JOSÉ DE VERDALONGA,FUE EL CONSTRUCTOR DEL ÓRGANO DE LA IGLESIA DE EL SALVADOR DE LEGANÉS (MADRID)

SEGÚN EL CRONISTA OFICIAL JUAN ANTONIO ALONSO RESALT, LO RESTAURO EN LOS AÑOS 80, OTRO MAESTRO ORGANERO ARRIZABALAGA

El órgano del maestro Verdalonga en el coro de la Iglesia de El Salvador de Leganés (Madrid)

La iglesia del Salvador de Leganés (Madrid) de la que tanto se habla estos días, para apoyar su salvación de graves problemas estructurales que hay que arreglar, ya, para evitar su derrumbe posee entre sus tesoros artísticos y musicales una pieza de incalculable valor.

Se trata del impresionante órgano que se alza en la planta alta del templo. Dicho órgano, orgullo del municipio tras su restauración, fue obra de José de Verdalonga, quién lo acabó de construir en 1.790.

José Verdalonga Romero nació el 8 de abril de 1.746 en la localidad alcarreña de Escamillas en Guadalajara.

El oficio lo aprendió de tradición familiar. Su padre era también organero y procedía de Cuenca. Sus dos hermanos, Juan Francisco y Bernardo, así como su hijo, Valentín Verdalonga, también se dedicaron a este noble oficio. La obra de esta dinastía de músicos y artesanos abarcaría el periodo comprendido entre los años 1.746 y 1842.

Fotografia antigua de Leganés, actual calle Getafe. Al fondo la iglesia de El Salvador

Durante su vida muchas fueron las obras que dejó concluidas, siendo uno de los mejores artesanos en la construcción de órganos parroquiales.

En 1.785 José Verdalonga construyó el órgano de la iglesia de Santa Cruz en Madrid. Un año después restauró el órgano de la Basílica de San Lorenzo del Escorial, donde más tarde sería nombrado organero titular del Real Monasterio.

Tras instalarse en 1.788 en la calle de San Bernardo de Madrid, llevaría a cabo los trabajos de construcción del órgano de la Iglesia de San Salvador de Leganés. Más tarde, en 1.794, acabó el órgano del evangelio de la Catedral de Toledo y en 1.798 restaura el de la Puerta de los Leones de la misma catedral toledana. Su última gran obra sería el órgano del evangelio de la Catedral de Coria en 1.806.

Construido en 1790

El órgano de la iglesia parroquial del Salvador fue construido en Madrid en 1.790, cumpliendo actualmente más de 210 años, según figura en una inscripción en el arca del viento que así lo testimonia y atestigua:

“Hizo este órgano el artífice Don José de Verdalonga, organero titular del Monasterio de San Lorenzo El Real y  vecino de Madrid, siendo cura párroco el señor don Pedro Carrión y mayordomo de fábrica el señor don Diego Monzón. En el año de 1.790”.

Este año pasaban muchas cosas en el ambiente musical mundial y español. Joseph Hayden, de cincuenta y ocho años, comenzaba su periodo londinense; mientras que Mozart, de treinta y cuatro años, tocaba por última vez en publico en un concierto en sí bemol de piano. Beethoven, con 20 años, escribe la cantata a la muerte de José II.

Madrid vive el apogeo de la tonadillera excéntrica de la mano del gran Ramón de la Cruz, cuyo mentor musical, Antonio Rodríguez de Hita, maestro de la capilla del convento de la Encarnación, es quizá el máximo exponente de la música religiosa del momento.

Por su parte, Luigi Bocherinni, con 47 años, pasa su periodo prusiano, antes de volver al numero tres de la calle Jesús y María de Madrid, donde viviría con grandes penurias muriendo en la más absoluta de las miserias.

Organo anterior

La caja del órgano de la Iglesia de San Salvador de Leganés procede de un órgano anterior al construido por José Verdalonga. Antes de 1.790 convivieron en esta iglesia dos órganos. El primero fue fabricado en l.688 por el organero Ventura Echevarría, sobrino de Pedro de Liborna Echevarría, autor del órgano del pueblo madrileño de Estremera.

