SOY DEL PUEBLO.
Feb 05 2026

POR MANUEL GARCÍA CIENFUEGOS, CRONISTA OFICIAL DE MONTIJO Y LOBÓN (BADAJOZ)

                                                         

No hay en la plaza lujo de pórticos, tan sólo en la Casa Consistorial. Una campana, al entrar, saluda con esta leyenda: “Soi de el Pueblo. Año de 1847”. Desde ella se convocaba al pueblo durante las fiestas y acontecimientos, junto a la convocatoria ‘bajo toque de campana’, para los componentes de la Corporación Municipal y mayores contribuyentes de la villa.
En la parte superior de la fachada se anuncia una de las obras realizadas por el Consistorio: “Reedificose esta obra de el Ayuntamiento deella, año de 1843”. Junto a él, la calle del Coso, que en otros tiempos fue lugar por donde se corrían toros y paso obligado de procesiones y cortejos. En el otro lateral, hacia la calle Cinco Casas, estaba la vivienda de la familia Codes, casa en la que se asentó el Centro Republicano, el Cuello Duro, el Bar España de Alejandro Martín y luego de sus hijos, hasta hace poco fue sede de los Juzgados.
En el otro extremo de la plaza, frente a la Casa Consistorial, el caserón que levantó Vicente de la Torre Liaño, que fue alcalde, junto con su esposa Petronila Álvarez Araujo, hija del administrador del Conde de Montijo, Pedro Álvarez Vadillo. Después, Ramón Cueto Arduengo y Carolina de la Riva González, fortalecieron la casa, le dieron nombre y fama. El primero era asturiano y la segunda hija de las tierras de Cameros de La Rioja. Él dedicado al mercado y trata de esclavos de color, de ahí el calificativo de la casa: navegante, negrero, embarcado. Ella hija de don Gabriel de la Riva, comerciante y rematante de puestos públicos.
Junto a la Casa del Navegante, en la casa del azuagueño, de origen catalán, Fernando Mantellé Barceló se daban bailes y ofrecían bebidas espirituosas, hasta que la Sociedad ‘El Progreso’ la compró para acoger en ella la sede del Círculo Cultural del Artesanado, vulgo, el Casino de toda la vida. Lugar que, como la vida, ha ido cambiando de afanes y destinos. Basta decir que en él ya no se refugian académicos y notables. Tampoco es lugar para desorientados y abatidos. En tiempos de aquella nuestra Extremadura profunda de latifundios, cotos y casinos.

Calendario

febrero 2026
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
232425262728  

Archivos

UN PORTAL QUE CONTINÚA ABIERTO A TODO EL MUNDO