PROCESIONES, A PESAR DE LA CLIMATOLOGÍA ADVERSA, EN VILLANUEVA DEL ARZOBISPO

POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)

Foto :Diego Jiménez

El balance de las procesiones de Semana Santa, ha sido positivo , a pesar de la climatología adversa, con dos suspensiones definitivas, algunas con un recorrido más corto y otras sin problemas en su desarrollo.

El Domingo de Ramos la procesión  de Nuestro Padre Jesús Entrando en Jerusalén, realizó su salida a la hora prevista.

Una cofradía que  ya en el Catastro de Ensenada, figuraba como receptora de palmas para la procesión.

Más reciente en los años 1950, los maestros de la localidad realizaron varios actos para obtener fondos y adquirir una imagen de Jesús entrando en Jerusalén. Procesionaron algunos años con un Jesús niño, montado sobre un pequeño asno, y acompañado de numerosos hebreos. 

Las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia, con D. Pascual Megina, ofrecieron la continuidad de la procesión, una vez adquirida la imagen de Olot,  sus primeros presidentes fueron antiguos alumnos de la institución. Cada año se entregaba una nota a los alumnos del centro, con las preguntas de si asistirían a la procesión y la segunda “Llevará palmito ?, para solicitarlo a los suministradores de Elche. de las famosas palmas.

Este domingo como es ya habitual se realizó la bendición de los ramos de olivo y las palmas en Santa Ana y su posterior procesión hasta San Andrés para la asistencia a la Eucaristía.

Por la tarde, los costaleros. en el silencio de la penumbra de la iglesia, proceden a su preparación interna, con sus oraciones y a la externa con la faja protectora.

A la llamada del párroco abren la puerta, la Banda de Música de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Entrando en Jerusalén, llega con su amplio repertorio de marchas, para colocarse, en su lugar de salida. El guión, cruz de guía y numerosos niños de hebreos, así como mujeres hebreas, y penitentes. A los acordes de la música hace su aparición por la Puerta de San Andrés, la imagen de Jesús, montando en la humildad de su borriquillo, tirado del ronzal por la imagen del hebreo de Antonio Espadas y el Zaqueo de Miguel Angel Calero, subido a la palmera; todo sobre el trono que el artesano Pedro Carrillo, realizó en madera y que José Ramón Martinez, ha sabido adornar con medallones de gran belleza y contenido. En la salida, se procede a la primera levantá por el que fue largos años capataz, Manuel Huertas,  entre el aplauso de todos; a los pocos metros, una nueva levantá, en la persona de una luchadora de la vida, que seguro triunfa. Después la marcha lenta, recreándose en el espacio y el tiempo. La imagen de la sencillez, sigue la estela de este “Platero”, que llena las calles de la localidad, al llevar sobre él, la imagen de Cristo, bendiciendo y agradeciendo las muestras de alegría, con las que fue recibido. Cerca de la media noche, fue la llegada hacia el lugar de partida, San Andrés, en un final, en el que los costaleros realizan un último y supremo esfuerzo en la dura subida.

El Grupo Parroquial, Nuestro Padre Jesús Rescatado, no pudo realizar su salida desde la iglesia del Cristo de la Vera-Cruz, en la tarde noche del martes.

El Jueves Santo, la  Hermandad del Prendimiento, conocida por “los Romanos”. Con la “llamá” del sacerdote para que se abriesen las puertas del templo, iniciaba su salida de San Andrés Apóstol, con la imagen del Cristo del Amor y la Humildad, obra del escultor local Miguel Ángel Calero; el trono realizado por Talleres Gómez de la localidad y portado por treinta y dos costaleros; María Santísima de la Encarnación, obra del escultor granadino, Domingo Sánchez Mesa portada por la primera cuadrilla de mujeres anderas en la localidad. El acompañamiento musical lo realizaron la Banda de Nuestro Padre Jesús entrando en Jerusalén y la Unión Musical “La Moraleja”.

