POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)
Los periódicos que nos llegan de la provincia editados en papel, “Jaén” e “Ideal” recogen en sus portadas los siguientes titulares “Magno Recuerdo” y “Devociones de toda la Provincia”.
Hasta aquí se desplazaron hasta 24 imágenes, de las que 20 participaron en el Rosario veinte de ellas, divididas en grupos de cinco, que fueron acercándose a la plaza de la Catedral, la Virgen de las Mercedes de Alcalá la Real, Nuestra Señora de Zocueca de Bailén, la Virgen de la Fuensanta de Villanueva del Arzobispo, Virgen de Tiscar de Quesada y San José de Jódar; un segundo grupo con las imágenes de San Juan Bautista de Los Villares, Virgen del Collado de Santisteban del Puerto, Sagrado Corazón de Jesús de Jaén, Resucitado de Martos y Santa Cena de Linares; un tercer grupo con las imágenes Oración en el huerto de Andújar, La Columna de Úbeda, Cristo de la Humildad de Alcaudete, Nuestro Padre Jesús de Jaén, Cristo el Consuelo de Cazorla, y el cuarto Grupo, trajeron el Cristo Resucitado de Linares, el Resucitado de Jaén, San Bonoso y San Maximiano de Arjona, la Virgen del Alcázar de Baeza y la Virgen de la Capilla; estuvieron las imágenes de Nuestra Señora del Rosario de Segura de la Sierra y San Eufrasio de Andújar.
Todas las imágenes tenían un templo de referencia para su llegada y posteriores traslados.
Por la mañana se celebró una Eucaristía en la calle Virgen de la Cabeza, para regresar después a sus templos respectivos. Celebró la Eucaristía el Obispo de Jaén, Sebastián Chico que definió “Veinte imágenes como “veinte ventanas al cielo”. Felicitó a la ciudad y a todos los asistentes e indicó “con este Rosario Magno queremos pedirle a Dios, a través de María, de una forma intensa por la paz en el mundo…”
Por la tarde se realizó la procesión general hasta la Plaza de Santa María, en perfecta sincronización de cinco imágenes, con el rezo de los distintos misterios del Rosario, y la vuelta a sus respectivos templos de referencia. Todas las imágenes estuvieron acompañados de las respectivas Bandas de Música. La reliquia del Santo Rostro que presidió el altar se habilitó en la Plaza de Santa María, junto con el Patrón de la Diócesis San Eufrasio de Andújar y la Virgen del Rosario de Segura de la Sierra.
Perfecta la organización, los textos leídos de los distintos misterios, la actuación del Coro y Orquesta de una gran calidad, los fuegos artificiales, y la entrega y emoción de los espectadores,
La televisión autonómica Canal Sur realizó un perfecto seguimiento de la participación de las distintas imágenes en su recorrido y de la Plaza de Santa María
La Virgen de la Fuensanta. Miradas prestadas corazones compartidos
He pedido prestadas sus miradas a varios grupos, que acompañaron a la Virgen de la Fuensanta a Jaén y participaron activamente en la procesión, para que en un texto reflejarán sus impresiones y sentimientos en un acto único e irrepetible, sacerdotes, músicos, anderos, villanovenses residentes en Jaén y representantes de la nueva Junta de Gobierno de la Cofradía, así vivieron esta larga jornada.
Impresiones y emociones de un días inolvidable: Por Pedro Aliaga Asensio, Provincial de la Orden Trinitaria:
El sábado, día 4 de octubre de 2025, es ya una fecha para la historia secular del culto a nuestra Patrona, la Virgen de la Fuensanta, y para los anales de la Iglesia giennense. El “Magnum Rosarium Spei”, el Rosario de la Esperanza del Santo Reino ha sido una manifestación de fe y devoción, de arte y del bien hacer de nuestra tierra, para el que todas las alabanzas posibles se quedan cortas. Un éxito. Espléndido. Precioso. Todo bien organizado, con criterio. No era una procesión sin más. Cada detalle tenía un por qué, que se había explicado convenientemente para quien quisiera saber y entender. Y las gentes de nuestra tierra jaenera, espléndida, entrañable, recia y llena de fe, al ser convocadas junto a las imágenes que expresan su devoción de siglos en Cristo y en su Madre, han respondido de forma coral, unánime, sacando a relucir lo mejor de nuestra forma de ser, de creer, de vivir. ¡Jaén se hizo inmenso! Por unos momentos el cielo y la tierra se tocaron en la Capital del Santo Reino.
