LOS CAMINOS PÚBLICOS Y VÍAS PECUARIAS DE NAVALMORAL

POR DOMINGO QUIJADA GONZÁLEZ, CRONISTA OFICIAL DE NAVALMORAL DE LA MARA (CÁCERES)

Caminos antiguos de Navalmoral.

Desde la más remota antigüedad el hombre tuvo necesidad de desplazarse de unos lugares a otros, por motivos muy diversos. Y, cuando en 1273 Alfonso X «el Sabio» crea el «Honrado Concejo de La Mesta”, para permitir la trashumancia se establecen las vías pecuarias: cañadas, cordeles y veredas; de anchura y longitud diferente.

A nuestra comarca le afectaba la Cañada Real Leonesa Occidental (con sus redes secundarias), que transcurría por el sector septentrional de Navalmoral (popularmente conocida como “El Cordel”). A ella accedían las vías menores, o servían para acudir a las ferias locales y mover los ganados (como sigue haciendo “Garvino”). Hasta bien entrado el siglo XX, estaba gestionada y aprovechada por la “Asociación General de Ganaderos del Reino”.

Entre los cordeles que afectaban a Navalmoral y sus pueblos del entorno se encontraban éstos:

. El camino de San Marcos (tal vez la antiquísima calzada romana): que partía de la Plaza Vieja y nos llevaba –entre otros lugares– al desaparecido pueblo de Torviscoso y a ese lugar entrañable, en la dehesa de San Benito, donde se celebraba la tradicional Feria de San Marcos, así como a otras dehesas de esa zona.

. El camino de Valverde (o Vera Alta): ramal que se desviaba del anterior en el Pozón, sobre el que se construiría en los inicios de los años 60 la carretera de los Pueblos Nuevos.

. El camino del Cementerio, desde donde se bifurcaban otros dos: el camino de los Conejos, que nos ponía en contacto con las dehesas del Turuñuelo, el Fondón, la Jara del Romeral y las Lomas del Saliente (pasando el Tiétar desde allí, hasta la Vera); y el camino de los Palos, que nos comunicaba con La Chaparrera, el Ejido Nuevo, las Lomas del Poniente, el Tiétar y la Vera (recibía este nombre porque, a través de él, venía la corriente eléctrica desde la central de la garganta de Cuartos).

. Camino de Talayuela: partía del Pozorancón, al lado de los anteriores, hasta llegar a esa villa.

. Camino de los Panaderos: cruzaba en diagonal las dehesas y caminos anteriores, en su sector más nororiental.

. El camino del Carrasco: comenzaba en el “Cordel” y arroyo Casas, Piscina Municipal, dehesa de Abajo, Boyal, del Matadero y Cerro Alto, hasta el Baldío de Casatejada..

. El camino de Cerrolejos: que llevaba a un sector del Espadañal, Galochas, El Peazo, Majadas y la barca de Jaraíz (en el Tiétar). De él surgían otros menores, como el camino de las Betillas.

. Camino de Casatejada: cruzando el Espadañal de este a oeste, casi paralelo a la vía férrea.Con otros caminos secundarios (como el de las Uvas, el de los Pilones y el de Millanes).

. La colada de La Parrilla: que bordea Navalmoral por ese lugar, al sur de la localidad, en Los Cerros y Dehesa de Arriba. Hoy forma parte de la “Ruta de las Fuentes”.

. El camino de Millanes meridional (o Camino de las Cuestas): desde el Canchigordo arriba, siguiendo el arroyuelo de La Sensa, fuentes de Félix Nieto y la de los Cabreros; comunicándonos con Millanes, Las Casas y Belvís, a través de la Dehesa de Arriba (que lo cortó o usurpó, tras la desamortización en 1860).

. El camino de Millanes occidental que, derivándose de la carretera de Extremadura (en La Parrilla), llegaba hasta esa localidad y sus vecinas Las Casas y Belvís. Sobre gran parte de él se construyó la carretera a esos pueblos.

. Camino de la Rejerta: partía de La Serradilla y finalizaba en Valdehúncar, por la fuente Nueva, Los Cerros y El Berrocal. Usurpado desde Los Cerros. Y de él se bifurcaba el siguiente.

. Camino de la Serrezuela: en dirección al Berrocal, Casasola y Peraleda; a través de las fuentes de la Serradilla y de los Vivos. Ya desaparecido o apropiado.

. Camino de la Rosa: en el sector más oriental del término municipal, ya que nacía en Belvís y moría en el Cordel (cerca de la Aguada), tras pasar por Valdehúncar, Peraleda de la Mata y la dehesa de La Hilera (este último tramo es transitable aún).

Como es lógico, existían otros caminos menores muy utilizados en el pasado por los ganaderos, caso del camino y calleja del “Molinillo” (hoy intransitable por los zarzales selváticos), que nos llevaba a numerosos huertos, las “cataratas” de dicho arroyo y las “Campanas de Bureo”), el de las Betillas, el de la Cueva (partía de la Bamba), el de la Hilera (que llegaba hasta la “Aguada” y el “Cordel”) y otros. ). Más los que surgieron tras la Concentración Parcelaria de la Heredades Abiertas (entre la vía y la carretera de Rosalejo), cuando se pretendía llevar a cabo el Plan Valdecañas de riegos en ese sector.

En el pasado (no tan lejano), los convenios entre agricultores, ganaderos y el Ayuntamiento velaban por su cuidado. Pues, hasta mediados del siglo XX, la Corporación de Navalmoral cuidaba con celo de esos caminos y vías pecuarias, nombrando a un concejal y a otros miembros de la Junta Municipal (por los sectores agrícolas y ganaderos) que se responsabilizaran de los mismos y castigaran a los que modificaran sus dimensiones o trazado.

Sin embargo, a partir de esas fechas, muchas de esas sendas (al menos en parte) han desaparecido o se han apoderado de ellas gente sin escrúpulo; tal vez debido a la crisis agraria y al abandono del sector primario, a la mejora de las carreteras y al uso cada vez menos frecuente de esos caminos. En la mayoría de los pueblos del entorno compruebo que se cuidan con esmero, mientras que en Navalmoral ocurre lo contrario…

Hoy, unos han pasado a jurisdicción de la Junta (que hace bien poco por ellos), y otros son municipales (que no sigue la política de sus antecesores…). Serían excelentes rutas para practicar el ciclismo o el senderismo sin peligro, a la vez que disfrutaremos de algunos paisajes muy singulares.

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