POR MANUEL LÓPEZ FERNÁNDEZ, CRONISTA OFICIAL DE VILLANUEVA DEL ARZOBISPO (JAÉN)

Nos ha llegado la magnífica publicación que recoge en un CD, las Danzas y Canciones Populares de Jaén y las Cuatro Villas así como un libreto con textos de Juan A. López sobre Jaén, y Manuel López sobre las Villas. Si a esto le sumamos los videos de los distintos bailes, podemos hablar de un legado inmenso para la historia del folclore de la provincia. Una gran calidad en las fotografías, así como en la grabación de los distintos bailes y canciones, fructifican en un legado inmenso para el futuro. La voz de Antonio Oliver, pone su maestría en la lectura de los textos.
Las Danzas Populares de Jaén, tienen el prólogo escrito por Juan Antonio López Cordero, que nos indica que “la cultura popular es algo vivo , en constante transformación y movimiento, que cambia a gran velocidad. Para preservar nuestra identidad como comunidad, son necesarios trabajos como el que sigue a estas página”.
Nos introduce en el cruce de culturas del Guadalquivir; la danza y música en las Crónicas del Condestable Miguel Lucas de Iranzo; la utilización de la música para preservar ciertas enfermedades; la apuesta de María Dolores Torres; una perfecta descripción de los melenchones, el bolero de Jaén… y como estas y otras publicaciones son un legado que nos enriquece”.
Son numerosas imágenes en color en recoletos rincones de toda la provincia, y donde se recogen los colores y elementos de los trajes típicos.
Danzas Tradicionales en Las Cuatro Villas
Debo iniciar estas líneas agradeciendo y dedicando mi trabajo a Pilar Sicilia, que en una llamada telefónica, me indicó su traslado a Villanueva para una charla sobre tradiciones, y me responsabilizó de escribir unas líneas sobre el folclore de las Cuatro Villas. En otra visita vimos los lugares, más destacados, en los que se podrían celebrar las grabaciones de los bailes. Después la recaída de su salud, pero dejó terminado su anhelo de recoger los bailes de esta zona.
Este es mi texto, al que pone voz, el locutor Antonio Oliver; “ El tiempo los ha unido desde la eternidad, dos ríos con nombres árabes, Guadalquivir y Guadalimar, que nos sirven como fronteras para s , hermanarnos y enmarcarnos, Nuestra Sierra de las Villas, llena de riqueza natural, es un pulmón de vida, es un territorio lleno de los pasos, de la pasión y de los versos de San Juan de la Cruz, para converger la semilla del esfuerzo, del trabajo, y del sufrimiento de sus gentes a lo largo de la historia.
Esta zona de Sierra salpicadas de blancos lunares, los cortijos; acoge la sencillez de sus gentes, de las costumbres y de las tradiciones, que se han mantenido a lo largo de loa siglos,
Iznatoraf, fue la madre de unas pequeñas hijas-aldeas, que poco a poco, fueron escindiéndose y desarrollando una vida autónoma. Primero La Moraleja en 1396, posteriormente, Torre de Mingo Priego en 1449 y por último Sorihuela, en 1595. Todas ellas habían recibido en herencia amplias tierras en la Sierra de las Villas, que motivó, encuentros y desencuentros, que en definitiva, las unieron para siempre. Uno de los vínculos claves fue el rey Enrique III, al dar a la Moraleja, el nombre de Villanueva del Arzobispo,
A lo largo de la historia, las danzas y otras actividades populares se han desarrollado delante de la imagen de la patrona: La Virgen de la Fuensanta o en la festividad del Corpus Christi,
Ricas son nuestras tradiciones en Coplillas de Ánimas, de San Marcos, de matanzas, de carnaval, del tiempo de la aceituna,…etc.
Especialmente destacados son los bailes como las jotas, los boleros o seguidillas; a veces en nuestras Villas, también en alguna venta o cortijada de la Cañada la Madera, en Gútar, o cualquier rincón de nuestra sierra. En esos momentos sonaba la guitarra, la bandurria y el acordeón, y llenaban las veladas de los vecinos, de su música y letrillas, que hablaban de amores y desamores, de la belleza de su pueblo y de sus mujeres.