Nuestra Patrona, la Santísima Virgen de la Fuensanta, paseó su belleza y su majestad sin par por las calles de Jaén, atrayendo las miradas y los vítores de los millares de personas que la contemplaron a su paso. Llevaba “el guapo subido” que dicen ahora. Y el Niño, orgulloso de su Madre, iba riéndose en su regazo, mirando a las multitudes que los aclamábamos a su paso. ¡Quien podrá tanto alabarte según es tu merecer, Virgen de la Fuensanta!
No quiero sustituir a los cronistas de tan excepcional acontecimiento. Solamente quiero expresar dos impresiones, que me impactaron especialmente.
Una, la unidad de las Cuatro Villas en torno a su Patrona. Creo que a la Virgen le satisfizo especialmente esta unidad, y sus devotos no pueden no sentirlo y agradecerlo de igual manera. Ver juntos a los alcaldes de los cuatro pueblos, ver a los grupos de anderos y de anderas (que estuvieron formidables) procedentes de los cuatro pueblos, escuchar la maestría de las interpretaciones de las marchas que interpretó la banda de música formada por 170 músicos de las Cuatro Villas, con sus directores “a una”, los numerosos devotos que se trasladaron a Jaén desde cada pueblo, el acompañamiento de las cofradías de la Patrona de Villanueva y de Iznatoraf… Impresionante. Haber compartido con nuestro párroco, don Juan Carlos, y con mi hermano de hábito y paisano, fray Manuel, este cortejo acompañando a la Virgen de la Fuensanta, ha sido un privilegio y una dicha que no tiene precio.
La segunda impresión que quiero resaltar es de carácter histórico. Justo detrás de nuestra Patrona iba la Virgen de Tíscar, representando el 4º misterio de gozo. Cuando ambas imágenes se pusieron juntas, en la Plaza de la Catedral, me percaté de que era la primera vez en la historia que estaban juntas las dos grandes devociones marianas del Adelantamiento de Cazorla. ¡Qué bien lo expresó el Licenciado Escudero de la Torre en el siglo XVII! Alguna vez se me había pasado por la cabeza lo hermoso que sería juntar a ambas imágenes en Cazorla, con san Hisicio, para una celebración conjunta de todo el Adelantamiento… La realidad ha superado con creces mi deseo.
En fin, ¿qué se puede decir más? ¡Viva la Virgen de la Fuensanta! ¡Viva su Santísimo Hijo! ¡Viva la Patrona de las Cuatro Villas!
La Virgen de la Fuensanta en la Procesión Magna de Jaén: Por Alfonso Carlos González González, Director de la Unión Musical “La Moraleja”
Lo que vivimos el pasado 4 de octubre con la Virgen de la Fuensanta en la Procesión Magna de Jaén fue algo que no se puede describir fácilmente. Fue emoción pura, fe, orgullo, unión… y muchas lágrimas contenidas. Ver a nuestra Reina del olivar recorrer las calles de Jaén, rodeada de tantísima gente, fue un momento que quedará grabado para siempre en mi corazón. Verla llegar por la calle Maestra, calle tan transitada por mí durante mis años de estudio en el conservatorio y que tan buenos recuerdos me trae, fue como un sueño. No imaginaba que algún día podría ver a nuestra patrona pasear por las calles de Jaén.
