POR FRANCISCO JOSÉ ROZADA MARTÍNEZ, CRONISTA OFICIAL DE PARRES-ARRIONDAS (ASTURIAS).
Navidad y felicidad parece que forman un dúo indisociable. La felicidad invade el espíritu de estas semanas y vuelve a llenarnos de expectativas. Es el tiempo de la esperanza de un eterno retorno. Fechas entrañables, cadena de repetición, bucles del tiempo insertados en el solsticio invernal.