En distintos lugares se repetían algunas estrofas, acompañadas de pasos de baile y de las vestimentas adecuadas para cadas ocasión Hablamos de textos cambiantes, casi todos anónimos, recuperados y restaurados gracias al trabajo de la Asociación Lola Torres, con Pilar Sicilia al frente gran conocedora de la evolución de la música, el baile y la indumentaria típica de cada zona. Realizó labor de oro, recogiendo y manteniendo nuestras tradiciones a lo largo de toda su vida, por ello merece el agradecimiento a su labor en cada localidad..
En Villanueva fue, Pepita Hueta, quién aportó su interés en mantener y difundir la “Jota de Villanueva”, y posteriormente Marisa Sarria, con una intensa dedicación al folclore local, y nacional.
Debo hacer especial mención a las maestras de los colegios de la localidad, que han continuado su labor en la trasmisión del baile de la “Jota de Villanueva”,
Conocemos una perfecta descripción de la vestimenta: zapatillas, enaguas, refajo de paño en colores vivos, rojo, azul, amarillo, verde… bordados con flores grandes con tallos y hojas. Estos refajos, se conservan en el archivo de la Asociación Lola Torres, en unas fotografías, donde también están anotados y desarrollados los pasos y los giros de cómo se realizaba el baile.
Hace unos años Rosa Bueno, volvió a impulsar la “Jota de Villanueva”, antes de la salida de la procesión de la Virgen de la Fuensanta, a las puertas del Santuario.
Villanueva del Arzobispo contiene variados tesoros, como la iglesia de San Andrés, el convento de dominicas de Santa Ana, el Cristo de la Vera-Cruz, obra de Mariano Benlliure y casas solariegas de una agradable belleza. El Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta, contiene la leyenda singular sobre el milagro, la vida y la obra de San Juan de la Cruz,
En la zona encontramos a Sorihuela, que aporta la fiesta de Santa Quiteria, una ocasión perfecta para que su patrimonio de danza se mantenga,
Tiene Sorihuela una iglesia Parroquial del siglo XVI, y los restos de un Castillo, con una Torre del Homenaje, recientemente restaurada y que ofrece un recorrido sobre la historia de la comarca.
La “Jota de Sorihuela” se recuperó , gracias a la Cátedra de la Sección Femenina, aportando sus recuerdos , una señora llamada, Nacarina, con la letra y diferentes estrofas añadidas por Ramoni Muñoz en 1982, que es la que se baila en la actualidad,
Villacarrillo es digna joya del Renacimiento. Destaca la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, obra de Andrés de Vandelvira, levantada sobre un antiguo castillo musulmán. Recorriendo sus calles se contemplan numerosas s fachadas con escudos heráldicos, que reconocen el apellido de sus vecinos.
Respecto a las danzas encontramos el “Bolero de Villacarrillo”, y sus “Bailes del candil”, llamados así porque para alumbrarse utilizaban ·un candilillo”. Como en el resto de las Villas, se bailaba, sobre todo en las matanzas, finalización de la recogida de la aceituna, llamada “botijuela”, o de otras labores agrícola, bodas, bautizos … Cualquier fiesta era buena para ponerse a bailar y a cantar.
Y de Iznatoraf, Ramón Molina escribió: Es una magnífica atalaya, para divisar un amplio horizonte de olivos, pero también para recorrer sus calles sinuosas llenas de macetas de geranio y clavel y visitar la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción.
Su baile típico es la Jota , y la ventana abierta a la memoria de la tradición oral es María Morales Agudo, que trasmitió a Pilar Sicilia, tanto la letra como los pasos de esta jota, lo que une a ambos bailes, tanto la jota de Iznatoraf, como la Jota de Villanueva, que comparte y repiten algunas estrofas.
La Asociación Lola Torres ha sido celosa guardiana de la vida de nuestros pueblos, con el mantenimiento de las danzas, trajes y partituras. Hay que destacar la colaboración de la Diputación de Jaén, que ha facilitado la edición de variados y múltiples materiales y la creación de un archivo de estos.
En numerosas ocasiones la Asociación Lola Torres ha actuado para gozo de todos los vecinos, bailando ante la Virgen de la Fuensanta , haciendo un recorrido por todas las danzas de la comarca, con especial mención a la Jota de Villanueva.
La tradición oral, las danzas populares y sus letras son la mejor biblioteca heredada que nos dejaron nuestros mayores y que he tenido el honor de presentar.
Termino compartiendo con ustedes la letra de la estrofa, que aunque mil veces repetida, siempre me emociona.
La Virgen de la Fuensanta
patrona de Villanueva
tiene la cara más guapa
de la provincia jaenera.
FUENTE: M.L.F.