Tuve el honor y la alegría de participar como uno de los directores de la banda que se formó especialmente para esta ocasión. Una gran banda, con 160 músicos que unidos bajo el manto protector de nuestra madre interpretamos numerosas marchas procesionales, entre ellas algunas composiciones propias dedicadas a Ella, como “Reina del olivar”, de mi autoría, “Santa María de Iznatoraf”, de Juan Pedro Luna o “Virgen de la Fuensanta” y “Nuestra Señora de la Fuensanta”, ambas de Marino Díaz. Esta banda estuvo compuesta por músicos de “Las cuatro villas” que pertenecían a la Agrupación Musical Cristóbal Marín, de Villacarrillo, Unión Musical La Moraleja y Agrupación Musical Villanovense, ambas de Villanueva del Arzobispo y Agrupación Musical Santísimo Cristo de la Vera-Cruz, de Iznatoraf. Fue increíble ver cómo todos esos músicos, se unieron con un mismo sentimiento: hacer sonar su música por y para la Patrona de las Cuatro Villas.
Dirigir aquella banda tras el paso de la Virgen fue una experiencia que no olvidaré jamás. La emoción se podía tocar, la gente se volcó por completo y por un momento, la música, la devoción y el corazón de todo Jaén latieron al mismo ritmo.
Una noche mágica, llena de fe, de unión y de música que guardaré siempre con muchísimo cariño.
Inolvidable jornada vivida en la Magnum Rosarium Spei de la ciudad del Santo Reino. Por Esteban López Angullo, Presidente del Santísimo Cristo de la Vera Cruz y hermano de la Cofradía de Nuestra Señora de la Fuensanta Coronada.
Han sido muchos meses de trabajo, compromiso, esfuerzo y amor hacia mi Patrona Coronada por las Cuatros Villas, Nuestra Señora de la Fuensanta, para que esta jornada histórica brillara más que el sol. Trabajando incansable desde los preparativos, reuniones en el seminario, ayuntamiento, responsables y anderos de las cuatro villas… Colaborando como un hermano más sin pertenecer a la junta de gobierno actual. Un hermano que ya en la anterior legislatura también ayudó y que sabía desde el día del anuncio de la magna, sería parte de este proyecto. Fue María la que nos eligió a todos y cada uno que hemos participado. Pero he de decir que más que hermano, ha sido como presidente del santísimo Cristo de la Vera Cruz. Y digo esto añadiendo la afirmación «la virgen siempre va con su hijo» se refiere a la creencia de que María, la madre de Jesús, estuvo íntimamente unida a su hijo en vida y que su papel es guiar a los fieles hacia él. Es decir dos cofradías Madre e hijo. Fuimos varios hermanos de Vera Cruz los que colaboramos en el antes, durante y después de la magna.
La participación de nuestra Patrona y la Cofradía en esta Magna no solo ha sido un motivo de legítimo y sano orgullo, sino también de beneficio espiritual, donde me acompañaran muchas vivencias, testimonios de fe, amigos, nuevos amigos y familiares.
“Amanecía en Jaén, los primeros pasos en la calle, el sonido de los grupos de capilla me embriagaban, nervios por doquier, llegada a la Parroquia del Salvador, los primeros anderos y anderas iban llegando, los feligreses esperando. Y se abrió el Salvador, la cara más bonita que las gubias de Sánchez Mesa pudieran dar vida, la Reina del Olivar ya está en la plaza, repartiendo bendiciones, se acerca a la calle Virgen de la Cabeza, apareció la gracias de Dios. En su humildad permaneció para el acercamiento de todos sus fieles. Oraciones, rogativas, cientos de personas cubiertas por su manto de esperanza para encontrar la paz y el consuelo. La catequesis evangelizadora daba sus primeros pasos camino a la Catedral portada por más de 120 anderos y anderas de las Cuatro Villas, humildes, trabajadores de a pie, de todas las edades, descendientes de la fe, custodios del patrimonio de la comarca, en su hombro la oración a nuestra Madre. Sacerdotes, junta de gobierno, representaciones civiles, hermanos de luz, cuerpo de acólitos, ¡Dios te salve! ¡Viva la Virgen de la Fuensanta! En peregrinación buscando las virtudes que rebosan de la fuente santa. Fuente de vida sobrenatural, vitoreada por toda la carrera oficial, lágrimas y caras de felicidad a los lados del cortejo. La Virgen sonríe, el niño revoltoso como mencionaba el Hermano Mayor. El niño infante de la Villas rebosa de felicidad nos habla, Jienenses aquí tenéis a vuestra Madre.
