POR ANTONIO BOTÍAS SAUS, CRONISTA OFICIAL DE MURCIA.
Aclamada. Los afamados cafés de El Arenal también sufrieron el paro de camareros y cocineros, aunque sus dueños contrataron a mujeres para seguir atendiendo a la clientela.
LA MURCIA QUE NO VEMOS
Los gremios de la ciudad se pusieron en pie de guerra hace un siglo por solidaridad con 355 despedidos.
Los diarios la describieron como una «huelga general escalonada». Y no andaban desencaminados. Porque día tras día se fueron sumando mas obreros a los paros. Ocurrió en 1923