¿Se puede ser más inspirador? Este increíble paisaje corresponde a las lagunas saladas de Gallocanta, un lugar mágico y un paraíso para las aves migratorias en sus viajes entre el Norte de Europa y África.
Según algunos estudiosos, el Cid del Cantar mandó instalar aquí su campamento, desde donde atacó, en una correría de diez días, las poblaciones de Huesa del Común y Montalbán. ¿Lo sabíais?