POR JOSÉ MANUEL JEREZ LINDE, CRONISTA OFICIAL DE LA E.L.M. DE GUADAJIRA (BADAJOZ).
A finales de diciembre de 2024 dábamos a conocer una serie de curiosas improntas, tanto humanas como animales, inmortalizadas sobre algunos ladrillos hallados en distintos yacimientos arqueológicos. A esta serie se suma un nuevo y curioso ladrillo en el que han quedado impresos los cascos de un caballo. En la primera, cuya impresión es más nítida, se aprecia el contorno frontal que conocemos como pared o muralla y en la parte trasera, el talón, y las líneas que definen las llamadas “ranillas”. Lo llamativo de la segunda marca, incompleta, es precisamente que debido al peso del propio animal daría al traste con este ladrillo crudo. Una modalidad que, salvando las distancias, nos recuerda al célebre “paseo de la fama” de la turística y cinematográfica ciudad de Hollywood. En nuestro caso con las improntas de hombres y animales, por completo anónimos, pero casi con esa misma idea de inmortalizar su paso por esta villa romana que conocemos como “El Cañaveral” en término de Lobón (Badajoz).
A pocos km se encuentra la villa de “Torre Águila”, próxima a la localidad de Barbaño (Badajoz) donde las excavaciones arqueológicas han puesto al descubierto restos de diversas especies animales: vacuno, ovino, aves junto con algunas herraduras de hierro. Circunstancia que nos acerca, cada día más, a esa idea de la casa de campo que siempre conocimos y que queda atestiguada con estas huellas.
FUENTE: J.M.J.L.
