Con ella, podemos ver cómo eras, un altoaragonés de mente clara y de corazón grande, y nos sentimos orgullosos de ti. Es por esto que, en tu memoria, nos reunimos para decirte Descansa en paz, conservaremos tu recuerdo».
La concejal Sonia Latre, tras la lectura del homenaje a Miguel Servet, depositó al pie del monumento dedicado en el Parque que lleva su nombre el fuego que simboliza la ceremonia que reconoce la forma en la que el altoaragonés se sometió al ajusticiamiento en su defensa del pensamiento y de la libertad religiosa.