POR JOSÉ LUIS ARAGÓN PANÉS, CRONISTA OFICIAL DE CHICLANA DE LA FRONTERA (CÁDIZ).
El 9 de agosto de 1976, tal día como hoy, realizaba un aterrizaje de emergencia en nuestra campiña, un avión cuatrimotor DC-4 «Caribou», número 352/11, dejando una estela de humo negro y llamas sobre el cielo azul de aquel infausto día. La nave había salido de la base aérea de Getafe y se dirigía a la de Gando, en Las Palmas de Gran Canaria. Después de haber hecho escala técnica en la base de Morón de la Frontera y pasado unos minutos del mediodía, se incendió de uno de sus motores, –posteriormente otro– obligando al comandante del avión a girar y solicitar permiso para aterrizar en el aeropuerto militar de La Parra en Jerez de la Frontera, que estaba a la vista.
Sin embargo, a pesar de la pericia del piloto, de soltar más de seis mil litros de combustible y maniobrar con destreza el aparato, le fue imposible alcanzar la pista jerezana, consiguiendo tomar tierra sobre una loma de la finca «Las Laderas» en nuestro término municipal, a siete kilómetros del centro histórico. El avión quedó ardiendo y partido en dos. El sufrimiento de los pasajeros tuvo que ser inmenso, para algunos de ellos, sus últimos momentos de vida.
El «Caribou» llevaba a bordo treinta y dos personas –incluida la tripulación– con personal militar y sus familias. El primer balance provisional fue de once muertos, diecisiete heridos y cuatro supervivientes ilesos. Sin embargo, al día siguiente se confirmó la muerte de otro pasajero más: un niño de seis años. Este accidente aéreo ha sido la tragedia humana más grave sucedida en nuestra localidad, desde la batalla de Chiclana. Curiosamente, por la procedencia del avión y el lugar de aterrizaje, ningún chiclanero o chiclanera falleció como consecuencia del siniestro.
Más bien al contrario, fueron los chiclaneros los primeros en acudir al lugar de la catástrofe: Rafael Izquierdo Cabeza de Vaca, dio el primer aviso; acudieron de inmediato, miembros del puesto de línea de la Guardia Civil de Chiclana, entre los que destacó el sargento Agustín Lucena Butrón; los voluntarios de La Cruz Roja Antonio Butrón Cebada y Bernardo Bejerano Moreno; el taxista Antonio Piñero Lema y otros más, que ayudaron en el traslado de los heridos. Todos evitaron, de alguna manera, el fallecimiento de más personas. También el personal sanitario del antiguo ambulatorio de Chiclana, colaboraron en el puesto de emergencia instalado en la calle Ancha. Los heridos más graves fueron trasladados por los helicópteros de la Armada y la ambulancia de la Cruz Roja, a los hospitales de Marina en San Fernando, el de Traumatología y de Mora de Cádiz, donde ingresó en la UCI un solo herido que, felizmente, curó sus heridas.
Bibliografía:
-BIBLIOTECA VIRTUAL DE PRENSA HISTÓRICA: «Pueblo»: Diario del Trabajo Nacional. Año XXXVIII. Número 11487, 10 de agosto de 1976; «Mediterráneo» • Prensa v Radio del
Movimiento: Año XXXX. Numero 11813, 10 de agosto de 1976; «Aragón expres»: Diario de la tarde: Año VIl. Número 2029, 10 de agosto de 1976; «La Voz de Albacete» • diario de la tarde: Año
24 Número/463 10/08/1976; Libertad: diario nacional-sindicalista: Año XLV. Número 11783. 10/08/1976; «Diario de Burgos»: de avisos y noticias: Año XXXV. Número 26350 – 10 de agosto de 1976.; «El Adelantado»: Periódico de Intereses
Morales y Materiales, Ciencias, Literatura y
Artes. Año LXXVI. Número 23202- 110 de agosto de 1976.
-DIARIO DE CÁDIZ: Año CX. Número 34.438. 10 de agosto de 1976.
-GILARAZ, M.: (Relato oral)
-FOTO: Detalle de la primera página del «Diario de Cádiz», del 10 agosto de 1976. Fotografía Impresa. Plaza de Abastos de Chiclana de la Frontera.
FUENTE: https://www.facebook.com/photo?fbid=4120189858237404&set=a.2850714261851643
