POR JOSE LUIS ARAGON PANES, CRONISTA OFICIAL DE CHICLANA DE LA FRONTERA (CÁDIZ).
«En consideración á la importancia de su industria y comercio ha logrado alcanzar la Villa de Chiclana, provincia de Cádiz, Vengo en concederla el título de Ciudad, á que es acreedora». Así de escueto era el real decreto firmado por el rey Alfonso XII en el Palacio y real Sitio de San Ildefonso, el 8 de agosto de 1876, tal día como hoy hace 150 años.
Por ciertos imponderables ocurridos con el expediente y el subsecretario de Gobernación relatados en otra ocasión, la concesión del honorífico título –ya firmada– no apareció en la «Gaceta de Madrid» hasta el día 25. La noticia no llegó a Chiclana hasta unos días después cuando el impulsor y artífice de la mencionada distinción honorífica, diputado por Sariñena, vejeriego y chiclanero de adopción, Leopoldo de Alba Salcedo, envió una carta al alcalde Francisco Manjón. Fue leída en la sesión ordinaria de Cabildo del jueves 28 de agosto. Al domingo siguiente, la ciudad se engalanó con colgaduras y luminarias.
Hoy, 150 años después, rendiremos homenaje al vejeriego y chiclanero –tiene el título de Hijo Adoptivo de Chiclana– Leopoldo de Alba Salcedo, con la colocación en la calle de la Vega –junto a la Farmacia Central– de un mosaico con la efigie del escritor, periodista y diplomático, en las inmediaciones de la calle donde vivió y tenía su domicilio en Chiclana junto a su tío carnal y suegro, Rafael María de Alba.
Por la noche en la Plaza Mayor –libre de entrada– continúa la programación de esta conmemoración retórica con la Asociación Gaditana de Amigos de la Ópera que pondrá en escena e interpretará la zarzuela de Tomás Bretón y Ricardo de la Vega, «La verbena de la paloma o el boticario y las chulapas y los celos mal reprimidos» (1894). Y, ya sabéis: «En Chiclana me crie; que me busquen en Chiclana si me llegara a perder».