El segundo de los órganos que hubo en la Iglesia, del cual apenas existen noticias, pudo ser el que sirvió a José de Verdalonga como caja musical.

Una inscripción en la pared del recinto avala esta línea de investigación, donde se señala que “se apeó en 1737 esta caja de estilo barroco rococó que fue aprovechada y adaptada a su nuevo órgano por José Verdalonga”.

El maestro organero, desde que entró en el Escorial en 1.786, aplicó a todas sus demás obras la traza neoclásica de los órganos de aquel Real Monasterio, dibujados por don Juan de Herrera. Fue una suerte que conservará esta caja tan bella, tan singular y quizá única en su estilo para crear el nuevo órgano de la Iglesia de San Salvador.

Dicha caja está primorosamente trazada y tallada, destacando su policromía. El primer cuerpo del órgano o basamento es más estrecho que el cuerpo superior, que se ensancha para formar la llamada batalla, sobre las que descansan los cinco castillos del flautado. Trama toda la obra una linterna cuadrangular ornamental, en cuya ventana ovalada  van nueve tubos decorativos e instrumentos y papeles, que son músicos simulados de madera de pino.

Restauración del órgano

El paso de más de doscientos años, con una Guerra Civil incluida, provocaron que el órgano de la Iglesia de San Salvador estuviera en unas condiciones lamentables que obligaron a su restauración.

En el informe que sobre este órgano fue emitido por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, con fecha de 4 de marzo de 1.985  y firmado por el maestro y músico don Joaquín Rodrigo, se decía  que “consideramos que dicho órgano es de un gran interés histórico y artístico que debe procurarse su restauración que deberá en tal caso ajustarse a las características originales del instrumento que están perfectamente claras en los elementos que del mismo se conservan”.

Dicho informe añadía que “debemos igualmente recordar que en la provincia de Madrid o en la misma capital son contados los órganos de estas características y época aun existentes, lo que acredita su importancia y la restauración de este órgano de Verdalonga”.

En mayo de 1.987 expertos organeros realizaron un primer examen del órgano y presentaron al Ayuntamiento de Leganés un informe y un presupuesto para su restauración.

Meses más tarde, la consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid, que dirigía el ex alcalde de Leganés, Ramón Espinar Gallego, confió la primera fase de los trabajos de restauración a la empresa del organero Arrizabalaga. Era alcalde de Leganés, Fernando Abad Bécquer

El 9 de marzo de 1.988 comienzan los trabajos de restauración en su primera etapa, que concluyeron el 31 de octubre de ese mismo año. Posteriormente, en octubre de 1.991 se confió a los mismos organeros la segunda etapa de la restauración, que culminaron el 15 de diciembre de 1.993.

La restauración consistió en la total recuperación del órgano tal como fue concebido hace mas de dos siglos por José de Verdalonga, respetando así los más mínimos detalles. El gran expolio sufrido en el órgano, principalmente en la guerra civil, hizo necesaria la reconstrucción de 928 tubos, 742 labiales y más de 186 de trompetas. Los secretos, las tracciones, tanto de notas como de registros, fueron restaurados y puestos a punto para la interpretación, llevando a la práctica el pensamiento y el aliento del que lo hizo. La caja fue restaurada por la empresa Esquifos de Madrid.

El flamante órgano de la Iglesia de San Salvador de Leganés, donde se dan habitualmente conciertos tras su restauración, es un órgano de teclado manual de 45 notas, compuestos por 985 tubos, de los cuales 21 han sido fabricados en madera. De estos, 409 tubos son de flautas, 381 de nasardo, 180 de trompeta, 9 decorativos labiales y 6 decorativos de trompeta.

Sonidos de tambores, timbales, flautas, cornetas o  clarines, entre otros, esconden los registros de esta pieza musical única existente en el término municipal, que fue construida gracias al gran hacer de José Verdalonga en el siglo XVIII y al minucioso trabajo restaurador del maestro Arrizabalaga a finales del siglo XX.

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