POR JOAQUIN MUÑOZ CORONEL, CRONISTA OFICIAL DE CORRAL DE CALATRAVA Y POZUELO DE CALATRAVA (CIUDAD REAL).
Fue un auténtico lujo en el Municipal. La decoración del mini-escenario, absolutamente acorde con la exquisitez del Teatro. Las marionetas, lúcidas y elegantes; la manipulación desde arriba del escenario, con exactitud milimétrica; el sonido grabado, extraordinario; el texto y contexto de la obra, de absoluto respeto y admiración a Don Quijote y al propio Cervantes… y hasta reseñable la simpatía y familiaridad que nos acogieron en el escenario tras la función. Y donde tuvimos que echar mano de nuestro escaso conocimiento de la lengua italiana… En suma, una función de excepción que nos ha venido desde Italia, que celebra a nuestro universal personaje de Don Quijote, y que lo celebra bien, sin burlas ni distorsiones. Magnífica obra en su laboriosísima concepción, y magnífica la actuación de la que pudimos disfrutar en Almagro, como en medio mundo ya lo vienen haciendo.
El espectáculo se basa en una selección de momentos icónicos de la novela de Cervantes y en un antiguo manuscrito, conservado en los archivos de la Compañía y nunca antes representado… Víctima de una locura visionaria, alimentada por una obsesión con la literatura caballeresca, que le muestra una realidad distorsionada por la idealización extrema de los valores de la vida, la humanidad y el amor, Alonso Quijano se proclama Don Quijote de la Mancha. La fantasía se apodera de la realidad, obligándolo a librar batallas y vivir aventuras, en un viaje errante en el que también persigue a la bella Dulcinea, una dama inexistente, producto de su imaginación. Sancho Panza, el insustituible escudero —interpretado en el manuscrito de 1879 por Gerolamo, el títere emblemático de Milán— encarna el sentido sencillo de las cosas, que a menudo devuelve al «héroe» a la realidad.
Bibliotecas polvorientas y paisajes picarescos, caballeros imaginarios, molinos de viento confundidos con gigantes, pero también islas que gobernar y princesas que salvar, que no son más que marionetas de una compañía de cuentacuentos… Todos conforman el telón de fondo de las aventuras de los dos personajes, en un viaje vertiginoso entre la fantasía y la realidad. Maravilloso en su concepción, y perfecto en su representación. Pero conozcamos algo más de este tipo de teatro de marionetas, frente al teatro de guiñol:
Guiñol: Control directo, desde abajo, por contacto (la mano es el cuerpo del títere).
Marioneta: Control indirecto, desde arriba, por suspensión (los hilos transmiten la energía).
MARIONETAS VERSUS TÍTERES
Las Marionetas de Hilos son la manifestación teatral, en la que la figura, articulada en sus extremidades y cuerpo, es suspendida y manipulada desde arriba mediante un sistema de hilos conectados a un mando de madera denominado ‘cruceta’ o ‘percha’.
Mecánica: La gravedad es el motor fundamental. El marionetista transmite la tensión y el movimiento desde una estructura elevada (puente), controlando de forma indirecta las articulaciones del muñeco.
Características dramáticas: Ofrece una poética visual basada en la sutileza, la elegancia y la ilusión de ingravidez. Es ideal para obras líricas, piezas musicales, narraciones épicas y movimientos corporales complejos (como la danza o la caminata realista).
En cuanto a su antigüedad, si nos atenemos a la evidencia arqueológica e histórica, las marionetas (o títeres de hilos y articulados) son sensiblemente más antiguas que el títere de guiñol clásico. La diferencia en su origen histórico se debe al tipo de tecnología y uso que requería cada uno. Se remontan nada menos que a Egipto (2000-2500 a. C.), Grecia (Siglo V a. C.) e India (En textos clásicos épicos como el Mahābhārata, se menciona a los directores teatrales como Sutradhara («el sujetador de los hilos»), reflejando el arraigo milenario de la marioneta de hilos… En los orígenes de la humanidad, nació vinculado a rituales sagrados y representaciones míticas de los dioses.
La marioneta de hilos permitía distanciar al operador del muñeco y daba una ilusión mágica de que la figura «caminaba o cobraba vida por sí sola» sin ver al humano. El guiñol o teatro de guante, por el contrario, nació como un arte eminentemente popular, y callejero, diseñado para la movilidad rápida de los cómicos y la comedia inmediata.
LA COMPAÑÍA MILANESA
Pero conozcamos algo de la historia del grupo, procedente de la industriosa ciudad de Milán. Giovanbattista Colla era un acaudalado comerciante que, a finales del siglo XVIII, había transformado una de las salas de su palacio en un teatro de marionetas. Un revés económico, vinculado a los acontecimientos políticos de la época, obligó a la familia Colla a abandonar Milán a principios del siglo XIX, y los espectáculos de marionetas se convirtieron en su principal actividad.
En 1861, tras la muerte del fundador, sus hijos Antonio, Carlo y Giovanni fundaron tres compañías diferentes. Así nació la Compagnia Marionettistica Carlo Colla & Figli. En 1889, Carlo II, el hijo mayor, de dieciséis años, sucedió a su padre en el negocio de las marionetas, con la ayuda de sus hermanos Rosina, Giovanni y Michele. Su trabajo dio como resultado espectáculos que gozaron de gran popularidad, su éxito fue inmediato, y la compañía comenzó a viajar a las principales ciudades. En 1906, la Compañía llegó al Teatro Gerolamo de Milán, un prestigioso recinto construido para marionetas en 1868. La Compañía regresó al Gerolamo en 1911, año en que la familia Colla se convirtió en un teatro de marionetas permanente (el único en Milán, después del Teatro alla Scala), asumiendo también la dirección del teatro.
