… Y LA LUZ SE HIZO (y 5)

POR FRANCISCO SALA ANIORTE, CRONISTA OFICIAL DE TORREVIEJA

Oficinas de Hidroelectrica Española en los años sesenta del pasado siglo / FOTO: J. M. Ruiz Valero

Oficinas de Hidroelectrica Española en los años sesenta del pasado siglo / FOTO: J. M. Ruiz Valero

Luz eléctrica: La protesta unánime del pueblo

A finales de junio de 1919, los comentarios que diariamente venían escuchándose en Torrevieja con respecto al alumbrado público no eran nada halagüeños. La expectación iba poco a poco aumentando y los ánimos se apasionaban en momentos críticos y de crisis, a punto de explotar una huelga general en las salinas.

Los arrendatarios de la fábrica de la electricidad pensaron, como el año anterior, aumentar el precio del servicio del alumbrado particular en un cincuenta por ciento; y al efecto y para llevar a cabo tal decisión repartieron entre los abonados una circular en la que, para justificar este aumento se aducían los mismos motivos que el año anterior para aumentarla en un setenta y cinco por ciento; con la particularidad de que así como en 1918 se precisó que era por dos únicos meses, en la circular de 1919 no solamente no se hacía mención de tiempo alguno, sino que además se añadía –como haciéndose un señalado favor- que el servicio se daría “desde la puesta del sol hasta las dos de la madrugada”.

Los abusos cometidos, tanto en el precio como en la escasez de luz, las inspecciones y visitas de comprobación a las casas particulares, llevadas a cabo con un ensañamiento sin igual, tenían de continuo los ánimos en tensión de todos los torrevejenses y no hizo falta más que un nuevo aumento para que todo el pueblo se congregara en el Ayuntamiento exteriorizando su desagrado contra la empresa y pidiendo, con un tesón digno de encomio, la supresión del aumento.

A las seis de la tarde del 1 de julio de 1919, se reunió en sesión extraordinaria, bajo la presidencia del alcalde accidental señor Sánchez, en ausencia del propietario Rafael Sala García, y con asistencia de la mayoría de los concejales. El pueblo en masa acudió desde el primer momento a sesión tan memorable y, con los señores concejales, tomo asiento también el gerente de la eléctrica.

En cuanto se percibió el pueblo de la presencia del citado representante de la compañía, fueron muchos los incidentes que ocurrieron. El alcalde, como los concejales presentes, estuvo desde el primer momento de parte del pueblo en una causa que su mejor defensa era la justicia, y este legítimo triunfo correspondió por igual al pueblo y a sus paisanos, alcalde y concejales, que cumplieron todos con entusiasmo.

Quejas, rezongas y protestas

En el mes de julio de 1922, se plateaba en la prensa lo intolerable de lo que venía ocurriendo en Torrevieja con el alumbrado eléctrico. No era sólo que la luz se apagara a cada instante, sino que cuando lo lucía, apenas alumbraba y a las primeras horas de la noche se apagaba definitivamente. Mereció la compañía abastecedora, por tal abuso injustificado, la protesta del alcalde, que hizo gestiones activas para su solución.

Dos meses más tarde, en septiembre, continuaba el pésimo servicio de la empresa encargada de suministrar fluido eléctrico a la localidad. Continuamente, sin aviso ni causa justificada, dejaba de lucir toda una noche y otras tenía tan poca intensidad que apenas alumbraba.

A pesar de estar en el contrato estipulado que durará el suministro toda la noche, de postura de sol al amanecer, se apagaba a las doce y a la una, hora que en el verano había mucha animación en calles y paseos, y causaba perjuicios y molestias, haciendo preciso tener en todo momento un alumbrado supletorio que resultaba carísimo.

Falta hacía que se pusiera remedio a esto, que decía muy poco en favor de Torrevieja, sobretodo durante la época estival.

La luz del verano de 1923: gasolina y electricidad

En la noche del 22 de julio de 1923, se vieron las pruebas de iluminación del paseo de Vista Alegre, con muy acertada elección, consistente, además de la luz de las tres portadas, en una línea de luces, de extremo a extremo, pasando por el centro del paseo. Se estrenó un foco de los tres que ese verano formarán parte de la iluminación, y que se alimentaban de gasolina, para prevenir las interrupciones de la luz eléctrica, que solía apagarse entre las doce y las doce y media, pudiendo de esta forma continuar el paseo iluminado aunque esto sucediera.

La necesidad del alumbrado público en La Mata

La necesidad de alumbrado público en la pedanía torrevejense de La Mata queda patente en la carta que dirige al alcalde el capitán de la Ayudantía de Marina y Dirección Local de Navegación y Pesca de Torrevieja, Francisco Marina:

“Sr. Alcalde Presidente del Ayuntamiento de esta villa. Las dificultades y penalidades que sufren los pescadores de Torre la Mata por la carencia de alumbrado público para entrar en la parte de la playa que ofrece algún abrigo, les obliga en las noches sin luna á esperar el amanecer para poder retirarse de las faenas de pesca, espera muy penosa en caso de mal tiempo.

Siendo sencillo el remedio, suplico al Ayuntamiento de su digna Presidencia tenga á bien acordar instalar una luz en el ángulo SW. De la fachada de la iglesia que servirá para indicar el canal de paso que se encuentra en la enfilación de la fachada sur.

Dios guarde á V. muchos años.

Torrevieja, 14 Noviembre de 1924.

Francisco Marina”

Mantenimiento de las líneas eléctricas

En enero de 1926, varios vecinos acuden al alcalde Waldo Calero y demás autoridades para que se tomen las medidas necesarias a fin de conseguir mejorar la red de electricidad de Torrevieja, pues era muy frecuente que se desprendieran cables, con exposición de la vida de los transeúntes.

Fuente: Semanario VISTA ALEGRE. Torrevieja, 22 de junio de 2013

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