El alma y la fuente de los deseos llega a la Catedral, hasta la reliquia del Santo Rostro sonríe a ver a su madre llegar. La Virgen, sacerdotes y un pueblo unido en oración del rezo del Santo Rosario. Una coral bajada del cielo ponía sonido celestial en la Plaza de Santa María. Ya en el umbral de la calle Maestra, comienza el recorrido de regreso hacia el Salvador, su banda formada por más de 160 músicos de sus Cuatro Villas en sus brazos por Eduardo Arroyo y Arquitecto Berges nos acercaron a su hijo, y como toda madre nos quiere mostrar el rostro del hijo, en el clamor de amor por sus anderos y anderas. Camino por las calles de Jaén, que nos condujeron a la verdad y a la vida. Madre e hijo, se hizo la luz, la luz que más brillaba, la luna llena de testigo, llegábamos a Eduardo G. Maroto. La luz de nuestra vida la Fuensanta Coronada, la luz de donde emana nuestra alegría, todos los villanovenses y vecinos hermanos de las villas no querían despedirse del rostro de la ternura. Llegada a la Plaza del Salvador brotaba el amor, sonaba la Reina del Salvador, chicotá infinita, revirá y silencio. La ternura, recogimiento y los candelabros encendidos, a golpe de tambor, flautín y guitarra, la madre de Dios y de los Cristianos en oración al subir cada escalón del Salvador. Nuestra amantísima madre a los sones de la marcha real se adentraba al templo, con un saludo muy solemne a los titulares de la hermandad del Despojado y Amargura. El capataz arria el paso, último momento de oración y despedida, en un Rosario de lágrimas, abrazos y felicidad, donde todo lo que sea vivido ha servido para aumentar nuestra fe y el amor a nuestra señora de la Fuensanta.”
Que esta experiencia nos ayude a seguir caminando con más fe y compromiso en nuestro día a día, y a continuar exaltando el nombre de FUENSANTA Madre de Dios y de las Villas.
La Virgen de la Fuensanta y su llegada a Jaén: Por Juan Fernández Alarcón, villanovense residente en Jaén
Jaén se vistió de gala y devoción para recibir a la Virgen de la Fuensanta en la procesión Magna que reunió a imágenes de toda la diócesis. Desde primeras horas, la ciudad se preparaba para un acontecimiento histórico: ver a la Patrona de Villanueva del Arzobispo, caminar entre los muros centenarios de la capital del Santo Reino, acompañada por el fervor de su Pueblo.
La Virgen, portada sobre su trono primorosamente adornado con flores, avanzó con paso solemne por la Carrera, dejando tras de sí un silencio lleno de respeto. A su alrededor, los balcones lucían mantones y banderas, mientras los vecinos jiennenses, emocionados, lanzaban pétalos al verla pasar. En cada mirada, en cada aplauso, se percibía la gratitud de un pueblo que siente en ella el reflejo de su identidad y su fe.
El rostro sereno de la Virgen de la Fuensanta, enmarcado por su manto bordado, se iluminaba con la última luz del día al llegar a la Plaza de Santa Maria. Allí, frente a la imponente Catedral de la Asunción, se vivieron algunos de los momentos más intensos de la jornada. Sonaron marchas solemnes, se elevaron oraciones, y más de un corazón se quebró en lágrimas al contemplar su semblante.
No fue solo una procesión, fue un encuentro de generaciones, de historia y sentimiento Jiennense. La Virgen de la Fuensanta volvió a recordar a su gente que, aunque cambien los tiempos, hay devociones que permanecen intactas. Cuando el cortejo se alejó entre los sones cofrades, la noche quedó impregnada de una mezcla de nostalgia y esperanza.
Muchos sabían que habían sido testigos de un momento irrepetible: el regreso de nuestra Virgen a las calles de Jaén y su promesa de seguir velando por nuestra tierra de olivar…
FUENTE: M.L:F
