POR HERMINIO RAMOS, EL CRONISTA OFICIAL DE LA PROVINCIA DE ZAMORA.
Martín Ramos ha regresado de una expedición de 40 días al Karakórum (Pakistán). Allí se fue con el objetivo de ascender el Gasherbrum I (G1), de 8.080 metros. Llegó hasta aproximadamente siete mil, dentro del proceso de aclimatación, pero no alcanzó la cumbre. El 21 de julio decidió dar por terminada la expedición debido a las condiciones de la montaña. El alpinista cuenta que la climatología era complicada. La zona sufrió fuertes nevadas que acumularon grandes cantidades de nieve en las partes mas altas.
Precisamente la nieve hacía peligroso abrir camino hacia los campamentos superiores, lo que le impidió realizar el ataque definitivo a la cumbre. Ramos comenta que parte del material quedó en el campo dos, situado a unos 6.500 metros, porque las condiciones le impidieron regresar a recogerlo. El zamorano, que comenzó a subir montañas con 10 años, ha hablado de esta experiencia en una rueda de prensa celebrada en el Ayuntamiento de Zamora. Allí ha recordado que su primera excursión fue a Peña Trevinca. Ahora que está a punto de cumplir 60, acumula ya cinco expediciones al Karakórum, entre otras aventuras.
En el 2008, Ramos consiguió ascender dos ochomiles en quince días y también ha estado dos veces en el K2, pero en ambas ocasiones las condiciones le impidieron hacer cumbre. El alpinista asegura que no tiene como objetivo completar todos los ochomiles y seguirá acudiendo a las montañas cuando pueda. Su último ascenso fue en 2021, cuando consiguió hacer cumbre en el Manaslu. Después de cinco años sin subir a un ochomil, Ramos tenía dudas sobre cómo respondería físicamente. Sin embargo, asegura que se encontró a muy buen nivel. «La experiencia me ha animado a plantearme una nueva expedición», ha añadido el deportista.
El cambio en los ochomiles
Martin Ramos cuenta que los ochomiles se han convertido en expediciones comerciales y con mucha presencia de montañeros sin una larga trayectoria alpina. Ahora, con el uso del oxígeno suplementario, sherpas y otros medios, se permite acceder a estas montañas a personas que anteriormente no podrían hacerlo. El alpinista también añade que las redes sociales han tenido mucho que ver, convirtiendo las montañas en destinos cada vez más turísticos y comerciales.
En este caso concreto que a él le ha tocado, lejos de lo mediático, Ramos considera que el Karakórum es mucho más salvaje y exigente que el Himalaya. La aproximación desde Skardu, la civilización más cercana, dura varios días y se realiza durmiendo en tiendas. «La climatología es especialmente cambiante y condiciona enormemente las expediciones» ha añadido el alpinista.
Al descender de los 7.000 metros el organismo se recupera rápidamente, pero Ramos mantiene durante un tiempo la sensación de frío y hormigueo en los pies, algo habitual para él después de las expediciones.
Cabe recordar que, durante la expedición, el montañista recibió la noticia del fallecimiento de su padre, Herminio Ramos. Ante la pregunta de cómo se mantuvo ante la situación, el alpinista respondió: «Yo estaba donde él quería que estuviera».
FUENTE:https://enfoquezamora.com/2026/08/12/martin-ramos-de-pena-trevinca-al-karakorum/
