CON GOVERT WESTERVELD-POR ANGEL RIOS MARTINEZ, CRONISTA OFICIAL DE BLANCA (MURCIA).
Dicen: Quien calla otorga,
pero ya no es el caso.
Tabú, tiempo, etapa,
esto ataja el ocaso.
(La corrección historiográfica)
La historiografía de las minorías rurales en España adolece a menudo de un persistente punto ciego académico. Las tesis universitarias sobre la baja Edad Media (1300–1500) afirman a veces erróneamente que las comunidades musulmanas rurales bajo dominio cristiano, como en el Valle de Ricote, están históricamente «indocumentadas» o son desconocidas. Esta suposición es fácticamente incorrecta e ignora la rica realidad conservada de Blanca (el histórico Negra). Aunque los archivos municipales locales han sido destruidos por el paso del tiempo, los registros nacionales de la Orden de Santiago en Uclés y los archivos municipales de Murcia albergan una gran abundancia de datos concretos. La cesión del castillo de Negra en 1304, el proceso penal contra Mahomat en 1315, el devastador saqueo de Pedro Maza en 1429 y los detallados protocolos de visitación de 1498 atestiguan una comunidad activa y económicamente vital.
En los libros de mayordomo de Murcia de 1431 encontramos incluso los datos onomásticos exactos de los campesinos mudéjares locales, como Mahomad al-Cachopo y Humet, que vendían personalmente sus cereales. Esta rica documentación demuestra que la baja Edad Media en Blanca no constituye un vacío silencioso, sino una realidad viva de adaptación y resistencia. Sin embargo, la reconstrucción de esta historia exige abandonar las torres de marfil de la teoría y realizar la ardua e independiente labor de archivo. Esta introducción abre la puerta a dicha realidad preservada.
