POR ANTONIO BRAVO NIETO, CRONISTA OFICIAL DE MELILLA.
Este edificio fue concebido como gran sala de exposiciones de productos españoles hacia el mercado marroquí. Era la época de las grandes exposiciones universales, en las que se intentaba destacar con edificios monumentales y representativos.
La persona impulsora de este proyecto fue el ingeniero catalán Salvador Corbella Álvarez, y fue en enero de 1911 cuando se puso la primera piedra, de la mano del rey Alfonso XIII en su visita a la ciudad. El edificio estuvo realmente preparado para cumplir su funcionalidad en septiembre de 1916, con una gran exposición de productos comerciales.
Dentro de un estilo ecléctico, el Centro presentaba una fachada monumental con portada central rematada por un conjunto escultórico formado por escudo entre banderas, y dos leones. Los laterales se coronaban con cuatro esculturas de cuerpo completo que representaban alegorías del comercio. Tal vez lo más interesante del conjunto sea estas esculturas que remataban de forma barroquizante la fachada.
Como proyecto, este centro no tuvo mucha fortuna, y con el paso del tiempo este espacio sirvió para alojar almacenes, garajes e incluso una iglesia, estando todo en un estado de abandono y ruina ya en la década de los años noventa del pasado siglo XX. Finalmente, el conjunto fue demolido y en su espacio se construyó un moderno centro comercial.
Yo recuerdo perfectamente este edificio, vagamente cuando fue iglesia y posteriormente cuando se destinó a garajes y a otros fines comerciales. Hoy día alberga los locales del ALDI. Reflejo de como la ciudad va cambiando sin que nos demos cuenta