LA RECONVERSIÓN
Debido a las obras de renovación urbana en 1957, la familia Colla se vio obligada a abandonar el Gerolamo y permaneció inactiva durante varios años. Retomaron su actividad como titiriteros en 1965, continuando la tradición bajo la dirección de Eugenio Monti Colla, el último titiritero de la familia en actuar en el Teatro Gerolamo, quien fue el director artístico de la Compañía hasta su fallecimiento el pasado noviembre. La Piccola Scala, el Festival de Spoleto y numerosos festivales y teatros internacionales (Berlín, París, Moscú, Madrid, Sídney, Nueva York y Charleston, entre los más famosos) han acogido a Carlo Colla & Figli, cuyos continuos éxitos son testimonio de la tradición teatral milanesa.
Entre las producciones más importantes de los últimos años destacan: «Macbeth» (en coproducción con el Shakespeare Theatre de Chicago), «Filemón y Baucis» de Haydn, ganadora del Premio Franco Abbiati de la Crítica Musical Italiana, «Rinaldo», «Giustino» y «Ariodante» de Handel con la Orquesta Barroca Lautten Compagney de Berlín, y «La Bella Durmiente» en la Royal Opera House de Mascate y en la Expo Dubai. Desde 1984, la Asociación Grupporiani supervisa y gestiona las actividades de Carlo Colla & Figli, además de producir y distribuir sus espectáculos a nivel mundial.
Las representaciones en Milán se llevan a cabo en el Atelier Carlo Colla & Figli, el Teatro Gerolamo y el Piccolo Teatro di Milano, con los que, desde el año 2000, gracias al director Sergio Escobar, existe una colaboración caracterizada por la convergencia de objetivos y la amistad, confirmada posteriormente por el nuevo director Claudio Longhi.
UNA NUEVA ETAPA
Tras el fallecimiento de Eugenio Monti Colla en 2017, la dirección artística de la compañía fue confiada al escenógrafo y escultor Franco Citterio. En 2021, año de las celebraciones del 700 aniversario de la muerte de Dante Alighieri, Carlo Colla & Figli participa en las iniciativas con un proyecto que incluye: un cortometraje, «Dante delle marionette», emitido en el portal italiano del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional; la tercera edición del festival de teatro de marionetas «Dante in baracca»; y un espectáculo también titulado «Dante delle marionette». y el espectáculo «Una Divina Comedia», que se estrenó en el Piccolo Teatro Grassi en junio de 2021.
También en 2021, el MUTEF | Museo del Teatro di Figura (que incluye los talleres artesanales de Carlo Colla & Figli) inauguró su plataforma de streaming con la exposición «Le figure di Dante». La experiencia continuó en 2022 con la exposición «Aida e i popoli di legno», organizada para celebrar el 150 aniversario del estreno en Italia de «Aida» en el Teatro alla Scala de Milán.
Entre las nuevas producciones de los últimos años se incluyen «Pinocho», «Don Quijote», «Romeo y Julieta», «El Cascanueces», «Cuento de Navidad» y las óperas de Monteverdi «Orfeo» y «Ulises regresa a su patria», coproducidas con el Festival de Pentecostés de Salzburgo y la Ópera de Montecarlo.
FICHA TÉCNICA
Adaptación de títeres basada en notas de Eugenio Monti Colla
Adaptación libre de la novela de Miguel de Cervantes.
y de un guion manuscrito de 1879 en los archivos de la Compañía.
Música del ballet del mismo nombre de Aloisius Ludwig Minkus
Piezas para piano especialmente compuestas e interpretadas por Danilo Lorenzini
Edición musical de la Orquesta Nacional de la Ópera de Sofía dirigida por Boris Spassov
Nuevas esculturas, decorados e iluminación de Franco Citterio
Vestuario de Maria Grazia Citterio y Cecilia Di Marco
Los artistas de marionetas
Franco Citterio, María Grazia Citterio, Piero Corbella,
Camillo Cosulich, Débora Coviello, Cecilia Di Marco,
Tiziano Marcolegio, Giovanni Schiavolin, Paolo Sette
Aprendiz de artista de marionetas Alice Archinti
Recitadores (edición registrada en 2025)
Marco Balbi, María Grazia Citterio,
Lorella De Luca, Carlo Decio, Lisa Mazzotti, Riccardo Peroni,
Gianni Quillico, Franco Sangermano, Giovanni Schiavolin, Paolo Sette
Ingeniero de sonido: Paolo Sportelli – The Village of Music
Dirección Técnica: Tiziano Marcolegio
Dirigida por Franco Citterio y Giovanni Schiavolin
Producción: 2025
ASOCIACIÓN GRUPORIANI
Ciudad de Milán – Teatro afiliado
Región de Lombardía – Entidad de importancia regional
El espectáculo fue extraordinario, con unas figuras excelentemente confeccionadas, y movimientos enteramente naturales… hasta el ‘galgo corredor’ de Don Quijote realizaba movimientos de cabeza, cuerpo y cola, increíblemente naturales. En suma, todo un lujo para el Festival de Almagro en general, y el Teatro Municipal en particular, donde chicos y grandes pudimos disfrutar de un espectáculo de marionetas, de altísimo nivel.
