba de un extenso baldío serrano de casi 1000 hectáreas que en su mayoría estaba ocupado por roquedos y que prácticamente carecía de árboles pero que contaba con suculentos pastos aprovechados secularmente por el ganado de los guijeños durante la temporada estival.

La Dehesa Boyal pertenecía al Ayuntamiento, ocupando una superficie próxima a las 2000 hectáreas. Aunque había zonas de roquedo, contaba con extensos bosques de robles y excelentes pastos que servían de sustento al ganado durante buena parte del año. Los ganaderos tenían que pagar al Ayuntamiento una pequeña cantidad por el uso y disfrute de la Dehesa, destinándose el dinero obtenido a sufragar los gastos municipales.

Las parcelas particulares pertenecían a los vecinos del pueblo estando dedicadas al cultivo de cereales de secano, principalmente centeno y cebada, castaños, patatas y prados para el ganado.

No sumaban en total más de 500 hectáreas.

Con la desamortización de Madoz en 1855, todo esto cambió puesto que el Baldío de Jaranda y la Dehesa Boyal pasaron a ser propiedad del Estado. Esto creo una situación de verdadero miedo entre los guijeños que veían peligrar su subsistencia si los terrenos mencionados, al salir a subasta pública, pasaban a ser propiedad de algún forastero que desconociese los usos y costumbres locales o que prohibiese el pastoreo en su nueva propiedad.

En 1859, el ganadero guijeño Antonio Jiménez García, conocido popularmente como «El Abuelo Viejo», compró al Estado el Baldío de Jaranda, dividiéndolo en acciones que cedió a distintos ganaderos y vecinos del pueblo.

Años más tarde José García de Aguilar y Domínguez compró tres de los cinco lotes en los que se había dividido la Dehesa Boyal para facilitar su venta: Los Guatechos, Las Umbrías y la Lanchuela.

Por su parte, Antonio Modesto Jiménez Santos, hijo de Antonio Jiménez García y yerno de José García de Aguilar y Domínguez, compró los otros dos lotes restantes de la Dehesa Boyal conocidos como Las Arguijuelas y El Cuchillar.

Antonio Modesto y su suegro, decidieron fusionar en 1867 los cinco lotes adquiridos y formar nuevamente la Dehesa Boyal que pasó a llamarse Dehesa Sierra de Jaranda. Como hizo Antonio con el Baldío, dividieron la propiedad en acciones que cedieron a vecinos del pueblo, creando un Consejo o Junta de Administradores para su buen gobierno y aprobando unos estatutos, contratando también un guarda jurado para que vigilase que se cumplían las normas.

Tras realizar diversos acuerdos con una duración de 10 años, en 1896 el Baldío de Jaranda y la Dehesa Sierra de Jaranda, se fusionaron formando una sola finca.

A lo largo del tiempo, muchos han sido los guijeños que han desempeñado cargos dentro de la Administración de la Dehesa: presidente, tesorero, contadores de ganado y secretario, siendo este uno de los cargos más importantes al encargarse de llevar al día las cuentas y de que la documentación estuviese en regla en todo momento.

Se procuraba siempre que el secretario tuviese una mínima preparación e instrucción para desempeñar correctamente el cargo.

El primer secretario fue precisamente Antonio Modesto Jiménez Santos, que pese a ser ganadero, tenía estudios de Notario.

Después de Antonio Modesto Jiménez Santos muchos han sido los guijeños que a lo largo del tiempo han ejercido el cargo de secretario de la Dehesa Sierra de Jaranda. Incluso párrocos como Don Gregorio María Cruz Aparicio o Don Julián Vicente Garzón desempeñaron el cargo al ser la Parroquia de Nuestra Señora del Socorro accionista de la Sierra desde que en 1892 Antonio Jiménez García donase 4 acciones del Baldío de Jaranda para que con sus beneficios se mantuviese perpetuamente el culto al Santísimo Sacramento.

Sin embargo, uno de los secretarios más emblemáticos y recordados, fue Tomás Jiménez Bermejo que ejerció el cargo entre 1951 y 1993.

Al no disponer los Administradores de la Sierra de una oficina, las gestiones y reuniones menores se realizaban en casa del presidente o del secretario mientras que las juntas de accionistas se realizaban en el salón de sesiones del ayuntamiento.

El secretario custodiaba en su casa todos los documentos, los cuales eran guardados en un arca de madera de roble con tres cerraduras. Cuando un secretario finalizaba su gestión, entregaba el arca con todos los documentos al siguiente secretario, costumbre que se ha conservado hasta hoy y que ha permitido que la Dehesa Sierra de Jaranda cuente con un archivo impresionante que atesora detalles de los últimos 150 años de historia local.

El funcionamiento de la Sierra era relativamente sencillo.

El Presidente representaba a todos los accionistas velando por los intereses de la propiedad mientras que los contadores se encargaban de contar todo el ganado que pastaba en la finca en las estaciones de invierno, primavera y agostadero (verano y otoño) para que el secretario hiciese las listas de pago, pagando cada ganadero en función de los animales que tenía al final de cada estación.

