INTRODUCCIÓN A UN FUTURO TRABAJO SOBRE EL CANAL DE RIEGO DEL CERRO DE LOS MOLINOS.
Nov 09 2025

POR JOSÉ MARÍA CAMARERO GARCÍA, CRONISTA OFICIAL DE ALBALATE DE ZORITA (GUADALAJARA)

Fuente de Albalate (Guadalajara)

Una de las riquezas con las que cuenta Albalate de Zorita es el agua, su origen y ubicación en una de las terrazas del río Tajo a los pies de la sierra de Altomira se debe a los nacimientos y la abundancia de agua que lo rodean.

Las aguas de estos nacimientos se fueron canalizando a lo largo del tiempo para el abastecimiento y riego de su rica vega, sabemos que los romanos encauzaron el agua del nacimiento de la villa, ya que a unos centenares de metros de este, se levantó una villae, cuyos restos se encuentran junto a la actual acequia que riega el hito del “Malato” limítrofe al casco urbano, pero sin duda, fue en época andalusí cuando se puede afirmar que se lleva a cabo el riego de la vega con un sistema de acequias que no tuvo que ser muy diferente al actual, remodelándose y completando en siglos posteriores. Esta abundancia de agua dio lugar al desarrollo de cultivos que necesitan gran cantidad de este líquido, como el cáñamo, que tuvo gran importancia en la localidad hasta la segunda mitad del siglo pasado, siendo uno de sus motores económicos durante siglos.

Pero aparte de la red de acequias que se realizaron entorno al núcleo urbano que sirvieron para el riego de cultivos y movimiento de las muelas de los tres molinos harineros en su vega y de otros en el término de Zorita, se llevaron a cabo otras canalizaciones para usos diferentes y separadas en el tiempo que recogieron el agua de los nacimientos de la vega Albalate.

La primera de estas canalizaciones por ser la más antigua e importe, fue la que se realizó en época visigoda para el abastecimiento de la ciudad de Recópolis, junto a Zorita de los Canes. El agua de los nacimientos de los “Pozos de los Mayor” se unen en la vega con los de la Fuente de la Villa y el Parral, esta discurre en dirección norte al hito de la Dehesa donde se junta con el agua del nacimiento del Gorgotón, toda esta agua que va al hito de la Fuente de la Cueva dirección Zorita de los Canes desemboca en el río Tajo, los visigodos la canalizan en el siglo VI a unos 200 metros del nacimiento del Gorgotón, en el hito del Noguerón donde se inicia el canal que discurre por los términos de Albalate y Zorita.

La distancia desde la captación hasta Recópolis varía entre los 2,5 y 3 km buscando las cotas de nivel, en la actualidad se conocen 1,8 km de su trazado. La técnica y sus características son herederas de la hidráulica romana, con su specus realizado en opus signinum, con una anchura media que oscila entre los 60 y 75 cm y una fábrica de mampostería en toba y piedra caliza.

En el hito del Noguerón se puede observar un canal excavado en la roca hoy fuera de uso, es aquí donde posiblemente arrancaría este canal o acueducto, lugar donde se recoge el agua de cuatro nacimientos, que busca las cotas de nivel dirección hacia el Rubial y bordeando los cerros que miran al hito de la Fuente de la Cueva llegan a los restos más visibles y destacables de la construcción, conocidos en la comarca con el nombre de “ la Pared de los Moros”, que están formados por los restos de una pared construida en mampostería sobre la que discurre el canal salvando un desnivel del terreno y donde podría haber un salto hidráulico para disminuir el desnivel de cotas y así quitar velocidad al agua y por lo tanto presión, ya que una gran velocidad en el canal provocaría la erosión en este. Desde este punto seguiría buscando las cotas de nivel por los cerros que miran al arroyo de Badujo hasta el hito del Campillo, una extensión de tierra más o menos plana donde se sitúa el cerro de la Virgen de la Oliva, lugar donde se alza la ciudad de Recópolis, sería en este último tramo de aproximadamente un kilómetro donde este acueducto estuviera constituido por un sifón que elevase el agua hasta la ciudad y aunque se desconoce la totalidad de su recorrido, posiblemente su función era alimentar de agua los edificios del complejo palatino y/o alguna fuente o cisterna de la ciudad, cuestión que está en estudio y no se sabrá con toda claridad hasta que no aparezcan evidencias en la propia Recópolis.

De los restos que han llegado hasta nosotros los más destacados como se ha comento, son los de la Pared de los Moros, tramos excavados en los años 80 del siglo pasado y otros que eran visibles han desaparecido debido a los trabajos de reforestación de la zona.

La otra canalización, se construyó a principios del siglo XVII y en este caso su uso fue para el riego de la zona del término de Albalate llamada Cerro de los Molinos. En 1611 el concejo de Albalate pedía permiso a la duquesa de Pastrana, dueña de la localidad, para que concediera autorización para la construcción de un canal que llevara el agua de la vega hasta esa zona, se sabe que en 1619 ya estaba construido. El cultivo que predomina en ese paraje es el olivar, algo muy común en torno a la vega donde existe el olivo de regadío.

El agua que alimentó esta canalización fue la que proviene del nacimiento de los Pozos de lo Mayor, el lugar donde arrancaría la conducción estaría en el hito de las Noguerillas, que se encuentra a una cota de 750 m discurriendo por las laderas de los cerros que miran a la vega por los hitos de las Cuestas de Cubillas, Peña del Viernes llegando al Portillo de la Vega, sobre esa zona cabe la posibilidad que hubiera una bifurcación, según los restos excavados en la roca que han llegado hasta nosotros, uno en dirección a la Fuente del Rosal más al sur, con una cota de 736 m y otro, en el inicio del hito del Cerro de los Molinos a una cota de 730 m, en ambos hitos han aparecido restos de canalización tallados con una anchura de unos 30 cm, o por otro lado, si fuera una sola canalización iría a la Fuente del Rosal y desde allí buscando las cotas de nivel bajaría al Cerro de los Molinos. La rotulación y modificación del terreno debido a la repoblación forestal y adecuación de los caminos hacen difícil identificar con exactitud el trazado del canal. Lo que si podemos afirmar, es que fue una obra de gran complejidad en la que debieron intervenir técnicos especializados para poder llevar a cabo el trazado de esta acequia de riego que llegó aproximadamente a los 2 kilómetros de longitud.

No sabemos el tiempo de uso de esta infraestructura, pero no debió ser mucho, ya que unas décadas después, la localidad entraría en una crisis económica y poblacional y sin duda, esta no pudo sostener un mantenimiento adecuado para un uso correcto de la canalización.

Señalar que en 1611 el concejo de Albalate también pidió permiso a la duquesa de Pastrana para el riego del hito llamado Retamar, lugar situado entre las localidades de Almonacid y Albalate junto a la actual C-200, pero de este canal no se tienen referencias, lo que sí se puede afirmar, es que el agua para el riego sería de los nacimientos de la Villa y el Parral.

El agua que en otras épocas se aprovechó al máximo con una regulación de riego minuciosa y que suscitó numerosos pleitos en la comarca, hoy discurre libremente y casi sin uso hasta Zorita de los Canes donde se une al río Tajo.

FUENTE: https://www.facebook.com/josemaria.camarerogarcia?locale=es_ES

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