POR ANGEL RIOS MARTINEZ, CRONISTA OFICIAL DE BLANCA (MURCIA).
El Diario de Murcia en su página 1, fecha 28 de enero de
1880, miércoles, y que cito completo por la gran información que
aporta sobre nuestro vecino pueblo de Ricote, dice así:
REMITIDO
Un amigo y subscritor de Ricote, nos hace la siguiente relación de las fiestas celebradas en aquella villa a su patrono San
Sebastián, en los días 19, 20 y 21 del corriente mes de Enero.
La iglesia (dice) debido al interés y celo que por ella tiene
su digno y virtuoso párroco don Antonio Serrano y Navarro, se
hallaba lujosamente adornada con colgaduras, pabellones y flores,
dando a su preciosa arquitectura, que tanto se presta, un realce bello, al par que modesto y de buen gusto. La capilla mayor y camarín del Santo Patrono, obra de nuestro paisano Belando, verificada en 1858, en que a la sazón fue cura don Matías Rodríguez Pellicer, hoy dignidad de la Santa Iglesia Catedral de Murcia, era tal la multitud de luces, flores y adornos que contenía, que difícilmente se dejaba ver la preciosa imagen. Que diremos de las demás capillas del templo, adornadas e iluminadas por los invitados por el Sr. Cura; todas estaban bien, pero la de san Pascual sobresalía de todas, por lo cual se recomienda estímulo. Los actos religiosos han sido solemnísimos, oyendo este pueblo desde la cátedra sagrada, las virtudes de su patrono, dos veces mártir, san Sebastián, de boca de su párroco, que en un bello discurso recitó su preciosa vida y gloso martirio, valiéndose como orador elocuente y profundo, de frases tan dulces, que consiguió hacerse dueño del numeroso auditorio que religiosamente le escuchaba. Sigo la narración de los actos religiosos, y diré, que la procesión de la tarde del día 20, con la santa imagen del mártir, fue magnífica en extremo; toda la carrera se hallaba engalanada con colgaduras y arcos triunfales, recorrida por un pueblo religioso, que con velas encendidas tributaba orgulloso, culto a su patrono; embelleciendo el acto la banda de música de Blanca, el numeroso clero de los pueblos limítrofes, ayuntamiento, juzgado municipal, individuos del puesto de la guardia civil del puesto de esta villa, jefes del ejército, la cual guiaba con el estandarte el secretario del municipio. Al regresar al templo tuvo lugar la última novena al Santo; y como quiera que al día siguiente se había de celebrar la función a las glorias de María, acto continuo apareció en su magnífico trono la Madre del Redentor, entonando la orquesta de la villa de Cieza una salve, que en sus dulces y acordes melodías, arrancó abundantes lágrimas a los fieles.
El acto religioso del día 21 dedicado como se dice a las
glorias de María e invocación de su santo nombre, fue igualmente
solemnísimo. La misa fue oficiada por el Sr. don Idelfonso Montesinos, canónigo de la catedral de esta diócesis, acompañado del Sr. Cura de Abarán y el de esta, encargándose el joven ilustrado y virtuoso sacerdote don José Aroca y Marín del arciprestazgo de Cieza, de hacer el panegírico.
Reciba el joven orador los plácemes de este religioso pueblo, que por primera vez ha escuchado sus evangélicos consejos
desde la cátedra sagrada. Recíbalos don Antonio Serrano y Navarro que con una fe incansable ha dirigido estos cultos que han llenado de admiración al forastero que con su asistencia nos ha favorecido y derrame el cielo copiosas bendiciones sobre nuestro Excmo. e Ilmo. Prelado porque dio a Ricote uno de los señores curas que tanto honran su dilatada diócesis.
Sr. Director: omito en estos detalles muchos actos de que
ha sido objeto la función cívico-religiosa de que me ocupo, por
no ser molesto a los lectores de su ilustrado periódico, y porque
afluyendo a ella inmensidad de personas de esta provincia y de
otras, públicos son; concluyo con manifestar, que el Ayuntamiento
ha satisfecho todas las exigencias del párroco para solemnizarla;
que ha proporcionado al pueblo preciosos espectáculos públicos,
sobresaliendo los fuegos artificiales dirigidos por el aventajado pirotécnico don José García Morales, de Beniel; y en suma, que todo ha sido: en el templo, compostura y recogimiento religioso y en la calle, honestas diversiones, profusión de flores a las bellas hijas de este antiguo “Val de Ricote”, grandes ventas de confites y turrones, sin que ha de pesar de la abundancia en este país del “Dios puro Baco” se haya experimentado las más insignificante reyerta.
Foto: RICOTE. Las instantáneas de la compañía J. Lévy et Cie de 1889. La Opinion de Murcia, 19 de enero de 2021.