El sueño de los niños ha sido vestirse de “romanos”, por sus bellas corazas, que hizo en su tiempo, Manuel Herreros. Varias generaciones de personas entregadas a esta Cofradía, continúan en esta Hermandad, portando además de sus vistosas corazas, el sentimiento de amor a esta hermandad, son “la vieja guardia” de esta Hermandad, José María 70 años vestido de romano, cruzando España, para no faltar ni una Semana de Pasión.  Andrés, Antonio, A.Manjón, el recordado Juan, Francis…  que componían la “guardia pretoriana”. Ecos de un ayer ya muy lejano con Lucas Carrero, Fernando Pérez o Francisco López, con sus ropas y corazas admiradas.

Jesús, preso, en su juicio de Pilatos, fue capaz de abrir los cielos azules, y parar la lluvia,  para que acompañado de las numerosas hebreas y capirotes,  pudiesen realizar el amplio recorrido procesional.

Puerta Umbría, salida del Nazareno

Se borra el sueño,  cuando hay que acudir a la magia que despierta en todos ver aparecer la imagen del Nazareno, tras escuchar las palabras emotiva del Sermón de la Madrugá. El encanto del lugar y de la puerta al abrirse,mientras suena la música, que la A.M. de su cofradía, 35 años, llenando nuestros  sentimientos y emociones;lágrimas en algunos ojos, tras recorrer una gran distancia para no faltar, lentamente aparece la imagen que el sevillano José Rivera, nos regaló para la eternidad. Sus treinta y dos costaleros, centran el trono realizado en madera de cedro por los Hermanos Carpio Tirajo, en su primera fase. Pasos lentos en el escaso trecho para cruzar las verjas de la puerta, que ya da a la calle, caminar bajo la vieja torre-campanario.

En la Plaza Mayor, paseo, se llega a la máxima expresión de devoción, belleza y tradición. Las imágenes de San Juan, de José Rivera  y  Verónica de Sánchez Mesa, se acercan al Nazareno para limpiarle el rostro y se produce “el  milagro” de quedar grabada la cara del Nazareno sobre el pañuelo. Poco después el silencio llega a todos al contemplar como se va aproximando la Virgen de los Dolores, plena de belleza en su trono bajo ell palio, que quiere aproximarse a su Hijo; mientras las legiones romanas preparan su cruce de lanzas para impedirle el paso; tras tres intentos aparece la figura del ángel infantil,  que pronuncia, “Dejad a la Virgen pasar o romperé vuestras lanzas, aunque sean de acero”, y se acerca a su hijo. La música, llega a los costaleros de las imágenes, que se suman a este hecho de emoción, el encuentro de un hijo y su madre en el dolor. Una saeta en la voz de Antonio Fernández, llena de sentimiento y fe.

El retorno a San Andrés, en el repecho final de la procesión supone un mayor esfuerzo que logran el deseo y ánimo de los costaleros. Allí bajo la portada del escudo del obispo D. Sancho Dávila, retornan con la satisfacción de la catequesis realizada las distintas imágenes.

Cofradía de la Expiración. A las cinco y media estaba anunciada la procesión, con las imágenes  del Cristo de la Expiración  (Primer grupo escultórico que llegó a Villanueva,  en los años cuarenta, obra de  Domingo Sánchez Mesa, donado por Doña Francisca Marín) y María Santísima de la Amargura del escultor local Felipe Herreros).

En esas dudas de un clareo ,entre las fuertes lluvias, deciden procesionar, cuando apenas han recorrido unos metros, que la separan de su Casa de Hermandad, un  ligero “chispeteo”de lluvia,  lleva a los hermanos a retornar al templo, con las imágenes.