El dinero era custodiado por el tesorero y al final del año, una vez pagados los gastos de jornales y demás, el secretario hacía las cuentas para repartir el dinero entre los accionistas según el número de acciones que tuviese cada uno y que oscilaba entre 0,25 y 11 en los últimos tiempos, aunque en épocas pasadas hubo propietarios de hasta 18 acciones.

El Ayuntamiento de Guijo de Santa Bárbara también recibe un porcentaje de los beneficios ingresados por el arriendo de los pastos de la Sierra.

Así llegamos a 1998, año en el que ALONSO DE LA CALLE HIDALGO comienza a desempeñar el cargo de secretario de la Dehesa Sierra de Jaranda estando la Junta de Administradores compuesta además por:

– Jesús María Jiménez del Río, presidente.

– Luis de la Calle Rodríguez, tesorero.

– Félix Vaquero García, contador.

– José Jiménez Jiménez, contador.

Hasta ese momento, la Dehesa Sierra de Jaranda había funcionado bien siguiendo los viejos estatutos iniciales de 1867 pero la situación fiscal y ciertos aspectos de orden interno debían ser regularizados.

El primer objetivo fue legalizar la situación de la Finca en Hacienda de forma que se pagasen impuestos anualmente.

El segundo objetivo, no por ello menos importante, fue actualizar la lista de propietarios y registrarla legalmente en el Registro de la Propiedad de Jarandilla de la Vera.

También se aprobaron unos nuevos estatutos.

En el año 2000 se comenzó a realizar el Expediente de Dominio para regularizar y legalizar la titularidad de la Dehesa Sierra de Jaranda.

Varios fueron los abogados que trabajaron en este proyecto a lo largo del tiempo, pero la labor de recopilar todos los datos necesarios de cada accionista para poder constituir la Dehesa Sierra de Jaranda S.L. fue realizada por Alonso de la Calle Hidalgo que tuvo que averiguar el nombre y los apellidos, el DNI, el domicilio, el número de acciones y la cuenta bancaria de todos y cada uno de los accionistas realizando además la informatización del listado.

Por fin, el 23 de febrero de 2012, la Dehesa Sierra de Jaranda S.L. quedó registrada en el Registro Mercantil y el 31 de julio de 2015, se legalizó el Expediente de Dominio en el Registro de la propiedad de Jarandilla de la Vera, quedando reflejada la Dehesa Sierra de Jaranda S.L. como propietaria de la finca rústica Dehesa Sierra de Jaranda de Guijo de Santa Bárbara.

Sin el trabajo de Alonso de la Calle Hidalgo, todo esto habría sido imposible.

Desde 2013, fecha en la que Félix Vaquero García y José Jiménez Jiménez dejaron  su cargo como contadores, el presidente Jesús María Jiménez del Río y el secretario Alonso de la Calle Hidalgo, tuvieron que llevar a cabo esta importante tarea, decisiva para el buen funcionamiento de la finca ya que los ingresos generados por el arriendo de los pastos por parte de los ganaderos locales, son imprescindibles para la rentabilidad de la Finca.

Al haber dejado su cargo Luis Rodríguez de la Calle en 2009 y Félix Vaquero García y José Jiménez Jiménez los suyos en 2013, quedaron como únicos administradores de la Dehesa Jesús María Jiménez del Río y Alonso de la Calle Hidalgo. Por este motivo, se decidió nombrar un nuevo administrador comenzando a ejercer su cargo Luis Fernando Leal Vicente en 2016.

Años más tarde se incorporó a la Administración Teodoro Serradilla Blázquez.

Pero a parte de las cuestiones legales antes mencionadas, el trabajo como secretario de Alonso de la Calle Hidalgo fue decisivo para que los terrenos de la Dehesa Sierra de Jaranda y los de municipios vecinos pasasen de ser una zona de Caza Controlada como lo habían sido desde 1985 a convertirse en 2001 en la Reserva de Caza La Sierra que abarca el término municipal de Guijo de Santa Bárbara y parte de los de Tornavacas, Jarandilla de la Vera, Losar de la Vera y Viandar de la Vera.

El objetivo fundamental de esta Reserva es conservar, promover y aprovechar económicamente la población de cabra montés, realizando una gestión sostenible y compatible con los usos tradicionales del territorio.

Tradicionalmente, la Dehesa Sierra de Jaranda había contado únicamente con los ingresos generados por el aprovechamiento de los pastos y, muy ocasionalmente de la madera y leña de los robledales, pero ahora, con el aprovechamiento cinegético de una especie tan valorada cinegéticamente a nivel internacional, los ingresos anuales aumentaron ostensiblemente.

En 2012 se creó la Asociación de la Reserva de Caza «La Sierra de Gredos-Extremadura» con el fin de realizar de manera conjunta el aprovechamiento cinegético de la Reserva. Desde su  constitución, Alonso de la Calle Hidalgo ha sido el secretario de la mencionada Asociación al contar con una gran y más que probada experiencia gestionando los asuntos relacionados con la Dehesa Sierra de Jaranda.

