POR LEOCADIO REDONDO ESPINA, CRONISTA OFICIAL DE NAVA (ASTURIAS)
Estrenamos mes y año anotando que el fotógrafo José Ornia, (Nava.1963), ha ganado la Medalla de Oro en la categoría profesional de publicidad de los Tokyo International Foto Awards 2025, con un trabajo para la empresa asturiana de bicicletas MMR, del grupo Daniel Alonso.
Con larga trayectoria y diversos premios, José Ornia obtuvo también en 2025 la Medalla de Plata de los New York Photography Awards. Y hubo también Cabalgata, en una noche del 5 fría de verdad, que aprovechó la borrasca “Francis” para acercar la nieve a la villa y alrededores, de modo que, como regalo para todos de los Magos de Oriente, el día 6 nos despertamos viendo los tejados blancos, mientras trapiaba con gracia.
Y del motor nos llega la noticia de que el naveto Jaime Martínez Canteli, “Parri” (Parri Neka Iker Classic Team), completó su tercer Dakar consecutivo, a bordo del Mercedes 1936 AK 4×4 (360 cv y 10 Tm de peso), teniendo en esta edición como compañeros de equipo a Nekane Abin (navegante), y a Iker Etxebarría, (mecánico).
Mientras, en otro orden de cosas, el Ayuntamiento naveto presentó el 21, en Fitur, el cartel que anunciará el XLIX Festival de la Sidra, y la Comisión de Fiestas de La Colegiata y Villabona dio a conocer que Andrés Carrera será Navetu del añu 2026. Asimismo, el sábado 31, a las 12, la Asociación de Pensionistas y Jubilados “Alfonso X el Sabio” celebró su asamblea general anual.
En cuanto a defunciones, ya el día primero del mes anotamos la de José María Villaverde Graña. Maestro de profesión con una larga trayectoria docente en Nava, Villaverde, que contaba 85 años, estaba casado con Aida Fernández Pérez, también maestra y con trayectoria similar a la de su marido, siendo Balbino y Raquel sus descendientes. Y luego el 3 nos dejaron Leorgina y Armonía. Leorgina Maujo Obaya tenía 91 años y era viuda de José Manuel Fernández Fernández, con el que tuvo a Jesús y a Pedro, y Armonía Argüelles Hernández era viuda de Orlando Rodríguez Menéndez, y madre de Isabel Rodríguez Argüelles, que ejerció su profesión farmacéutica en la villa durante décadas.
Después el 6 faltó Joaquín Fuertes Rodríguez, “Joaquín el Tratante”, que contaba 88 años y estaba casado con Maribel Gancedo Díaz, con la que tuvo a Ana María y a Elena, y el 7 falleció María Azucena Alonso Mañana. Azucena, que tenía 76 años, era viuda de Francisco Tarcisio Jordán Cabello, “Paco”, con el que tuvo a José Ramón y a Francisco Javier. Mientras el 9 era Otilia González Canteli la que finaba, a los 92 años. Vecina de La Colegiata, Otilia era viuda de Fernando Boris, con el que tuvo a Consuelo, Fernando y Beatriz como descendientes.
A continuación, el 16 nos dejó María del Pilar Ovín Díaz. “Pily la de La Barraca”, que contaba 85 años y era hermana de Evelio, Segundo y Jorge (+), y jubilada de Telefónica. Y apunto que la conocí mediados los sesenta del pasado siglo, cuando trabajaba en la central telefónica naveta, situada en un primero de la calle Luis Armiñan, frente al Café Ideal, con Rosi la de Panizón, Nieves la de Manolo, Rosi la de Llames, etcétera, como compañeras, y Medardo Redondo como responsable. (Era un tiempo en el que, por ejemplo, la estación de Económicos tenía asignado el número 29, y los grandes sacos con tapones de corcho para las botellas de sidra llegaban a Nava por ferrocarril, facturados en Riudellots o en Cassá de la Selva).
Seguidamente, el 20 faltó Leonor Rodríguez Piñera, que contaba 97 años y era viuda de Vicente Lafuente Iglesias, “El moreno”, con el que tuvo a Vicente, “El Titi”, dueño del bien conocido establecimiento hostelero (y bolera) del mismo nombre ubicado en Basoréu. Luego, el 27 nos dejó José Ángel Carbajal Cristóbal. Nacido en Cecea, José Ángel tenía 69 años y estaba casado con Pilar del Busto Gutiérrez, con la que tuvo a Ángela, Aníbal y Andrés. Y añado que el 28 falleció Manolo (Manuel Jesús Vázquez Cañada), que defendió los colores del Europa, y contaba 65 años.
Ocupados en coger el tranquillo al nuevo año, salvamos un primer mes en el que tuvimos vientos fuertes, lluvias, frío, xeladas e incluso nieve, por lo que encontramos sentido al refrán que dice: “Les xelaes de xineru maten les gafures y son bones pal terrenu”, que tomamos de la cuerria de Arturo.
¡Ah! En cuanto a los Magos de Oriente, una vez más me volvieron a dejar revoltijo, porque ellos tienen claro, por sabios, que sigo siendo un niño, aunque vaya camino de cumplir los ochenta.
FUENTE: Publicada en La Nueva España el Lunes 02.febrero. 2026, página 11.