En un comunicado de la Junta indicando que se vieron obligados a volver al templo de San Andrés por la lluvia. “Queremos comunicar a todos los hermanos que todo el patrimonio, y por supuesto los Sagrados Titulares, se encuentran en perfecto estado. Dando las GRACIAS a todos los hermanos que nos acompañaron,destacando el comportamiento ejemplar de todo el cortejo, nazarenos, mantillas, costaleros y las dos formaciones  musicales, así como a todo el pueblo de Villanueva, que nos arropó en todo momento…”

En la noche del Viernes Santo, realizó su estación de penitencia, por todo el recorrido el Santo Entierro, que tiene su sede en la iglesia de Santa Ana, y cuidan con su fervor, pasión y devoción las monjas dominicas, El Trono  de plata y cristal, lo realizó la orfebrería Casa Quintana de Zaragoza, en el año 1940.

La Cofradía tuvo su sede e imágenes en el desaparecido convento de “San Basilio” hasta que con motivo de la Guerra con los franceses en 1808, las imágenes y documentos  fueron trasladados al convento de Santa Ana, y sus celosas guardianas han logrado, al menos , conservar toda la documentación.     

En su reciente Pregón de Semana Santa, el trinitario Pedro Aliaga, nos narró: “Una de las cosas extraordinarias que tiene la Semana Santa de Villanueva y que me llama muchísimo la atención, por ser algo único. Ya he dicho, y lo saben de sobra todos ustedes, que Villanueva tiene el Calvario, igual que Jerusalén, a las afueras, sobre un cerrillo, que en otros tiempos eran las eras de la Virgen de la Cabeza. Dicen los evangelios que el sepulcro en el que pusieron al Señor estaba muy cerca del lugar de la crucifixión; y así sucede en Villanueva. El Santo Entierro tiene su sede en la iglesia de Santa Ana. Ya sé que originalmente el Santo Entierro estuvo en el desaparecido convento de San Basilio. Pero parece que Santa Ana se hizo para acoger al Señor en su sepultura, y no solo por su evidente proximidad al Calvario. Santa Ana es una iglesia rara por su disposición, pues es excepcional que para entrar en una iglesia haya que bajar, cuando lo normal es subir. Los templos griegos y romanos exigen subir para entrar en ellos; y en la Biblia, la mención del Templo de Jerusalén va frecuentemente acompañada del verbo subir. Y así sucede en las iglesias cristianas.

Sin embargo, los que hemos visitado la Basílica del Santo Sepulcro de Jerusalén, sabemos que para entrar en ella, se baja, pues su nivel está más bajo que el de la plaza. Y así sucede con Santa Ana de Villanueva. Cuando uno se asoma a su puerta, es sobrecogedor pensar que lo que vemos y nuestro gesto son los mismos que los de los personajes de la pasión, pues desde la puerta se ve a Cristo en el sepulcro” 

La dificultad de los anderos para la salida de la iglesia, la oscuridad de la Plaza, se ve iluminada por la luz del trono, de la imagen del Cristo Yacente, con sus pensamientos morados en el sudario. Ante el total silencio, en que aguardan los fieles, la salida, se va tornando en aplausos cuando la totalidad del trono ha pasado, bajo la puerta de Santa Ana.

Realizaron la procesión en todo su itinerario, con la gran devoción y sentimiento que despierta en los villanovenses esta imagen.   

La Cofradía de la Virgen de los Dolores, realizó su salida, tras los acordes del Himno de Andalucía, con la gran duda entre la Junta Directiva, de realizar todo el recorrido, o tras la salida y la petalada preparada, en el entorno, retornar al templo. Pudo el respeto al daño, que pudiese recibir en caso de lluvia, la insigne obra de Sánchez Mesa, así como la dificultad del palio, ante alguna ráfaga de viento, optando por la prudencia de retornar a San Andrés.

La estación de penitencia de la Cofradía de Cristo Resucitado, ya anunció el sábado por la noche, su suspensión, ante  la previsión de lluvia, para su salida, el domingo por la mañana.

Una semana de intenso fervor cofradiero, donde las imágenes procesionadas llevaron la fe a las calles; en el interior de los templos se realizaron otras ceremonias que llevaron una catequesis viva por parte de los sacerdotes y el apoyo de los fieles.  

FUENTE: EL CRONISTA

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