La importancia de la cabra montés para los pueblos de la Reserva en general y para Guijo de Santa Bárbara en particular, quedó reflejada en la creación del Centro de Interpretación de la Reserva de Caza La Sierra, inaugurado en 2009 y cuyo material audiovisual fue realizado por Alonso de la Calle Hidalgo que, además de secretario de La Sierra, es uno de los mayores conocedores a nivel nacional de la cabra montés y uno de los más prestigiosos fotógrafos especializados en fotografiar a este esquivo animal.

Alonso de la Calle Hidalgo no sólo se ha preocupado de solucionar los problemas legales relacionados con la Dehesa Sierra de Jaranda ni de la mejora de los rendimientos económicos de la misma, sino que ha dedicado grandes esfuerzos para que se conserve el patrimonio natural y cultural de la misma, aconsejando para que se hiciesen diversas mejoras de hábitat para la cabra montés y otras especies así como mejoras en infraestructuras como caminos, puentes y chozas para beneficiar a ganaderos, cazadores y senderistas.

Durante los más de 5 lustros dedicado a gestionar la Dehesa Sierra de Jaranda, Alonso de la Calle Hidalgo se dio cuenta de la gran evolución que habían seguido los usos tradicionales de la Finca a lo largo del tiempo, realizando una exhaustiva investigación sobre los cabreros que culminó en 2008 con la realización de un documental titulado LOS CABREROS: LA VIDA EN LA SIERRA, que tuvo un gran éxito.

También realizó un documental titulado LOS VAQUEROS: LA TRASHUMANCIA pues, aunque Guijo de Santa Bárbara fue un pueblo esencialmente de cabreros, ha pasado a ser un pueblo de vaqueros trashumantes, con más propiedad trasterminantes, que son ahora parte fundamental para la existencia de la Dehesa Sierra de Jaranda.

Alonso de la Calle Hidalgo ha realizado también una exhaustiva investigación histórica durante sus años como secretario que unida a su gran labor investigadora sobre la cultura guijeña tradicional, llevaron a publicar en 2018 con la ayuda de Silvestre de la Calle García el libro LA DEHESA SIERRA DE JARANDA, regalándose un ejemplar a cada accionista de la Sierra.

Sus investigaciones continúan actualmente con la realización de un inventario de todas las chozas que existen y existieron no sólo en la Dehesa Sierra de Jaranda, sino de toda la Sierra de Jaranda.

Esta investigación es en gran medida el resultado de la que comenzó Alonso de la Calle Hidalgo hace décadas recopilando toda la toponimia de la Sierra de Jaranda con antiguos ganaderos como Crisantos Leal (Tito El Borrega).

En la última Junta General de Accionistas, celebrada el pasado mes de enero, Alonso de la Calle Hidalgo manifestó que terminado el primer trimestre del año en curso, dejaría la Administración de la Sierra y su cargo como Secretario por considerar que ya es momento para que sea ocupado por otra persona.

Todos los guijeños, accionistas o no, debemos estar agradecidos de la impecable gestión llevada a cabo por Alonso de la Calle Hidalgo en estos 26 años preocupándose por mantener y mejorar el mayor tesoro de Guijo de Santa Bárbara que es sin lugar a dudas nuestra querida Dehesa Sierra de Jaranda, espacio de bellísimos paisajes y grandes tesoros naturales como la cabra montés y en lugar donde siguen pastando las cabras y vacas que son el principal sustento de numerosas familias del pueblo.

No podemos terminar este artículo sin decir que para Alonso de la Calle Hidalgo la Dehesa Sierra de Jaranda es algo muy especial pues aquel cabrero que un día tuvo la idea de comprar el Baldío de Jaranda comenzando así con el sueño de que la Sierra fuese para los vecinos del pueblo, era su antepasado directo.

Sin lugar a dudas, Antonio Jiménez García «El Abuelo Viejo», se sentiría profundamente orgulloso de la gestión llevada a cabo por su descendiente como secretario de la Dehesa Sierra de Jaranda.

NOTA FINAL DEL AUTOR

Como Cronista Oficial de la Villa de Guijo de Santa Bárbara, es para mí un honor y una obligación rendir este pequeño pero sincero homenaje a Alonso de la Calle Hidalgo por su gran labor como secretario de la Dehesa Sierra de Jaranda durante los últimos 26 años.

Pero además, escribo este artículo con una ilusión especial puesto que puedo decir con satisfacción que soy HIJO de Alonso de la Calle Hidalgo y me siento profundamente orgulloso de la labor que ha realizado durante más de dos décadas conservando este importante patrimonio natural, cultural, social y económico que nuestros antepasados legaron a Guijo de Santa Bárbara.

FUENTE: https://elcuadernodesilvestre.blogspot.com/2024/04/alonso-de-la-calle-hidalgo-secretario.html?m=1

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