POR DOMINICA PARRA ANDRÉS, CRONISTA OFICIAL DE LA VILLA DE BRAZACORTA. (BURGOS).
En 1327 la mitad de los vasallos de Cuzcurrita habían sido donados por el Obispo Ascarón a su sobrino Lópe Díaz por haberle ayudado en el altercado contra el señor de Calatañazor.
El 29 de enero de 1333 el Obispo de Osma, Bernabé (1329 a 1351), compró Cuzcurrita a Sancho Ruiz de Olleta, alcalde de Villovela, que era procurador de D. Juan Díaz de Ascarón, hijo de Lope Díaz, sobrino del Obispo de Osma Juan de Ascarón (1296 a1329). Compró todos sus términos, montes y solares, por mil quinientos maravedís.
La familia Zuñiga como señores de Cuzcurrita tenían la facultad de nombrar a las autoridades y responsables del gobierno local.
En el año de “MIL Y OCHOCIENTOS. DON PEDRO DE ALCÁNTARA, LÓPEZ DE ZÚÑIGA, ÁLVAREZ DE TOLEDO, GONZAGA, AVELLANEDA, BAZÁN, CHAVES, … , CABRERA Y BOBADILLA: CONDE DE MIRANDA: DUQUE DE PEÑARANDA… A vos el Concejo, Justicia, y Regimiento de mi Villa de Cuzcurrita sabed: Que se ha recibido el Testimonio que remitís de proposición de personas para los Oficios públicos de Justicia en el año próximo; y aunque a todos los propuestos tengo por beneméritos, mi voluntad es elegir y nombrar de ellos, como por el presente elijo y nombro por Alcalde ordinario a Rafael Izquierdo; por Regidor y Procurador a Eugenio López, y por Alguacil a Gregorio Cabeza…”
En el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de Pascual Madoz (1850), se dice de Cuzcurrita que está “situado en buena ladera con buena ventilación y clima saludable, siendo las enfermedades más comunes calenturas pútridas y terciadas. Tiene 17 casas, escuela de primeras letras concurrida por 12 alumnos de ambos sexos, cuyo maestro, que también hace de sacristán y fiel de fechos, está dotado con 16 fanegas de trigo; una iglesia aneja de la parroquia de Casanova con la advocación de San Martín, una ermita fuera del pueblo, que sirve de cementerio, y varias fuentes en el término de cuyas aguas se surte el vecindario…”
El año 1845 hubo una ley de organización de Ayuntamientos y todos aquellos que tuviesen menos de 30 vecinos pasaban a depender de una entidad mayor, fue el caso de Cuzcurrita que pasó a integrarse en Brazacorta.
En 1972 el propietario de los terrenos de Cuzcurrita los vendió, el nuevo dueño rescindió el contrato con los colonos y tuvieron que irse a otros lugares. Se fueron a: Aranda de Duero, Casanova, Vitoria, Barcelona…
En 1973 entraron las máquinas excavadoras y el pueblo quedó reducido a escombros. El silencio se apoderó de sus calles, pero la memoria sigue viva en la gente que un día nació y creció allí. Sólo se respetó la iglesia, la escuela, un lagar, una nave agrícola y las bodegas. En la actualidad la iglesia y el lagar están en ruinas y las bodegas permanecen en pie, el resto ha desaparecido.
En el año 2020 la finca de nuevo fue vendida a los actuales propietarios, “LA FAMILIA LASA” donde han fundado el “SEÑORÍO DE AVELLANEDA”, ellos siguen escribiendo la historia de un pueblo que hace 54 años desapareció.
En palabras de los propietarios, “en el 2021 comenzó una nueva etapa para esta finca, con el compromiso de hacer crecer un proyecto que une tradición, innovación y futuro, sin perder nunca de vista el valor de esta tierra y cuidar y trabajar el entorno para mantener viva la memoria de quienes habitaron este pequeño pueblo.”
Este sábado, día 22 de agosto, después de tantos años, el pueblo de nuevo se llenó de vida, las calles volvieron a latir. La familia Lasa ha sido tremendamente generosa y nos ha invitado a compartir el día con ellos. Unas 150 personas, entre nativos y descendientes hemos tenido el privilegio de volver a recorrer las calles que un día fueron testigos de tantas vivencias, historias, tradiciones, sufrimiento, alegrías… Fue un día lleno de reencuentros, de risas, de cánticos, de emoción, de recordar tiempos pasados.
La mañana comenzó con un recorrido en autobús por la finca, viendo los viñedos, los montes, sus campos. Continuó con un paseo agradable por lo que fue el pueblo, intercambiando vivencias y tratando de situar dónde estaba cada casa y quién vivía en ella. Poco antes de comer repusimos fuerzas y nos refrescamos con el aperitivo que nos sirvieron. En una carpa gigante comimos una rica paella acompañada de buen vino.
Una buena fiesta, por nuestra tierra, no puede acabar sin bailar unas jotas, cantar, jugar a la tuta… El día finalizó regresando a nuestras casas con la satisfacción de haber revivido muchos momentos felices de nuestra vida.
Texto de bienvenida de la FAMILIA LASA
“VOLVER A CUZCURRITA
Hoy habéis vuelto.
A las calles que un día conocisteis,
a los caminos que guardan vuestros pasos,
a la tierra donde comenzaron tantas historias.
Han pasado 54 años,
pero hay cosas que el tiempo no sabe borrar.
Los recuerdos.
Las raíces.
El sentimiento de pertenecer a un lugar.
Hoy Cuzcurrita vuelve a llenarse de voces,
de encuentros y de memoria.
Y para nosotros, poder abriros de nuevo sus puertas
es la mejor manera de comenzar a escribir su futuro.
Gracias por volver.
La tierra puede cambiar de manos.
La memoria, no.”
Señorío de Avellaneda
Cuzcurrita de Aranda – 22.08.2026
