POR LEOCADIO REDONDO ESPINA, CRONISTA OFICIAL DE NAVA (ASTURIAS)

Pues sí. “Ha llegado la tía Octubre / con el cestón y la pértiga”, como escribió Celso Amieva. Y también viene a cuento aquello de “Voy a facete unes fustes / pa que vayas a la gueta”, que comenta Olegario González. Pero quizá la noticia del mes fue la cancelación de las tradicionales Feries d´Otoñu, anunciadas para el sábado 25 y domingo 26, y sobre cuya celebración el Ayuntamiento publicó, en la mañana del martes 21, un comunicado que decía; “Debido a la expansión de la enfermedad dermatosis nodular contagiosa, que se está extendiendo en nuestro país, se ha tomado la decisión de cancelar les Feries d´ Otoñu de Nava, lo que afecta a toda su programación”.
Es octubre, también, el mes tradicional de recogida del fruto de los pumares, “la época en que la manzana madura se estrella contra el suelo en el silencio de la tarde” (Czeslaw Milosz), y la de su acarreo a los llagares, para empezar a mayar, y así, por ejemplo, Juan Roza nos comentó que este año había empezado a hacerlo el jueves 16. Tiempo de trabajo en la penumbra fresca del corazón del llagar, tarea hecha con esmero e ilusión y, lo mismo que la primavera trae la flor a los pumares, nos llegan ahora a la calle los sugerentes efluvios de la sidra dulce que se desprenden de los llagares, es decir; “aroma a manzana recién triturada y gusto dulce de su primer zumo”, como escribió José A. Ordoñez.
Entramos en el repaso de lo acontecido con el apartado musical, pues el sábado 4 la agrupación coral naveta viajó a la capital cántabra, para participar en las XV Jornadas Polifónicas de Santander, con un concierto en solitario que se celebró, a las 20 horas, en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, de la citada capital. Y el sábado 18, con motivo de la celebración de su XL Día del Socio, también intervino en un concierto que tuvo por marco el templo parroquial naveto, en el que también participaron la Sociedad Coral de Arriondas y la Coral Polifónica ASCASAM, de Santander.
Hubo asimismo asuntos culturales, pues el sábado 4, la AA VV de El Remediu inauguró, en su sede social, la exposición de fotografías titulada “El mi pueblu tién memoria”, y el viernes 17, con motivo de la celebración en Nava del Día Internacional de la Mujer Rural, se presentó en la Casa de Cultura el poemario “Propósito en Verdes”, cuya autora es Mónica Franco González. Completados, además, por la amplia programación a cargo de la ya citada entidad cultural.
Por otra parte, el domingo 19 los feligreses de la parroquia de San Andrés de Cuenya homenajearon a D. Eduardo Solís, párroco de Nava que, desde hace 25 años, viene atendiendo también la citada parroquia de Cuenya, y tanto la misa, que fue a las once, como el acto, que resultó muy emotivo, contaron con la participación del Coro Errante. Mientras a las 12, con salida de la plaza de Manuel Uría, tuvo lugar la III Carrera/Marcha Asicas (Asociación Ictus Asturias).
Y los decesos comenzaron el día 1, con la falta de María Luisa Líndez Corros, vecina de Villa, que contaba 81 años y era viuda de Gonzalo González Álvarez, y madre de María del Carmen. Luego el 4 nos dejó César del Río García, a los 55 años. César estaba casado con Rosa Fernández Fernández, y eran los padres de César y de Diego. Y el 6 finó Adelina Díaz Fernández “Adela”, que tenía 89 años y era viuda de Maximino Posada Sastre “Mino”, siendo hijos suyos Elena y Gonzalo.
Después el 11 nos dejaba Luis Orvíz Montes, que contaba 88 años y estaba casado con Sira García Campal, con la que tuvo a María del Carmen, Sira y Alejandro. Luego, el 18 faltaba Alicia Alonso Collada, que tenía 94 años y era viuda de Francisco Granda Ordoñez, siendo Julio, Francisco, Jaime, Rosa Elena, Lichina y Ana sus descendientes. Seguidamente, el 25 lo hacía Luis Zapatero Cuenya, de Cesa, que contaba 90 años y estaba casado con Sinda Redondo del Tejo, con la que tuvo a Luis Arcadio, Elena, Fernando y Eva. Y, por último, el 31 nos dejaba Antonio González Cueto, “Toño el de La Pucherina”, que contaba 63 años y estaba casado con Ana García Pando, y con un hijo; Iván.
Baxu los robles, la harina que resultó del montón de bellotes aplastaes alfombra el suelu del camín, y en el prau que blanqueó la rosada va dexando una estaya verde el silenciosu (y extraplanu) robot segador. (También llegaron las vacunas y, por disposición superior, desde la madrugada del 26 oscurece primero).
FUENTE: Publicada por La Nueva España, Martes, 11.11.2025, página 13. L.R.E.,