¿QUÉ LAZOS UNEN A CÁNOVAS DEL CASTILLO CON JUMILLA (MURCIA)?

POR ANTONIO VERDÚ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE LA CIUDAD DE JUMILLA (MURCIA)

Don Antonio Cánovas del Castillo

El día 20 de octubre de 1860 Antonio Cánovas del Castillo, contrajo matrimonio con María de la Concepción Espinosa de los Monteros y Rodrigo de Villamayor.  Conchita, se llamaba y tenía entonces 20 años de edad y 32 años Antonio Cánovas. No tuvieron ningún hijo de su matrimonio.

Ella era hija del Barón del Solar de Espinosa, Don Jacobo María Espinosa de los Monteros y Cutillas y de Doña María Concepción Rodrigo de Montemayor

Conchita había nacido en Jumilla en 1840 el mismo año que murió su madre en Cartagena y solía pasar largas temporadas en la Corte (Madrid) y  en una de esas visitas conoció a Cánovas.

EL 3 de septiembre de 1865 fallece Conchita Espinosa de los Monteros, de Cánovas del Castillo. En estas fechas fue propuesto Don Antonio para su ingreso en la Real Academia. Llegó a ser Ministro de Ultramar; desempañando también la Cartera de Hacienda.

El 11 de Julio de 1866 Cánovas, que ya no es Ministro escribe una carta a su suegro el Barón del Solar de Espinosa y entre otras cosas le decía: Soy un Ministro cesante, que no tiene para hacer un pequeño viaje este verano… Ante la falta de dinero y la perspectiva colérica. Cánovas del Castillo, suplica al que fuera su suegro, unos miles de reales”.

¿Qué hizo por Jumilla?

A finales del siglo XIX las necesidades económicas del Gobierno, encuentra una solución con la venta de algunos montes, entre los que se encontraban los de Jumilla, cuya propiedad nos fue concedida por el Rey D. Pedro I el Justo para los jumillanos, al concedernos los Privilegios en la Carta Puebla concedida “… que vos diese el término de esta Villa, que vos diese para procomunal… Dada en la muy Noble Ciudad de Sevilla, a veinte días de octubre, era de mil trescientos y noventa y cinco años.”

Quinientos años después quisieron privarnos de esa propiedad, y aquí es donde interviene Don Antonio Cánovas del Castillo.

Ante la situación de incertidumbre y penurias a la que nos podía llevar esa venta de nuestros montes, con la consiguiente pérdida de los beneficios que lleva consigo nuestra propiedad, el ayuntamiento encargó una recopilación de todos aquellos documentos que podía presentarse para evitar la venta, un expediente jurídico que se encargó al jumillano Sebastián Cutillas, quien en un documento de 75 páginas demostraba la propiedad comunal de los mismos, pertenecientes a cada uno de los jumillanos en su común, como propietarios de los mismos, como así consta en el registro de la propiedad desde mediados del siglo XIX.

Una vez presentado el expediente en defensa de las propiedades que se reclamaban, es cuando Cánovas del Castillo, asesoró  a su cuñado, el diputado Eugenio María Espinosa, a conseguir la “excepción de la venta de nuestros montes comunales”. Siendo conseguida ésa excepción, por la Real Orden de 26 de noviembre de 1892”.

¿Qué lo hicieron?

Tras el éxito conseguido de evitar su venta, el Barón  Eugenio Espinosa de los Monteros mandó un telegrama al Ayuntamiento de Jumilla, comunicando la importante noticia, documento que decía lo siguiente: «Expediente montes resuelto favorablemente; detalles correo. Barón del Solar”.

Esa gran noticia fue recibida el domingo 27 de noviembre de 1892 a eso de las 10 de la mañana e inmediatamente se celebraron dos reuniones oficiales e informales; una en el Ayuntamiento, y la otra en la Cámara Agraria en las cuales el pueblo mostró su agradecimiento tanto al Barón  Eugenio Espinosa de los Monteros  cómo a quien estuviera casado con su hermana Don Antonio Cánovas del Castillo.

En sesión ordinaria celebrada en el propio Ayuntamiento el lunes 28 de noviembre de 1892, según sus libros de Actas  (página 128 vuelta). Estaban presentes en esa reunión: El Alcalde-Presidente:  José Guardiola Peral. Concejales: Paulino Guardiola Jiménez. Andrés Castellanos Guardiola. José Alonso Sánchez. Francisco Solano Martínez, Gumersindo García, Juan Cerezo Bernal. José María Guardiola. Antonio Pérez Vicente. Juan Requena Tevar, Pedro Crespo Jiménez. José Ruiz Guirao y  José Carrión Martínez.

El Sr. Presidente da cuenta del telegrama recibido del Sr. Barón del Solar de Espinosa, manifestando haberse resuelto favorablemente el expediente de excepción de nuestros montes, y de la reunión general celerada ayer con éste motivo en este salón, en la cual el pueblo en masa, manifestó el gran entusiasmo de que estaba poseído y en la que varios vecinos hicieran uso de la palabra, pronunciando discursos, en los que se felicitaban calurosamente a Eugenio Espinosa, por el feliz resultado de sus continuas, y activas gestiones en favor de los intereses de éste pueblo, sin olvidarse de tributar un recuerdo a su padre el Excmo. Sr. Barón del Solar, difunto, al cual se debe en mucha parte la conservación de nuestros montes, entre cuyos oradores recordaba a  Enrique Jiménez Trigueros, que en su discurso lleno de frases entusiastas haciendo comprender a la reunión la importancia del hecho, que todos aplaudimos, terminó con un consejo al puebla diciéndole: «se agradecido».

