POR GOVERT WESTERVELD, CRONISTA OFICIAL DE BLANCA (MURCIA).

La escultura olvidada de Isabel La Católica en Melilla sera restaurada y reubicada en el Parque Hernándezx
Melilla alberga una pieza única en todo el continente africano: la única escultura de Isabel la Católica. Una obra con profundo valor artístico, histórico y simbólico, que durante años ha estado relegada al abandono. Sin embargo, tras años de reivindicaciones, se ha confirmado su retirada para su restauración y posterior reubicación en el emblemático Parque Hernández, coincidiendo con el 125º aniversario de este pulmón verde melillense en 2027.
La escultura fue erigida en 1971 bajo la alcaldía de Francisco Mir Berlanga. Obra del escultor Restituto Martín Gamo, Premio Nacional de Escultura en 1943, la estatua no fue inaugurada oficialmente, debido a la polémica social por la tala de dos eucaliptos en la Plaza Torres Quevedo, su emplazamiento original. Desde entonces, ha permanecido en relativo olvido, a pesar de representar a una de las figuras más influyentes de la historia de España.
Una reina de bronce con un mensaje universal
La escultura representa a Isabel I de Castilla con su espada alzada, cuya hoja forma una cruz, símbolo de su labor evangelizadora en América y África. A sus pies, un niño con rasgos indígenas es protegido por el brazo izquierdo de la Reina, recordando las disposiciones testamentarias de Isabel para prohibir la esclavitud de los pueblos originarios.
Este mensaje cobra relevancia a la luz del documental del youtuber dominicano Ángel Álvarez, “Isabel la Católica, la Reina que cambió el mundo”, donde se destacan sus acciones en favor del mestizaje y el trato igualitario hacia los indígenas. No en vano, en 1512 se promulgaron las Leyes de Burgos, prohibiendo legalmente su esclavización, y en 1542 se reforzaron con las Leyes de Indias, pioneras en derechos laborales y sociales.
Un legado histórico y artístico silenciado
Isabel fue una mujer extraordinaria, culta, políglota (dominaba incluso el latín), impulsora de la sanidad militar, de las pensiones para huérfanos y viudas, defensora de la educación femenina y promotora de las Bellas Artes. Sin embargo, su figura ha sido a menudo olvidada o silenciada.
Un ejemplo claro fue la omisión de la escultura de Melilla en la publicación conmemorativa del V Centenario de su muerte (2004), que catalogaba todas las esculturas de Isabel en España y América. Esta situación será enmendada por la futura obra “Iconografía de Isabel la Católica: Proyección de la Imagen de la Reina”, auspiciada por la Universidad Católica de Ávila y escrita por el historiador Luis F. Leal Pinar.
Además, el Gran Maestre del Capítulo de Isabel la Católica, José María Gómez Gómez, ha publicado recientemente el poemario “Una Reina para la Eternidad”, con motivo del 555º aniversario del matrimonio real y el 550º de la proclamación de Isabel como Reina de Castilla. Se prevé que una de sus poesías esté dedicada a la escultura melillense tras su restauración.
Isabel la Católica y el ajedrez moderno
Pocos saben que la Reina también cambió las reglas del ajedrez. Su poderosa influencia inspiró la transformación de la antigua figura de la “Alferza” en la actual Reina, la pieza más poderosa del tablero. Esta evolución, reconocida por expertos como José Antonio Garzón y Govert Westerveld, se recoge en el libro “La reina Isabel la Católica: su reflejo en la Dama poderosa de Valencia” (2003).
En Melilla, esta relación se materializa en el Ajedrez Histórico del siglo XV, un proyecto cultural impulsado en 2010 por el escultor Pepe Gámez y el autor de este artículo, en el que la pieza de la Reina representa expresamente a Isabel la Católica, siendo el único conjunto del mundo con esta singularidad.
Madrigal de las Altas Torres: cuna de Isabel y vínculo con Melilla
Isabel nació el 22 de abril de 1451 en Madrigal de las Altas Torres (Ávila), lugar que albergó la Corte castellana durante décadas. Allí se encuentra hoy el Convento de Nuestra Señora de Gracia, antiguo palacio de Juan II, cedido por Carlos I a las Madres Agustinas, y donde se celebra anualmente la investidura de Caballeros y Damas del Capítulo de Isabel la Católica.
En abril de 2024, con motivo de mi investidura como Caballero-Comendador del Capítulo, visité la localidad acompañado por la escritora Albertine de Orleans. Fuimos recibidos por el alcalde Jesús del Campo (PP) y el teniente alcalde Miguel Ángel Castaño, a quienes entregamos, en nombre del presidente de Melilla Juan José Imbroda, una metopa con el escudo y bandera de nuestra ciudad.
Durante la visita, recordamos que fue precisamente en Madrigal donde los Reyes Católicos recibieron la noticia de la incorporación de Melilla a la Corona de Castilla en 1497. Esta efeméride, poco conocida, coincidió con un momento trágico para los monarcas: el fallecimiento del Príncipe Juan. Se estudia la instalación de un mural conmemorativo en el convento para recordar este hito histórico, una propuesta respaldada por la Asociación Melilla para la UNESCO.
Un camino hacia la santidad
El legado de Isabel la Católica sigue vivo. Desde 1957 está en marcha su proceso de beatificación, con la “Positio” aprobada en 1990 y actualmente impulsada por una comisión de historiadores del Arzobispado de Valladolid, bajo la esperanza del Arzobispo Luis Argüello en el nuevo Papado.
Recientemente, en febrero de 2025, se celebró en Valladolid una reunión conmemorativa con dos nuevos objetivos: homenajear a miembros históricos de la Comisión y fundar un Seminario Permanente en la Universidad San Pablo CEU. Todo ello, con la mirada puesta en que Isabel I de Castilla, Reina de España y madre de pueblos, pueda algún día ser canonizada.
Nota del autor:
Este artículo pretende contribuir a la visibilización de una figura clave de la historia de España desde el ámbito cultural, artístico e histórico, con especial atención al valioso patrimonio escultórico de nuestra ciudad de Melilla. Por Juanjo Florensa, Caballero-Comendador del Capítulo de Isabel la Católica | Asociación Melilla para la UNESCO.