POR JOSÉ ANTONIO FILTER RODRÍGUEZ, CRONISTA OFICIAL DE CAÑADA ROSAL (SEVILLA).
Cañada Rosal. Este verano hemos sido testigo en la campiña sevillana de un movimiento social sin precedentes. Cañada Rosal se echaba a la calle para defender, casi con uñas y dientes, que su cura, don Fernando Flores Pistón, siguiese ejerciendo como párroco titular tras más de sesenta años de servicio.
Una decisión del arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, lo relevaba de sus funciones nombrándolo párroco emérito. Esta decisión desencadenó una ola de apoyo a don Fernando a través de una plataforma ciudadana que exigía a las autoridades eclesiásticas la rectificación. El colectivo insistía en que don Fernando, a pesar de su avanzada edad, se encuentra en buenas condiciones para continuar prestando servicio, para seguir desarrollando su labor diaria con la misma lucidez, entusiasmo y eficacia que siempre lo ha caracterizado.
La plataforma ha publicado en redes sociales un escrito anunciando su disolución, en el que cuentan que una representación ha sido recibida por el Obispo Auxiliar y Vicario General de la Archidiócesis de Sevilla, Teodoro León, el Vicario Episcopal de la Zona Sur, Manuel Ávalos, y el secretario general y canciller del Arzobispado de Sevilla, Isacio Siguero, quienes han defendido el nombramiento de don Fernando como párroco emérito en reconocimiento a su trayectoria y a sus años de entrega sacerdotal. «Don Fernando tiene un voto de obediencia y tiene que asumir las decisiones tomadas por sus superiores». Asimismo, anunciaron que continuará desarrollando exactamente las mismas funciones que viene desempeñando hasta ahora en la parroquia pero no en calidad de párroco titular sino como emérito.
«La plataforma desaparece, pero permanecen intactos el cariño, el respecto y la gratitud hacia don Fernando, así como el compromiso de seguir trabajando por una parroquia viva, abierta y unida, desde el respeto, desde la fe y desde el corazón», acaba el comunicado.
José Antonio Filter, cronista oficial de Cañada Rosal y miembro de esta plataforma, en declaraciones a Hoy por Hoy Andalucía Centro, habla de que «don Fernando, no es un cura al uso. Es un referente en el pueblo y que, a pesar de estar a punto de cumplir 90 años, mantiene todas sus facultades». La plataforma se queja de que «el pueblo va a salir mal parado con la decisión porque vamos a pasar de tener un cura las 24 horas viviendo en el pueblo a tener un cura que lleva cuatro pueblos y no vive en Cañada». Para Filter «pensábamos que el pueblo de Dios también tendrá algo que decir pero parece ser que no, que para la iglesia quienes deciden son ellos» En la reunión llegaron a proponer al Arzobispado que la parroquia contase con dos párrocos mediante una figura que aparece en el derecho canónico denominada «in solidum», petición que fue rechazada.
Para los vecinos y vecinas de Cañada Rosal, «de este movimiento que se ha llevado a cabo, nos quedamos con lo más importante: el gran cariño que no sólo Cañada, sino todos los pueblos de alrededor que lo conocen, le tienen a este apóstol de la campiña sevillana, a este hombre que es un santo en la tierra».