A Don Alejandro García de la Riva, que exponiendo también la importancia que tiene para Jumilla, la resolución que ha tenido el expediente, hizo comprender asimismo a la reunión, las dificultades que el Sr. Espinosa, ha tenido que vencer por cuanto sabe los defectos que adolecía el expediente, por haber tomado parte en su confección, terminando con un ¡viva! al Sr. Barón, que fue contestado unánimemente por todos las presentes.

A Don  Pedro Crespo y a Don Antonio Carpena, que dan ¡vivas! a Don Eugenio Espinosa, Barón del Solar, que fueron repetidas con entusiasmo.

A D. José María Guardiola, que propuso se creara una comisión, que en representación del pueblo  pasase a felicitar a la madre del Barón del Solar, acordándose nombrar dicha comisión, y dirigir un telegrama de felicitación y agradecimiento al Sr. Barón del Solar y salir inmediatamente acompañados de la Música en manifestación pública por las calles de la población.

El Sr. Don Pedro Crespo, todo emocionado propone a la Corporación, que para conmemorar el fausto acontecimiento, cuya importancia no se comprende a primera vista, pero que entraña una gran riqueza para éste país, se sirva nombrar Hijo Adoptivo de Jumilla a el Excmo. Sr. D. Antonio Cánovas del Castillo, y además que se erijan y se coloquen en el salón de Sesiones de este Ayuntamiento, monumentos conmemorativos de éste acuerdo, y que perpetúen la memoria del Excmo. Sr. Don Jacobo María Espinosa, Barón del Solar, difunto, y la de su hijo Don Eugenio Espinosa Abellán, Barón del Solar.

El Sr. Requena propone, se redacte un telegrama que se enviaría, dando las gracias a Don Antonio Cánovas del Castillo y a su cuñado Don Eugenio Espinosa. El Sr. Presidente manifiesta, que interpretando los deseos del Sr. Requena y de todos los Concejales, se habían redactado y dirigido dichos telegramas.

El Ayuntamiento poseído del mayor entusiasmo acuerda por unanimidad declarar Hijo Adoptivo de Jumilla, al Excmo. Sr. D. Antonio Cánovas del Castillo, y se le dirija un telegrama de felicitación y agradecimiento, participándole dicho acuerdo, aprobándose igualmente por unanimidad, la proposición del Sr, Crespo.

Dicho concejal. propone asimismo, que se nombre una comisión, que vaya a Madrid a dar las gracias personalmente al Excmo. Sr. D. Antonio Cánovas del Castillo, al Diputado Eugenio Espinosa, y demás personas que han intervenido en la resolución del expediente, y entregar al primero en propia mano, la certificación del Acuerdo municipal que acaba de tomarse.

El Ayuntamiento por unanimidad, así lo acuerda, y se nombra para dicha Comisión a los Sres. siguientes: Sr. Presidente, D. Pedro Crespo, D. Paulino Guardiola, D. José Ruiz y el Secretario.

El Sr. Requena pregunta, si hay algo acordado respecto a los festejos que han de celebrarse por tan fausto acontecimiento. El Sr. Presidente contesta, que nada hay pensado todavía.

El Sr. Crespo propone desde luego, dar una comida a los pobres, y una cantidad en metálico a los Sres. Curas, para que en unión de una Comisión del Ayuntamiento, se reparta entre las familias necesitadas. El Ayuntamiento acepta ésta proposición, y así lo acuerda.

Todos los Sres. Concejales, hicieron demostración del mayor entusiasmo y manifestaron sus deseos de que los festejos que se acuerden, sean todo lo brillante que puedan, y en particular al Sr. Guirao, que manifestó su deseo de que se hagan toda clase de ovaciones que se crean procedentes, a todas las personas que han contribuido a dejar nuestros montes, exceptuados de la venta, haciendo constar además, que la redacción de «El Pandero», no pudo asistir a la reunión celebrada en el día de ayer, pero que se une al Ayuntamiento y al pueblo, en la manifestación de su entusiasmo, asistiendo a cuanto la Corporación acuerde respecto a celebrar tan fausto acontecimiento. Seguidamente se acordó, que la Comisión de Festejos de este Ayuntamiento, estudie y proponga los que deban celebrarse, y que éstos deben tener lugar cuando venga de Madrid el Sr. Barón del Solar.

Contenido del telegrama de Cánovas del Castillo al Alcalde de Jumilla: «Ruego a Vd, haga presente a ese Ayuntamiento, que le agradezco mucho la distinción con que me honra, y siempre haré cuanto pueda por el bienestar de Jumilla. Presidente del Consejo de Ministros”.

Es evidente que la calle principal de Jumilla lleve el nombre de Cánovas del Castillo, como agradecimiento en la colaboración de evitar la venta de nuestros tierras comunales,

Montes que en la actualidad como publique en el Boletín de 16 a 31de mayo de 2022, documento 1928 y página 16, ahora son o no son nuestros, según como se mire, como decía …¡Sí, pero no!

Fuente: A. V. F. cronista oficial de Jumilla (Murcia)

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