¿PUDO PERTENECER COBEÑA AL ALFOZ DE TALAMANCA DE JARAMA?

POR JOSE JULIO ORTIZ CHISVER, CRONISTA OFICIAL DE COBEÑA (MADRID)

VIII Centenario de la Concesión del Fuero a la Comunidad de Villa y Tierra de Talamanca. 1223-2023.

Después de llevar mucho tiempo investigando, tanto Daniel García Magariños como yo mismo, sobre la posible pertenencia o no de COBEÑA al alfoz de Talamanca de Jarama, en mi opinión y en base a los estudios y análisis de las fechas, mi conclusión sobre la pertenencia de Cobeña a dicho alfoz es, que pudo ser factible que perteneciese a esas tierras, más seguramente, no lo fuese desde un primer momento, en 1223, pues en 1233 aun no lo era y tampoco durante un largo periodo de tiempo, ya que en 1369 y mucho antes, Cobeña perteneció a la Comunidad de Villa y Tierra de Madrid. Y esto lo establezco según el siguiente análisis de fechas:

En el año 1175 Paracuellos fue donada, villa y castillo, al abad don Fernando Martínez de Hita por el rey Alfonso VIII de Castilla.

En el año 1180, (5 años más tarde), Cobeña que era propiedad de una tal Doña Elvira, es permutada por una propiedad que don Fernando Martínez de Hita tenía en Santa María de Tajadura (en Burgos), pasando así Cobeña a ser del abad don Fernando.

En el año 1190, (10 años después de adquirir Cobeña), don Fernando Martínez de Hita donó Paracuellos a la Orden de Santiago.

En el año 1194, (4 años después de haber donado Paracuellos), el abad don Fernando Martínez de Hita, hizo donación a los Caballeros de Santiago también de un tercio de Cobeña, quedando así Cobeña, en una tercera parte, en manos de los santiaguinos y bajo la encomienda de Paracuellos de Jarama.

En el año 1223 se concede el Fuero a Talamanca.

En el año 1233, es decir, 10 años después de la concesión del Fuero de Talamanca, Cobeña aparece en un documento escrito en dicha fecha en el que se establece un “Pacto Foral”. En él, el arzobispo de Toledo, don Rodrigo, señor de Talamanca conviene con los vecinos de Cobeña, sobre unas viñas que estos tienen arrendadas en tierras de Talamanca.

En 1235 se establece el Fuero Viejo de Alcalá de Henares, y sabemos que a él nunca perteneció Cobeña.

Entre 1180 y 1233, (53 años), fechas en los que Cobeña aparece en sendos documentos escritos, primero el de la permuta y segundo el del pacto foral, Cobeña ha pasado de estar en manos de doña Elvira, a manos de don Fernando y después, en una tercera parte, a manos de la Orden de Santiago.

Entre 1233 y 1369 es cuando Cobeña, al menos las dos terceras partes, (el 66%), que no pertenecen a la Orden de Santiago, va a poder pertenecer a Talamanca de Jarama, ya que nunca fue del alfoz de Alcalá de Henares.

Durante esos 136 años no sabemos mucho de qué pasó con Cobeña.

Sabemos que Cobeña perteneció a la “Comunidad de Villa y Tierra de Madrid”, con ciertos derechos pero sin jurisdicción plena, perteneciendo al sexmo de Vallecas, división territorial que comprendía cierto número de pueblos asociados para la administración de sus bienes comunes. También sabemos que al estar algo apartada del territorio madrileño no tenía esta comunidad demasiado influjo en Cobeña.

En el año 1369, sabemos que Cobeña pertenece a Hernán Sánchez de Vargas, que luchó a favor del rey Pedro I de Castilla en la defensa de Madrid y que tras el asesinato del rey Pedro I por su hermanastro Enrique, este le arrebata Cobeña a Sánchez de Vargas y Cobeña es donada por el rey Enrique II de Castilla a Pedro González de Mendoza, (a excepción de esa tercera parte que el abad Martínez de Hita otorgó a los santiaguinos), por la ayuda que Pedro González de Mendoza procuró a Enrique II.

Es así cuando en 1369, queda Cobeña separada de la Comunidad de Villa y Tierra de Madrid castigando a dicha comunidad por el apoyo que esta, o sea, Madrid junto con Hernán Sánchez de Vargas, dio al rey Pedro I, arrebatando a Madrid tierras tan valiosas como las de la comarca del curso del Jarama, (Alcobendas, Barajas y Cobeña).

En torno a 1440, en vida del marqués de Santillana, perteneciéndole Cobeña como lugar de Señorío, es cuando nuestro pueblo se va a convertir en villa. Se trata de un hito muy importante ya que conlleva conseguir la independencia de otras villas o poblaciones de las que pudo depender Cobeña y la autonomía en multitud de trámites, revelando un aumento de población y de su riqueza, ya que era necesario cierto poder económico para poder conseguir el título de villazgo. Es evidente que este periodo coincide con el asentamiento en Cobeña desde finales de la década de 1390 en adelante, de varias familias judías huidas de los pogromos que se dan por otras zonas de la península.

En definitiva, desde que Cobeña pasa en un tercio a la Orden de Santiago, en 1194 y luego en 1233 tenemos el pacto foral con el arzobispo don Rodrigo, hasta que pasase a ser de los Vargas y por ende de la «Comunidad de villa y tierra de Madrid», es el periodo en el que durante algún pequeño espacio de tiempo, (más cercano al 1233 que al 1369), Cobeña pudo pertenecer al Fuero de Talamanca.

Ya solo nos queda encontrar algún documento histórico que lo acredite, ya que el propio nombre de Cobeña, según el lingüista Menéndez Pidal tiene su origen en la palabra latina «confinium»/confinia, el lugar donde están los confines o terminan las tierras de una zona, pudiendo haber sido así Cobeña el lugar donde terminaban las tierras del alfoz de Talamanca, al cual perteneciese Cobeña y así fuese la frontera con el alfoz de Alcalá, del que sabemos que al cual nunca perteneció nuestro pueblo.

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